Publicado en Última Hora Menorca en dos partes a 16 y 18-10-2008
Cómprate un coche nuevo que gaste menos que el anterior. Sólo con el hecho de encargar fabricar un coche nuevo y mandar el viejo a desguazar, gastarás mucha energía y recursos. Pero si quieres consumir aún más, haz como con el anterior coche: recorre cada vez más kilómetros, de manera que aunque el nuevo coche gaste menos por kilómetro, tú gastes más. Ir al centro comercial más alejado de casa resulta útil. Comprar una casa en las afueras mucho más. Buscar trabajo cada vez más alejado de casa también.
Aprovecha el plan renove de turno, cambia de coche cada dos por tres. Procura que sea cada vez más potente, así las cifras de consumo que se midieron a velocidades legales se quedarán en moco de pavo. Reclama que reduzcan los años que tienes que quedarte un coche para que se aplique el plan renove, así podrás gastar muchos más recursos. Si lo que quieres es quedar como lo más de lo más y gastar mucho, cómprate un híbrido: no veas lo que cuesta fabricar una cosa de esas de varios motores.
Procura conducir por sitios donde el tráfico sea muy denso. Si en tu ciudad es demasiado fluido, pide que se instauren políticas acordes. Una buena idea es acudir a los efectos llamados inductores: pide más aparcamientos, pues si ponen más aparcamientos a la gente le costará menos decidirse por adquirir más vehículos; reclama mejores carreteras, pues mejores comunicaciones inducen a usar más los vehículos; apoya los centros comerciales y los grandes polígonos, obligan a moverse más que los comercios de barrio. Seguro que encuentras una buena idea para tu zona si lo piensas bien. Juntos podremos gastar cantidades inmensas de recursos.
Desmoralizar a los ciclistas parece una buena táctica. Pide que les adapten carriles bici en las vías de ronda, al fin y al cabo ellos no van por esas zonas, pero no permitas que se habiliten calles enteras para ellos y pide que se les sancione cuando circulen por zonas peatonales y contra dirección. Acabarán imposibilitados de circular con comodidad y terminarán sucumbiendo a nuestro ideal: comprarán un coche. Mira que la gente no vea a los ciclistas como peatones ágiles, sino como vehículos torpes y peligrosos: argumentar con la peligrosidad cuela siempre.
En casa también puedes hacer muchas cosas para gastar más energía y recursos. Cuando te compres una casa, mira que la calle sea ancha, cuanto más mejor, así el sol recalentará las paredes en verano y podrás usar el aire acondicionado. Hay otras ventajas de la calle ancha: te comes más terreno y la casa sale más cara, de manera que tendrás que trabajar más, que no es otra cosa que consumir energía y recursos produciendo bienes y servicios. Si la casa tiene párking subterráneo con puerta automatizada, mejor. Si tiene ascensores, mejor. Si hay un montón de halógenos en el pasillo, también. Si quieres quedar bien, hazte fabricar una casa de esas que llaman ecológicas: con tal de que pongas muchos más metros de los necesarios, podrás gastar igualmente.
Pide acabados de calidad, normalmente son todos importados, con el consecuente gasto de energía. Pero no ordenes que te construyan una casa demasiado buena: si dura cientos de años como las de antaño, perdemos la oportunidad de consumir energía y recursos. Está de moda una práctica totalmente prescindible pero afín a la cuestión: las persianas y toldos electrificados.
Pasa de la cocina de gas: la vitrocerámica y el horno eléctrico son mucho menos eficientes con la energía que consumen. Como con el coche, cambia los electrodomésticos a la mínima que puedas. Aprovecha el plan renove de electrodomésticos si lo hay en tu zona: son para cambiar la nevera o la lavadora vieja por una nueva, pero si conoces un poco al de la tienda podrás disfrutar de las dos, la vieja y la nueva, una en casa y la otra en el chalet, pues el de la tienda siempre colabora en hacer la trampa con tal de venderte lo que sea. Si te ves forzado a eliminar el electrodoméstico viejo, pon uno mucho más grande que el anterior: ahora hay frigoríficos con hasta 3 puertas.
El teléfono, ponlo inalámbrico, que así consume electricidad todo el rato, no solamente cuando hablas. ¿El teléfono? Perdón, los teléfonos: ponte varios. La televisión, las hay enormes; ponte también varias. Los altavoces del comedor, si es un kit por docenas y se quedan permanentemente enchufados, mejor que mejor. Puedes apagar el stand-by, eso queda que-te-ca-gas. Pero pon muchos, muchos aparatos, que gasten cada uno mil veces lo que gastaría un stand-by. Hay que gastar recursos a toda costa. Si puedes elegir el material de un utensilio que desees comprar, procura que sea de plástico o aluminio, sobre todo el último, consume su fabricación más que cualquier otro material.
Con el tema basura también hay un buen pico a rascar: recicla todo lo que puedas. Repito: todo lo que puedas. Es decir, compra todo lo que puedas que tenga que tirarse cuanto antes, así la pila de reciclaje será enorme. Piensa que cuanta más basura te vean reciclar los vecinos, más sensato parecerás. No compres en el mercado local, vete a los supermercados y adquiere todos los productos envasados.
En nuestro empleo, la mejor manera de consumir muchos recursos es eligiendo bien el puesto y la empresa: mira que vayas a estar obligado a desplazarte todo lo posible para realizar los trabajos y procura que tu trabajo sea lo más inútil posible, como por ejemplo, limpiarle piscinas a los que viven en las afueras, ya que así colaboras a que haya que gastar recursos de todas maneras en lo imprescindible. Si trabajas para exportar bienes o servicios, como el turismo, estarás colaborando doblemente a consumir recursos y energía, pues por un lado estará la importación de los bienes que disfrutéis tú y los de tu entorno, pero por el otro además el transporte de tu exportación de servicios. Si trabajas para una multinacional, además de todo lo anterior, serás el crack del barrio. Si es alguna de las que hacen campañas de sostenibilidad y pollardeces de esas, ya ni te cuento.
En cuanto al ocio, viaja, muévete, sal, gasta, pide préstamos para comprar más cosas, consume, consume, todo lo que puedas. Hay un mundo ahí fuera para adquirir. Trabaja mucho y podrás comprar mucho. Piensa en la cantidad de destinos paradisíacos que ofertan en la agencia de la esquina, los coches de lujo, las ropas de marca, las bebidas caras, las drogas de diseño, todo al alcance de tu mano. Si se te acaban las ideas, mira a cualquiera a tu alrededor: ¡cuántas cosas nuevas adquieren todo el rato, cada una más inútil y consumidora de recursos que la anterior! Enciende un rato la tele: da multitud de sugerencias. También puedes leer el National Geographic o el Muy Interesante: la mitad de la revista son anuncios. O sal a la calle, hay un mundo de publicidad aconsejándote: en las fachadas, en banderolas, en pancartas, en vallas, en escaparates, en los autobuses, los taxis, los camiones... Incluso sin salir de casa: mira el mechero, o el bolígrafo, o enciende un rato el PC, o abre la despensa. Hay propaganda por todas partes.
En tu vida civil vota políticas desarrollistas: cuanto más desarrollo, más infraestructuras y más recursos y energía gastamos; además las políticas desarrollistas siempre incluyen políticas de desarrollo militar (hay que hacerse sitio en este escaso mundo). ¡Y no veas lo que gasta eso!
A nivel familiar, aprovecha que dan 2.500 euros por nene extra y pide de paso que aumenten el premio. Piensa que cuantos más nenes tengas y más nenes tengan éstos, más seremos cada vez y más podremos gastar. Esta es, sin atisbo de duda, la mejor solución de todas para llegar a gastar mucho: de tu pareja y tú, podéis sacar, así por lo bajo, unas decenas de lindos gastoncillos en apenas un par de generaciones. Con un poco de suerte, tus ancianos ojos lo verán.
Si eres religioso, reza. No tengas miedo, Dios nos salvará: ya lo hizo cuando no había comida, multiplicó los panes y los peces. Su mandato es claro: creced y multiplicaos. Recuerda que Dios hizo el mundo y puso en él al Hombre para que lo disfrutara y que, de todas maneras el día del Juicio Final se va todo a tomar viento.
Y sobre todo, no te quites de la boca la palabra crecimiento. Si protestan, añade sostenible tras crecimiento, así: cre-ci-mien-to sos-te-ni-ble. Dilo sin dudar, alto, convencido: tragan siempre.
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Añadido el 28-8-2008
Enviado al diario Menorca el 28-8-08Sr. Sans Payeras, hace unas semanas ya necesité demasiado espacio de este diario (
Los coches eléctricos del Sr. Sans Payeras, 12-8-2008) para explicarle a los lectores que lo que había usted presentado en la prensa como hechos —siempre proveniente de sus fantásticas y fantasiosas universidades y amistades— eran tremendos errores informativos, mitos a los que había dado usted pábulo. Lo que los lectores no deben de saber, les informo, es que al cabo de unos días se descubrió el pastel y algunos conocimos la procedencia de esa desinformación suya, un powerpoint que había circulado por correos electrónicos masivos, como bien me había atrevido yo a presuponer en mi escrito.
En previsión de que fuera a necesitar yo otra vez recurrir a lo mismo, visto su aviso en su última entrega, donde dice
«—Por cierto, ¿no me dijo que estaba preparando un escrito por lo de la crisis energética? —Y estoy en ello. Va dirigido hacia la economía doméstica en cuanto al ahorro energético», trataré de ahorrar algo de espacio adelantándome a sus recomendaciones de ahorro, no sea que luego fuera a necesitar más espacio aún del que usaré así, y con la esperanza puesta en que atenderá a las
peticiones que le hice en su bitácora de Internet, que deje de hablar de un tema que corresponde a especialistas en la materia (y menos encima jactándose de hacerlo). Lo haré con mis propias recomendaciones.
(ver artículo arriba)