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¿Le cuento el problema
en 52 minutos?


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Gabriel Tobar García
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miércoles 30 de julio de 2008

El coche con depósito de 500 litros


El periodista en cuestión, vistas las cifras, dispone de un extraño coche con un depósito de medio millar de litros. Evidentemente es un error, pero conlleva el mismo peligro de siempre: es tan fácil que la gente retorne a su vana ilusión en un petróleo de nuevo barato...

domingo 27 de julio de 2008

Mercado negro de combustibles en Portugal y España

Luís de Sousa para TheOilDrum:Europe

Se anuncia de boca en boca por Portugal que en algún lugar hay alguien que vende gasolina y gasóleo a precios no vistos en años, de bajos. Una oferta tentadora, cuando estos combustibles se venden hasta a 1,5 € el litro en las estaciones de servicio. Pero estos combustibles simplemente han sido robados de la misma gente que luego los compra: los consumidores finales.

Las primeras noticias llegaron del Norte, de la ciudad de Braga, con robos recurrentes a los camiones aparcados, durante las noches. Pero ahora los informes llegan casi de todas partes, desde el centro de las ciudades al aislado interior de Portugal [NdT. Y recurrentemente de toda España, ver al final].

Los objetivos preferidos son los camiones con grandes tanques, que almacenan entre 500 y 1.000 litros de combustible. Durante la noche los ladrones fuerzan el cierre de los tanques, introducen un tubo conectado a una bomba manual y trasvasan el líquido a garrafas o cualquier contenedor. Cuando el cierre se resiste, agujerean el depósito y simplemente dejan que se vacíe en las garrafas.

Aparte de camiones, incluso los automóviles y la maquinaria pesada es objetivo de este tipo de robos. Las obras son lugares tentadores, donde grúas y excavadores quedan a menudo libres de vigilancia de noche. Muchas empresas están instalando sistemas de alarma y vigilancia pero los cacos, tras estudiar bien el lugar para evitar las cámaras y usando piquetas para agujerear los tanques y vaciarlos rápidamente, siguen obteniendo buenos resultados.

Aquí hay un recorte del comentario de un empresario del transporte en el Diário de Notícias:

«El 24 de junio, cuando los trabajadores llegaron para cumplir con una nueva jornada, encontraron tres camiones —que habían sido llenados de combustible la noche anterior— con sus tanques completamente vacíos tras ser agujereados con piquetas. Ni siquiera se llevaron la mitad del gasóleo, desparramando el resto. La compañía ha perdido más de 4.000 € del robo del contenido de los tanques, a añadir el coste de reparación de los mismos.»

Un mes más tarde, el olor al gasóleo vertido aún envuelve las instalaciones. Ahora los camiones son vigilados de noche por un guarda con licencia para armas de fuego mientras en la valla un cartel avisa: cuidado con los pitbulls.

Aquí, aquí y aquí hay unos enlaces a recortes de prensa portugueses.

Muchos pensamientos acuden a mi mente al leer estas notas. Como adictos, cuando la dosis disminuye, los consumidores cargan unos contra otros. Antes que ajustar sus estilos de vida o de encontrar apaños para sus vidas cotidianas, algunos consumidores optan por el mercado negro, comprando petróleo que puede haber sido robado la noche anterior de algún coche de su barrio, o que será robado del suyo propio al día siguiente.

La vida en la resbaladiza rampa del declive del petróleo parece que vaya a ser mucho más violenta de lo que estamos acostumbrados a ver.

Traducción Gabriel Tobar

En España comenzamos a estar exactamente en las mismas:

Aquí, aquí, aquí y aquí. En algunos casos se ha llegado a algo más parecido a un asalto mongol, aunque por suerte aún no secuestraron a ninguna doncella ni le pegaron fuego al pueblo.

sábado 26 de julio de 2008

¿¿Petróleo para siempre??

Ayer estaba el presidente venezolano Hugo Chávez Frías en España de visita oficial. Sus declaraciones a RTVE sobre el petróleo han sido asombrosas (en el vídeo del enlace, desde el minuto 5:00 hasta el 8:30), y la réplica en los medios fatal (hasta en CE un usuario ha enviado —imagino que en un lapsus— la noticia con contenido erróneo).

Chávez ha dicho que disponen en un cierto campo de entre 20.000 y 30.000 millones de barriles (no que se puedan extraer entre 20.000 y 30.000 barriles anuales, como cuenta la noticia en CE). Aunque no ha especificado qué parte son recuperables, a qué precio, con qué tecnología... lo de siempre en estos casos, que resulta en una cifra que uno no puede determinar a qué está referida.

Luego dice Chávez que España tiene garantizado «petróleo para 100 años». Y me pregunto yo ¿Tanto como desee? ¿Todo el que vaya a necesitar? ¿Como si desea basar todo su sistema energético en crudo del Orinoco? Increíble declaración.

Y que «en Venezuela hay para 200 años». Y para un millón también, independientemente de que dentro de un millón de años aquel país ya ni exista. Las mismas preguntas caben aquí: ¿Para doscientos años independientemente del ritmo de extracción? ¿Independientemente del abuso de las fuentes? ¿Piensan extraer acaso el 100% de las moléculas de crudo de la Franja del Orinoco y hacerlo en 200 años? Otras declaraciones increíbles.

Y que va a mandar en principio 10.000 barriles diarios de crudo a un precio prefijado, y lo da como notición cuando eso supondrá la centésima parte de las necesidades actuales diarias.

Pero el precio será, según él, 109 dólares el barril (¿de esquistos?) y supongo que gastos de envío —y sobre todo de refino— aparte, así que ya me dirán ustedes.

Lo peor, ayer los medios saltaron a la palestra como deseperados cantando una vieja canción de Los Manolos un pelín retocada, "Petróleo para siempre, that's the way you'll be my friend...". Y a mí el término "Petróleo para siempre" (aquí, aquí, o incluso fuera de España aquí o aquí) es algo que me supera.

viernes 25 de julio de 2008

Menorca ante la crisis energética mundial

Publicado en el Diario Menorca el 25-7-08, en rebelion.org el 13-8-08, y en Última Hora Menorca el 20-9-08

Aviones eólicos, coches nucleares, biodiésel de larvas de moscas (son en gran parte grasa animal, o sea aceite combustible), barcos solares con capacidad para 2 kilómetros lineales de contenedores, fertilizantes extraídos en Marte, plásticos producidos a partir de la nada y cosas por el estilo es lo que necesitaría la economía moderna para que no le reventaran las bisagras, por dos supuestos motivos: la contaminación ambiental (y no es una cuestión sólo de calentamiento global), y la crisis energética.

Pero no tenemos nada que se parezca en lo más mínimo a ninguna de esas tecnologías. El mayor electrodoméstico solar visto por el común de los mortales es una pequeña e inerte calculadora, y lleva en las tiendas décadas sin pasar de ahí, de la calculadora, no llegó ni al móvil solar. Un avión nuclear experimental se aparcó para siempre en un hangar porque era tan peligroso y pesado que no tenía la más mínima utilidad. A Franco ya le estafaron una vez (10 millones de pesetas de 1940, cuenta un historiador en un reciente libro) haciéndole creer que era posible convertir el agua del río Jarama en combustible para automoción (el estafador fue suficientemente listo para eso, pero no para evitar la avaricia de estirar la estafa demasiado tiempo, con lo que no logró escapar con el dinero y acabó con sus huesos en la cárcel). El coche que circulaba solamente con agua es el timo más repetido de la historia de la televisión. Un barco de transporte devora tantos miles de litros de fuelóleo cada hora de marcha, que necesitaría tal cantidad de electricidad, que requeriría para él sólo varios kilómetros cuadrados de placas —dije kilómetros cuadrados, varios—, cuando la más grande de las plantas solares ya instaladas en el planeta tiene solamente medio kilómetro cuadrado. Y así también con todos los inventos de alquimista de garaje que aparecen reiteradamente por la prensa no especializada.

Y bueno, aparte de todos esos inventos, mantenemos lo que tuvimos el siglo pasado: petróleo, gas, carbón, uranio y el agua de lluvia. Entre éstos, la hidráulica es la única renovable (hasta cierta cantidad, como todo), pero además de ser todas las demás finitas, encima contaminan mucho.

Lo de que contaminan tanto nos da, seamos sinceros, ahora que estamos solos dejemos la autocomplacencia un poco de lado y reconozcamos que no estamos dispuestos a contaminar menos si eso significa estrecharse el cinturón lo más mínimo. La historia reciente confirma esto; las encuestas del CIS y de muchos otros organismos y especialistas también lo confirman.

Lo que sí nos importaría, no cabe duda, es que se acabara la alta disponibilidad (y cada vez mayor para acompañar al crecimiento económico) de esas fuentes mágicas, el carbón, el petróleo, el gas y el uranio (la hidráulica está en la práctica agotada en España y no puede crecer más). Y es que volvemos al principio: esas fuentes provenientes de las entrañas de la Tierra, aparentemente no tienen hoy por hoy sustitutos posibles, sobre todo los tres combustibles fósiles, carbón, petróleo y gas, que suman entre ellos el 85% de la energía que consumimos en el planeta. Sin ellos no volarían aviones, no rodarían los 8,5 vehículos por cada 10 habitantes que disfrutamos (o sufrimos, según se vea) en Menorca; no navegarían enormes buques metálicos, no habría casi nada de lo que pudiera haber aparecido en el último siglo y medio.

Vienen tiempos rarillos. Digo rarillos porque me han recomendado escribir sin alarmar. Y en esos tiempos rarillos será imprescindible que los ciudadanos corrientes seamos capaces de analizar nuestro entorno energético con tanta maña y soltura como hoy día analizamos el fútbol, en lo que cada uno de nosotros es un campeón sin parangón, y no sólo de Europa. Así de bien informados deberemos estar en el futuro inmediato para poderle sacar un mínimo de rédito a la coyuntura que se avecina, de la que empiezan a notarse las primeras manifestaciones en Occidente (en el resto del mundo llevan 30 años notando las consecuencias, pero eso es para otro artículo).

Del fútbol quizá aprendamos ciertas lecciones: el representante de un jugador no es el más indicado para vendernos sus cualidades, mejor haber analizado primero al jugador uno mismo; algunos jugadores son muy buenos para estar en el banquillo por si las moscas, pero no puedes soltarles partidos enteros; un buen centrocampista no tiene por qué ser un buen defensa o delantero; si se hace jugar demasiado a un jugador, se cansa y no rinde… Pues con las fuentes energéticas lo mismo: ojo cuando alguien nos quiera vender una instalación fotovoltaica, ya sea para el chalet o para una instalación pública, no deberíamos creernos a pies juntillas al vendedor sin más análisis; ojo a algunas tecnologías, que sirven para encender bombillas, pero no para mover aeropuertos y sus aviones; ojo a los agrocombustibles, a ver si fuera a ser peor el remedio que la enfermedad… Necesitamos, los ciudadanos de a pie, tener claras todas estas cuestiones. De lo contrario, cuando alguien nos presenta la posibilidad de instalar, por ejemplo un campo eólico, a todo lo que somos capaces de atender es a que es feo, y no entramos en el único debate correcto: si lo necesitamos o no. Y de verdad que vamos a necesitarlos, pero eso también es para otro artículo.

Próximamente espero poder ir ampliando estos temas y aclarar las dudas que empiezan a surgir en las mentes de muchos. Lo haré con la esperanza de que al final acabemos en un punto en que deseemos arrancar el debate serio, sereno, pausado y argumentado que Menorca precisa. ¿Se acaban los combustibles fósiles? ¿Hay alternativas para ese caso o para dejar de contaminar? ¿De verdad en Brasil han encontrado tanto petróleo? ¿Por qué EEUU está enfrascada en lo que muchos creen que es una guerra por petróleo, si en Alaska otros dicen que queda muchísimo crudo? ¿Y en Siberia, no les queda a los rusos también mucho? ¿Qué significado real tiene que Bush haya permitido explorar en una zona nueva de su país? ¿Qué hacer respecto a las nuevas modalidades de producción energética? ¿Existe de verdad algún coche que funcione con combustibles no contaminantes? ¿El coche de hidrógeno para cuándo? Y una de mis preferidas: ¿esconden quizás algo revolucionario las petroleras? Y ¿qué actividades económicas resultarían más ventajosas en el futuro, las que tenemos, otras? ¿Deberemos adaptarnos? ¿Quiénes, el sector turístico, el agrícola, el productivo? ¿A qué? ¿En qué plazos? ¿Y qué si no lo hacemos? ¿Y qué si sí? Trataremos de darles respuesta.

jueves 24 de julio de 2008

Del turismo que conocemos sí puede ser el fin

Hace unas semanas, leyendo un periódico mientras viajaba en un ferry (estoy quitándome del avión, como los yonquis), leí a alguien cuyo artículo hablaba sobre la planificación turística actual con la intención de aclarar la futura (tecnicismos del asunto turístico, vamos). De soslayo nombraba el petróleo. Y reconozco que pensé: «te ha tocado». Me explico.

Yo resido en Menorca a ratos, con continuidad solamente un par de meses al año, en verano; lo demás son visitas esporádicas. Y no envío artículos a los periódicos de la isla más que en esa temporada porque el resto del año, desde Valencia que vivo, no tengo acceso a la tirada diaria, de manera que no podría contestar a las réplicas que surgieran y no habría debate alguno, lo que no es la intención. Así que lo restrinjo al verano, cuando sí puedo contestar. Pero como yo no soy periodista, en principio sólo puedo mandar cartas, así que suelo sostener mi disertación en respuesta a alguien que hubiese escrito anteriormente sobre algo que me pudiera venir al caso (ya, será un poco ladino, pero no veo qué otra cosa podría hacer). Y esta vez le tocó al Sr. Marqués (pido disculpas por ello, aunque ahora sé que no le importó).

Remití esta carta, que se publicó. En principio contestó que en otro artículo me respondería. Lo dudé, los que me lean más a menudo entenderán por qué. Pero me equivoqué, contestó.

Cáspitas, pensé (bueno, no, pensé joder, pero era para ser fino), ¡me contesta pero no me contesta! Y redacté otra carta. Estaba a punto de enviarla cuando vi que quizás era preferible contactarle y así lo hice. Esta vez no me equivoqué: es una persona razonable y que escucha atentamente y promete reflexionar sobre lo que le he contado y reunirnos alguna vez más para profundizar. La carta que yo ya había redactado la llevaba encima para entregársela en mano (quizás no le apeteciera que entráramos tan a trapo a través de un periódico, dudaba yo —ahora sé que erróneamente— de que no le agradara en absoluto lo que calificó en su último escrito de «escatológico»), pero en cualquier caso no la voy a mandar al diario (aun siendo correcto todo lo que hay en ella, en lo básico) y redactaré una nueva, más corta y menos incisiva. La copio aquí mismo, al final.

Pero no debería quedarse la cosa en un debate entre dos en un rincón de una cafetería, mi interés primero era debatirlo en público, también su interés —queda claro al publicar él habitualmente—, así que por otro lado hemos acordado que seguiremos azuzándonos con nuestras propuestas teóricas por el periódico insular, inmisericordemente como corresponde en todo debate sano, porque no sólo lo cortés no quita lo valiente, sino que lo valiente tampoco quita lo cortés. Supongo que él seguirá insistiendo en que hay alguna posibilidad de rescatar al turismo como base de la economía menorquina; yo insistiré en que la crisis energética es y será determinante para anular cualquier teoría de economía turística moderna.

Galeano contaba que la utopía era como el horizonte, que se alejaba a cada paso que tratabas de acercarte, pero que ese efecto tenía una gran utilidad: dar cada paso.




Del turismo que conocemos sí puede ser el fin

Sr. Francisco Marqués, si se trataba de responder a mi carta anterior, es una lástima que desaproveche ese espacio que dice le resulta tan escaso dedicando más de tres cuartas partes de su respuesta a críticas a no sé qué «progres» (ya no sé quiénes son aquí los que insisten en seguir «progresando» y quiénes los que defienden conservar), y a divagaciones que no tienen nada que ver con nada de lo que yo apuntaba en mi artículo.

Por ejemplo, hablar de RevPAR o de GOPPAR tampoco era el centro de la cuestión que inauguré yo en este intercambio —no sé si captó que era el petróleo, las fuentes energéticas, la crisis energética—. Pero si se pregunta usted si creo yo acaso que la gente comprenderá esos términos, entonces me pregunto yo que por qué los sacaría usted a relucir en el artículo al que yo me refería. En cualquier caso, si los entiendo yo, ¿por qué no lo iban a entender, o al menos desear entender, el resto de lectores?

Otro ejemplo: «Yo soy de aquí, de confianza, de la isla» tampoco aporta nada al tema a tratar. ¿Es usted de la isla más que los demás?

Tampoco entiendo la diferenciación que hace entre que yo provengo «de la cultura» y usted «de la experiencia». Para empezar, usted no puede saber de dónde provengo yo; y además, le diré que yerra: llevo más horas de comedor, de barra, de cocina, de front- y back-office, de aeropuerto y de representación, que horas en universidades (aunque eso tampoco aporte nada pues podrían ser pocas de todas maneras, o incluso muchas y desaprovechadas). En todo caso es irrelevante la procedencia de cada uno si lo que queremos es realizar un análisis; lo relevante serán, en todo caso, los argumentos.

Cuando arranca a analizar el turismo en Menorca, lo hace escribiendo sobre la gestión o la falta de ella, las exigencias desde un sector o hacia él, resaltando las contradicciones de algunos, tratando de cultura empresarial, de formación… Nada que ver con lo que yo apuntaba en mi escrito primero, que era el problema de la energía.

Y al grano. Dedica a responder al tema energético algo así como una sexta parte del total de su escrito y lo hace, evidentemente, desde el más absoluto desconocimiento del mismo, vistas las simplezas que argumenta. Me desdigo pues de lo que dije en mi primer escrito: creía que entendía algo del problema que tenemos, mi juicio fue premeditado.

Alguien que contesta a través de un periódico al problema de la aviación civil y los combustibles, con un «la energía nuclear es la más barata y menos contaminante… compramos electricidad cara a Francia… la eólica funciona sólo si se subvenciona», no comprende gran cosa del tema energético, y es más, tampoco se ha parado a pensarlo mucho rato: no existen aviones nucleares (existieron diseños pero se aparcó la idea hace décadas por resultar demasiado peligrosos y pesados, o sea, inútiles), mucho menos aviones eléctricos, ni existirán jamás porque, entre otros problemas a su vez excluyentes, la cantidad de electricidad que precisa para volar un engendro de menos de doscientas toneladas, requeriría al menos de mil toneladas de baterías y eso es el fin del cuento. Y los que piensen que la tecnología lo puede todo y también rebajar mucho esa cifra de mil toneladas, es que no comprenden gran cosa de física y química y encima creen que sí (si no supieran, lo cual no es ningún pecado, pero asumieran su desconocimiento, evidentemente no se aventurarían a predecir el futuro por encima de los químicos que nos avisan de que eso es imposible a corto plazo).

Verá. Según me han informado, usted dirigía un gran hotel, así que comprenderá lo que le diré, supongo. ¿Sabe usted cuando llega un tipo y dice que es cocinero y luego resulta que no distinguía una lubina de una lisa? Pues a mí me pasa lo mismo con la energía, todos los días.

Viene uno y me dice que las nucleares son las más baratas, pero luego resulta que no sabe ni de dónde viene el uranio, ni si lo producimos en España aunque sea en parte o no, ni qué es centrifugarlo, o qué es exactamente el plutonio, ni qué se hace con él tras usarlo en las centrales, ni cuántas centrales tenemos, ni en España ni en el mundo, ni qué es un reactor reproductor rápido, ni si existen o no (un conocido político de Ciutadella me insistía hace un tiempo en que sí se podía transformar plutonio en uranio), ni nada sobre nucleares: sólo sabe decir que son más baratas. Por supuesto tampoco sabrá contestar por qué, si son tan baratas, no se construye ninguna, cuando en España, a diferencia de lo que circula por el imaginario popular, no hay ninguna moratoria y uno puede solicitar la construcción de todas las centrales que desee; no explicará, por supuesto, que si no se ha solicitado la construcción de ninguna en décadas es porque no ha habido ninguna subvención en décadas, lo que viene a confirmar que la energía nuclear es barata únicamente porque cada central construida ha sido subvencionada con mucho dinero y eso pervierte la propia definición de barato. Subvencionado es todo barato, vaya cosa.

Otros te hablan de intercambios internacionales de electricidad y te aseguran la existencia de una cierta disparidad de precios, pero luego no sabrían decirte con qué países está conectada eléctricamente Francia, en qué medida y cómo se efectúan los intercambios, a través de qué sistema de gestión, cuáles son las capacidades de interconexión de España con otros países y para qué sirve el hecho de intercambiar electricidad...

Un tercero te cuenta que el problema de la eólica son las subvenciones, como si ése fuera el mayor de los problemas de la eólica. Otros solo saben decir que son feos. Menudos argumentos.

Les dices que hay un problema a la vista para mover aviones y te hablan de sistemas de generación eléctrica, como si existieran aviones eléctricos; luego la conversación suele continuar cuando me argumentan que no los hay, pero podría haberlos, aunque cuando les preguntas por las posibilidades de éxito que creen que pueden tener las últimas investigaciones sobre almacenamiento de hidrógeno en sólidos no saben de qué les hablas.

La gente me habla de agrocombustibles como quien habla de la alineación del Barça, pero no saben cuál es la Tasa de Retorno Energética de ningún cultivo, ni cuál es la producción de oleaginosas en España, ni cuál es el consumo de combustible de un avión de un pasillo o de dos, o de dos plantas, quizás ni cuántos aviones llegan a Menorca en un día, ni qué particularidades requiere el combustible de un reactor, ni cuál es la capacidad de almacenamiento de combustibles en Menorca, ni…

Y no es que no lo sepan de memoria (yo tampoco recuerdo muchos de los datos sin consultar), es que ni se preocuparán en buscar el dato o, lo que es peor, de analizarlo mínimamente cuando alguien se lo presente.

Es curioso, sospechoso incluso, Sr. Marqués, que un servidor se tira todo el año, desde hace algunos años, estudiando sobre un tema en concreto, y que cada vez que saco el tema, casi todo el mundo sabe más que yo y tiene respuestas prontas, tipo «no hombre, existe esto o aquello, o lo otro, o existirá, ya verás».

Es como en el chiste aquel en que están en un consejo de dirección reunidos en pleno discutiendo sobre la nueva partida de coches de empresa a adquirir; al hablar del color más conveniente discuten durante 30 apasionados minutos, que si negro, blanco, verde, rojo o gris; pero al hablar de lo más importante, si gasolina, diésel o híbrido, dado que ninguno tiene casi información sobre la conveniencia de uno u otro, por ejemplo por los vaivenes en los precios de los combustibles, tras decir tonterías 5 minutos todos a la vez, lo echan a suertes.

Dice usted que el problema de los vuelos a bajo costes son dos, la energía y otro. Pero acude al otro (Menorca es pequeña, no está bien equipada, las inversiones, la calidad…) como si resolviéndolo fuera solucionarse el de la energía. Sr. Marqués, el de la energía es excluyente, olvide el resto de problemas.

Si no hubiera energía en forma líquida a mansalva, como la que hubo disponible en las últimas décadas en forma de keroseno, y a un precio muy bajo como estuvo en el último medio siglo, no habría turismo de masas ni aviación civil masiva. Y yo propongo que no va a haberlo en el futuro inmediato (inmediato a escala histórica, no pidan fechas como si esto fuera un horóscopo). Tengo en qué basarme para aseverar tal cosa, no lo dude. Puedo presentar los argumentos a quien le apetezca conocerlos. En mi página de Internet www.ninuclearniotras.blogspot.com hay pequeños análisis sobre esto y diversos enlaces a inacabables materiales de terceros.

Si lo que yo propongo resultara cierto (por supuesto estoy abierto a debatir la validez de mi aseveración), significaría que todo lo que se ha tratado en Menorca hasta ahora en cuanto a su planificación turística a futuro, todo, sería inservible y deberíamos empezar de nuevo a planificar algo muy, pero que muy diferente.

Podemos seguir tirándonos los trastos a la cabeza, mirar de quién fue la culpa y de quién no el que Menorca no funcione ahora mismo al 100%, pero sería más constructivo, bajo mi punto de vista, analizar seriamente si no será verdad que del turismo aéreo sí es el fin, independientemente de lo que los menorquines planifiquemos. Yo decía que no tiene por qué ser el fin de la economía en Menorca.

miércoles 23 de julio de 2008

En 50 años, como en los 10.000 anteriores

"En 50 años los granjeros deberán producir más comida que en los 10.000 años anteriores."

Lástima que no se sepa quién lo dijo, según la noticia, pues en esta bitácora gustamos de almacenar citas de quienes no comprenden la función exponencial o, como en este caso, de quienes sí la comprenden.

sábado 19 de julio de 2008

22 hechos constatados sobre tecnología nuclear

Este artículo hace referencia a éste —que también podría llamarse "Cómo titular «Residuos nucleares» y terminar con la frase «…crecen los quejigos y los madroños e inundan el aire los aromas dulzones de las adelfas.»" y que ya llamó la atención a Els Verds de Menorca—, pero también a la miríada de artículos que aparecen como setas a la par que sube el petróleo de precio en los mercados internacionales y a la gente le da por pensar que un día de éstos igual sí, de verdad, se terminarán poniendo tan caros los combustibles y la electricidad, que llegue el punto en que, queramos o no, tengamos que apañarnos únicamente con lo que seamos capaces de sustraer de nuestro entorno, no del de todos los demás.




Para tratar de aclarar algunos de los mitos que circulan por el imaginario popular, y cada vez más por páginas de rotativos, apreciaré 22 hechos constatados sobre la actual energía de fisión nuclear:

1. El uranio es el mineral que se usa como fuente energética en las centrales nucleares que existen en el planeta y a día de hoy no hay visos de poder fabricar centrales que funcionen con algo diferente: existen planos e ideas para otros sistemas, pero no se han puesto en práctica hasta ahora por no resultar un avance realmente sustancial. No es cierto que existan centrales modernas que no requieren de uranio.

2. En las décadas que llevan en funcionamiento las centrales nucleares en el mundo, hemos sabido llegar a casi 450 centrales, pero ese número se ha estancado desde hace 20 años y no está creciendo. No se construyen centrales en número suficiente ni para sustituir las que se cierran. Si la situación no se revierte, el número de centrales se irá reduciendo dada la vejez de las instalaciones actuales. No es cierto que los demás estén construyendo centrales a toda prisa, sólo hay anuncios de intenciones.

3. Una gran parte del combustible de las centrales nucleares del planeta proviene del desmantelamiento de bombas nucleares y éstas son finitas. La mayor mina del mundo se cerró hace poco por problemas que no se espera se resuelvan inminentemente. El precio del uranio ha subido tanto en un par de años que ahora el coste del combustible ya no es el 3% de los costes de una nuclear, sino el 5%. Las reservas mundiales son escasas y es de esperar que el coste del combustible siga aumentando sobre el total de costes de una central. No es cierto que quede todo el uranio que se nos ocurra necesitar.

4. En España no hay minas de uranio. Las que había se agotaron y cerraron. España importa el 100% de su uranio del exterior. España tampoco enriquece uranio (un paso imprescindible para obtener combustible válido para una central eléctrica), lo compra ya procesado. No es cierto pues que la nuclear sea una de las fuentes energéticas de las que podamos autosostenernos en España. España sí fabrica barras de combustible con el uranio importado, pero 2/3 es para exportación: encima paseamos por casa material radiactivo que ni siquiera es para nosotros.

5. En España no hay una moratoria nuclear. Cualquiera puede solicitar construir una central. En los últimos años nadie solicitó construir ninguna en España, ni una solicitud, porque los gobiernos han entendido que no debían dar subvenciones a ese sector. Es decir,

6. las nucleares sólo son rentables, diga lo que diga la propaganda nuclear, si hay subvenciones por medio. Así es rentable incluso un negocio de congeladores en la Antártida.

8. El resultado de fabricar energía nuclear con uranio es la aparición, además de otros residuos, de un elemento que sólo existía previamente en la Tierra en la imaginación de los químicos y en la tabla periódica de elementos: el plutonio. El plutonio es inestable, lo que significa que no resiste el paso del tiempo y se desintegra. Al hacerlo emite radiación y lo hace en cantidades peligrosísimas durante decenas de miles de años, literalmente: cientos de siglos. No se conoce método para evitar esto.

9. Aparte de los residuos radiactivos de las centrales nucleares, la industria y la medicina también producen residuos, aunque de otro tipo cuya peligrosidad alcanza «solamente» unas décadas o pocos siglos. Estos residuos se almacenan en cavidades subterráneas y se vigilan en extremo, con la idea de mantenerlos allí hasta 300 años o de que aparezca alguna tecnología en el futuro distante que sepa tratar esos residuos. En España almacenamos estos residuos en un cementerio nuclear propio, en Andalucía.

10. El combustible gastado de las centrales nucleares, en cambio, cuya vida como residuo letal es de decenas de milenios, no sabemos dónde almacenarlo. En España, hasta ahora, les hemos pasado cierta cantidad de residuos a los franceses, pero el plazo se acabó. Gran parte del combustible que hemos venido usando lo mantenemos almacenado en las mismas centrales, donde no puede quedarse. No tenemos dónde almacenar esa cantidad que ya produjimos ni lo que vamos a seguir produciendo.

11. No se conoce método alguno para guarecer algo de las inclemencias del planeta, como ocasionales grandes terremotos, durante decenas de miles de años.

12. Tampoco se conoce método alguno para comunicarnos con nuestra propia sociedad de dentro de decenas de miles de años y poder comunicarles el peligro.

13. No se conoce si dentro de decenas de miles de años la civilización existente tendrá siquiera la tecnología y la energía suficientes como para hacerse cargo de los residuos.

14. El coste de almacenar, de vigilar, y de reprocesar los residuos nucleares —si suena la flauta alguna vez y se descubre cómo—, es desconocido e incalculable por tratarse de una extensión en el tiempo de decenas de miles de años. Además es, por supuesto, inasumible a día de hoy, pues la inflación de decenas de miles de años lo impediría siempre: el crecimiento nunca paga lo que consume.

15. La industria nuclear jamás contabiliza ni asume estos costes. Si lo hiciera no existiría tal industria.

16. España no importa electricidad nuclear de Francia: España intercambia electricidad con Francia para regular ambos sistemas eléctricos y el saldo es muy variable. También intercambiamos electricidad con Marruecos y Portugal. En total, exportamos electricidad, no la importamos. Atendiendo a esto es evidente que España no precisa de las centrales nucleares francesas, es una mera cuestión de comodidad a la hora de regular (y rentabilidad económica frente a un intercambio inexistente). Además consumimos mucha agua para poder llevar a cabo esos intercambios a base a nuestras hidroeléctricas.

17. Si se aumentaran drásticamente la cantidad de centrales nucleares del planeta para cubrir, por ejemplo, un 60% de la demanda energética mundial en lugar del 6% actual, las reservas de uranio del planeta, calculadas en 60 a 80 años de consumo actual, durarían para 6 a 8 años, no durarían el tiempo suficiente ni para construir esas centrales.

18. Si se pretenden sustituir los hidrocarburos con energía nuclear, cabe pensar en que los que consumen la mayor parte de los hidrocarburos es la menor parte de la humanidad, es decir que habría que tratar además de quintuplicar la oferta mundial de energía para que todos estén más o menos a la par, con lo que las actuales reservas para 60 años quedarían reducidas a la nada. O cabría ir pensando en reducir a la quinta parte el consumo de la minoría que más consume. No existe otro método aparte de estos dos para salvar el actual desequilibrio.

19. La energía nuclear solamente produce electricidad, no tenemos aviones eléctricos, ni barcos eléctricos, ni industrias eléctricas, ni parques móviles eléctricos, ni agricultura eléctrica… Harían falta entre 40 y 60 años, quizás más, para convertirlo todo a electricidad. No quedan 40 a 60 años de cada vez más hidrocarburos, estamos con toda probabilidad sobre el cenit total mundial de hidrocarburos.

20. La energía nuclear no puede proveer de fertilizantes nitrogenados como lo hacen los hidrocarburos, ni de plásticos, ni de medicamentos, ni de insecticidas, ni de textiles, ni de pinturas… Promover energía nuclear para la sustitución de los hidrocarburos es un sinsentido por esta parte.

21. El humo y el resto de residuos de los combustibles fósiles no afectarán a los habitantes del planeta durante decenas de miles de años. La energía nuclear no puede ser considerada jamás como la energía menos contaminante.

22. Con el humo y el resto de residuos de los hidrocarburos no pueden fabricarse miles de bombas con las que poder llegar a matar con cada una de ellas a millones de personas pulsando un solo botón. La energía nuclear no puede ser considerada jamás como la energía menos peligrosa.



Y añadiré una elucubración:

Francia probablemente no podría disponer de 59 centrales nucleares si los países que la rodean tuvieran todos también centrales instaladas de forma masiva, pues dado que las nucleares no son muy amigas de seguir el ritmo de consumo y de adaptarse a sus vaivenes, Francia no podría usar los países a su alrededor para regularse ella en base a exportaciones e importaciones de electricidad, que es lo que parece estar ocurriendo hoy día.



La fisión nuclear no tiene futuro, por ahora. Acelerar hacia ella es remar hacia la catarata. Abogar por ella es como darle gas a un coche creyendo que viene un divertido cambio de rasante cuando lo que hay tras la loma es, en realidad, un precipicio. Y significa dejarles a los que vengan detrás tal carga que podríamos llegar a ser juzgados por ello en el futuro. Tendremos que conformarnos con las energías que sí sabemos controlar y que no supondrán una merma para nuestros herederos. Y la energía de fisión no es una de ellas.

viernes 18 de julio de 2008

¿Desea multiplicar todos los recursos disponibles?



Editado a 3-08-2008:

Tras 14 días de encuesta (ver más abajo los detalles de la misma), éstos son los siguientes resultados:

De un total de, según Google Analytics, 1.406 usuarios únicos que visitaron esta Web durante el tiempo que duró la encuesta, votaron 100 (si nadie ha hecho trampas), de los que 7 votos (7%) fueron a parar al «Sí», otros 7 (7%) al «Sí a todo», 29 votos (29%) al «No», y 57 votos (57%) al «Cancelar».

Teniendo en cuenta que en esta bitácora se suele hacer hincapié en la finitud de los recursos en la vida real, en cómo el uso de los recursos energéticos nos ayuda a agotar los demás recursos, en cómo no es el crecimiento en el uso masivo de recursos la mejor vía a largo plazo, etc., un 43% de votantes que multiplicarían algún recurso energético es una cifra alta y en ello probablemente tenga que ver el que una buena parte de los visitantes de la bitácora son casuales, sólo entraron una vez y no volvieron, como suele suceder en casi todos los sitios de Internet.

De todas maneras el 57% de votantes que cancelarían la multiplicación de todos los recursos conocidos, fuera de esta bitácora serían muchos menos, como demuestran muchas otras estadísticas más serias y amplias.

Gracias a los que votaron, en cualquier caso.



Editado a 19-7-08:
Alguien me ha dicho que faltaría la opción Sí a las nucleares. Pero creo que en realidad la respuesta está, sería la opción «No» al crudo pero sí a alguna de las siguientes ventanitas que irían apareciendo (si la vida fuera un PC).



Mensaje original:

¿Qué pulsarías? Piensa en lo siguiente:

Responder «» significaría que llegaríamos a multiplicar todas las ventajas de disponer de ese crudo, pero también todas las desventajas, y significaría no acudir a otras tecnologías con menos carga hipotecaria.

Responder «Sí a todo» significaría lo anterior pero incluyendo multiplicar la disponibilidad de carbón, gas, uranio; y los correspondientes problemas. Es dudoso que se implantaran renovables habiendo mucho de lo otro.

Responder «No» significaría que no deseas más crudo, quizás sí más gas, por ejemplo. Llevaría a perder parte de las comodidades actuales y a postergar el declive energético además de la implantación de las renovables.

«Cancelar» significaría que no deseas más energías aparte de las renovables, los recursos que había son los que había y deberíamos saber vivir únicamente con ellos.

He programado una encuesta al caso; el dispositivo para votar está arriba a la derecha. Agradeceré vuestros clics.

jueves 17 de julio de 2008

Ryanair reducirá un 124% sus vuelos

Clic aquí para ampliar

Digo yo, que qué mal tiene que estar la cosa para reducirse más de un 100%, ¿no?

Fuente

martes 15 de julio de 2008

¿Quedamos para celebrarlo?

El País nos brindó ayer datos espectaculares a través de un artículo (a la versión digital le faltan las gráficas y tablas de la impresa) donde alerta de la gran dependencia en España del exterior en materia energética, y nos ofrece unos datos que, expresados tal como aparecen en el rotativo quizás no digan mucho, pero de los que sí puede sacarse una conclusión que nos abre las puertas de par en par a la esperanza.

En primer lugar cabe fijarse en la tabla de la versión impresa (que reproduzco aquí más abajo), en la que se especifica únicamente aquella producción energética que proviene íntegramente de recursos propios del país.

Lo primero que llama la atención es la presencia de la energía nuclear en la tabla: España importa su uranio. Lo segundo es que el dato de producción energética nuclear sea casi cinco veces mayor que el de hidráulica, cuando ambas producciones energéticas, que yo sepa, no se dedican más que a electricidad y REE declara en su balance mensual de 12-2007 unos totales de electricidad generadas por la nuclear y la hidráulica para todo ese año de 55.000 MWh y 26.000 MWh respectivamente, es decir solamente poco más del doble, no cinco veces más. Así se las gastan tanto el periódico como el Foro Nuclear. Pero no nos centraremos ahora en este tema y además supondremos que todos los demás datos son correctos, que ya empieza a ser mucho suponer.

Así, para cualquier año, por ejemplo el último 2007, vemos que el carbón nacional figura como aporte principal (descontando la nuclear que evidentemente no puede figurar en la lista), que la energía hidráulica está en segundo lugar y representa una parte muy variable de año en año, que el petróleo y gas extraído de nuestro suelo son testimoniales, y que el resto de energías (las usualmente mal llamadas renovables) proveen de una parte mayor que la hidráulica pero aún menor que el carbón. En la tabla también pueden verse el total de producción puramente nacional en miles de toneladas equivalentes de petróleo para el año, su variación interanual y lo que representa sobre el total de la producción energética. En el último detalle nos fijaremos.

Clic sobre la imagen para ampliar

Atendiendo al total de producción nacional de un año determinado y al porcentaje de autoabastecimiento que ese total significaba, llegamos fácilmente al total de la producción anual, que sería para los años de la tabla, del 2003 al 2007, 133 Mtpe (equivalente a millones de toneladas de petróleo), 138 Mtpe, 142 Mtpe, 140 Mtpe y 143 Mtpe, respectivamente.

Sobre esos totales, el paquete de producción netamente nacional «resto de energías» de la tabla, representaría de 2003 a 2007 el 1,51%, el 1,94%, el 2,37%, el 2,49% y el 2,76% respectivamente.

Dado que la cuestión principal en el tema energético es ver si existe la posibilidad de prescindir de toda cuanta tecnología suponga un agotamiento de recursos a corto o medio plazo, y ver en cuánto tiempo podría alcanzarse esta meta, aquí lo interesante sería ver cuándo llegaremos al 100% de producción netamente nacional en base al paquete «resto de energías», para así poder prescindir del agua para producción energética y usarla para su fin primigenio, beber, regar y dejar que los peces se sustenten en ella, y no tener que depender además de ningún recurso energético de los demás ni de fuentes fácilmente agotables.

Para ver cuándo llegaremos a ese 100% hace falta ver la tendencia que está siguiendo ese crecimiento. Suponiendo que el crecimiento fuera exponencial (es decir, que cada año aumentara en un porcentaje similar), sabemos que se doblaría la cantidad inicial cada poco tiempo y alcanzaríamos el 100% en pocos años. Pero las tasas interanuales de crecimiento fueron del 28% de 2003 a 2004 (de 1,51% a 1,94%), del 22% al año siguiente, del 5% el siguiente año, y de menos del 11% en el año 2007. No se puede concluir que haya un crecimiento exponencial sostenido. Y creer que seguirán creciendo exponencialmente es falaz, como la propia industria reconoce en otra noticia que el mismo El País recoge en la misma tirada y página.

Más bien se observa un crecimiento lineal al ver que de 2003 a 2004, en términos absolutos, se creció un 0,43%, al siguiente año otro 0,43%, al siguiente un 0,12%, y un 0,27% en 2007. Y ni eso, pero para el caso que estudiamos supondremos que la industria será capaz de mantener el 0,31% de media de estos últimos años hasta completar el cambio de paradigma energético y llegar al 100% de «resto de energías». Y ya van dos supuestos cogidos con pinzas.

Supuesto esto último pues, queda claro que si de 100% detraemos el 2,76% que ya nos ofrece ese paquete energético, queda un 97,24% por cubrir, que a razón de 0,31% anual resulta en 313 años, 9 meses, 4 días y 6 horas aproximadamente, a contar desde el 1 de enero de 2008.

Así que nos vemos el 4 de septiembre de 2321 a las 6 AM para celebrarlo. Tenemos tiempo para decidir dónde quedamos y para rectificar la fecha si alguien tenía programado algo para ese día.

Y eso suponiendo además que Solbes encuentre manera de sostener una economía creciente sin que la demanda energética aumente ni un poquito a lo largo de los siglos.

Argelia y Marruecos: cárteles de gas natural, comercio de fertilizantes y tensiones crecientes.

Artículo original en inglés del usuario jeffvail en TheOilDrum de 14-7-2008

Argelia es uno de los exportadores de petróleo y gas más importantes del mundo. Marruecos no tiene una producción significante de petróleo y gas, pero tiene alrededor de dos tercios del total mundial de reservas de fosfatos de roca, un componente crítico para el suministro global de fertilizantes (que incrementaron el pasado año su precio un 300 % y que puede alcanzar el cenit a la vez que la producción de petróleo). Las dos naciones han estado históricamente de morros, especialmente por el territorio del Sahara Occidental, rico en fosfatos. Ahora, más que nunca, sus exportaciones son esenciales para el suministro de energía y alimentos a nivel mundial. Y aumentando la importancia de este tema, las tensiones entre los dos están creciendo así como EEUU y Rusia provocan la situación con enormes acuerdos opuestos sobre armas y comercio. Este artículo se fijará en las fuerzas latentes tras esa creciente tensión y considerará los temas del comercio de fertilizantes, la vulnerabilidad de las infraestructuras y la potencial formación de un cártel de gas natural.

¿Llevará la demanda de gas y fertilizantes
a un nuevo conflicto entre Marruecos y Argelia?


Datos de los países

Argelia: Argelia es un importante exportador tanto de petróleo como de gas natural (ver Suministros de GN a Europa, en inglés, .pdf 4MB). Es el tercer mayor exportador de gas natural a Europa y suministró 30 bcm a través de gaseoductos y 20 bcm a través de barcos de GNL (gas natural licuado). Grandes proyectos están en marcha para expandir las infraestructuras de gaseoductos a Italia a través de Tunicia, y a España a través tanto del mar como de Marruecos y para aumentar la capacidad de exportación de GNL. Argelia espera expandir sus exportaciones totales de gas hasta 85 bcm/año en 2010, equiparando su producción a la de Noruega (el segundo mayor proveedor a Europa). El potencial de aumentar el suministro de gas a Europa, incrementa significativamente la importancia de Argelia como suministrador alternativo, a la vista de la actual dependencia de un incierto gas ruso. Argelia también alberga una activa insurgencia islamista, una rama aparte del emergente Al Qaeda del Magreb Islámico, además de serios retos demográficos en la forma de un 1,22% de crecimiento poblacional (gráfico) y agudas divisiones étnicas (mapa).

Argelia y las reservas africanas de gas natural


Marruecos: La importancia de Marruecos en la economía global se debe al control de al menos 2/3 de las reservas mundiales de fosfatos de roca. El Servicio Geológico de EEUU ha afirmado que no hay sustitutos para los fosfatos de roca en la agricultura. Con el crecimiento sostenido de demanda de agrocombustibles y la escasez mundial de alimentos en los titulares, el suministro de fosfatos resulta tan importante para la situación mundial como el suministro de petróleo. Reseñable es que Patrick Dery ha trazado una Linearización de Hubbert sobre la producción mundial de fosfatos y estima que ya hemos pasado el cenit mundial de fósforo (ver gráfico abajo). Aunque la importancia del fosfato de roca ya se ha discutido anteriormente en el enlace anterior, su impacto en la situación entre Marruecos y Argelia no lo ha sido. Adicionalmente, el suministro de fertilizantes es crítico en muchos de los proyectos de agrocombustibles, creando una interdependencia entre fosfatos y suministro de energía. Como Argelia, Marruecos enfrenta una insurgencia islamista interna (actualmente algo menos problemática que la argelina), y significativos retos demográficos con un crecimiento poblacional del 1,6% (gráfico) y profundas divisiones étnicas (mapa).

¿Cénit del fósforo? Linearización de Hubbert
sobre la producción global de fosfatos.


Tensiones: la Guerra de las Arenas, Sahara occidental e insurgencias islamistas.

Hay varias fuentes de tensión entre Marruecos y Argelia. Los dos estados lucharon en la Guerra de las Arenas de 1963 a 1964 por un territorio fronterizo rico en minerales. En 1975, cuando Marruecos tomó el control del Sahara Occidental, Argelia comenzó a apoyar encubiertamente al Frente Polisario en su insurgencia hasta el alto el fuego de 1991. Ambos países sufren además de insurgencia islamista interna, exacerbada por los crecientes problemas demográficos. La situación en Argelia es más severa: tras la independencia de Francia el Frente para la Liberación Nacional gobernó el país hasta que los islamistas ganaron las primeras elecciones libres de 1991, cuando los militares tomaron de inmediato el control. Más de 160.000 personas fueron asesinadas en la subsiguiente guerra civil entre 1992 y 2002. Aunque el país está relativamente en calma hoy día, restan facciones de rebeldes islamistas operando en regiones fronterizas con Malí y el resto del Sahara que se han fusionado con Al-Qaeda para formar Al-Qaeda del Magreb Islámico. El grupo ha llevado a cabo recientemente ataques en Argelia, como los de 11-4-07 y 11-12-2007 en Argel, o los de septiembre de 2007 en Batna y en Dellys, así como quizás esté involucrado en el atentado en 2007 en Casablanca, Marruecos. El ritmo de los ataques no ha aminorado, con al menos cinco ataques en sólo los últimos dos meses.

¿Las infraestructuras como objetivos?

Aunque los islamistas argelinos han copiado la selección de objetivos del resto de grupos islamistas, un ataque en diciembre de 2006 específicamente perseguía trabajadores de Halliburton en Argelia. Esta táctica, el ataque a infraestructuras esenciales para la industria energética, ha ido aumentando en el resto de mundo así como grupos en todas partes se dieron cuenta de que podían maximizar el retorno de la inversión con estos objetivos. Con amenazas internas crecientes y conflictos esponsorizados por Estados, y el potencial de conflictos militares directamente estatales ya no remotamente descartables, es preocupante que ambos, Argelia y Marruecos, presentan unas infraestructuras energéticas y de recursos con una Tasa de Retorno extremadamente altos como objetivos.

La cinta transportadora marroquí de Fosbucraa, la más larga del mundo, que transporta fosfatos desde la mina de fosfatos más grande del planeta en Bucraa, más de 100 kilómetros hasta el puerto de El Aaiún. La vía fue atacada con éxito varias veces por el Frente Polisario. Aquí una imagen satelital.

Los gaseoductos y las infraestructuras de GNL argelinos. Argelia está atiborrada de objetivos altamente vulnerables que tendrían tremendas repercusiones. Argelia firmó recientemente un contrato de 100 millones de euros con la firma francesa de defensa Thales para asegurar los conductos de petróleo y gas. Con 16.200 kilómetros de grandes ductos a proteger sólo en Argelia (programados para crecer hasta 21.000 kilómetros en 2010), la tarea es titánica. Adicionalmente, dos proyectos futuros podrían representar objetivos apetecibles. El propuesto gaseoducto transahariano, que llevaría gas natural desde Nigeria hacia Europa a través de 4.550 km de tubería, sería un largo y vulnerable objetivo multiplicador de grupos si alguna vez acaba construyéndose (se ha apuntado su inicio para 2015). Además, planes especulativos (como el TREC por sus siglas en inglés, la Cooperativa Mediterránea de Energías Renovables) para aprovechar la alta insolación del Sahara para suministrar electricidad a Europa requerirían enormes infraestructuras de transporte eléctrico que serían tanto altamente vulnerables como muy atractivas. Ninguno de los dos proyectos tiene visos de ser puesto en marcha en un futuro inmediato.

Cara al futuro: Guerras por poder y por mercados

Recientemente el frágil acuerdo de cese de hostilidades de 1991 con el Frente Polisario del Sahara occidental se ha vuelto cada vez más inestable. Complicando la situación con el Sahara occidental, el presidente francés Sarkozy anunció su apoyo a la decisión de Marruecos de posponer indefinidamente el referéndum de autodeterminación prometido en el acuerdo de 1991, coincidiendo con un aumento del apoyo argelino al Frente Polisario. Todo esto que además va en contra del aumento de la tensión militar entre Marruecos y Argelia. En 2008 los EEUU doblaron su ayuda militar a Marruecos y anunció acuerdos en armas por valor de miles de millones de dólares. AL mismo tiempo, varias fuentes confirmaron que Rusia concluyó un acuedo de 7.500 millones de dólares para poveer de armamento avanzado a Argelia.

¿Hay razones más profundas tras estos movimientos? Al menos deben ser consideradas dos posibilidades. La primera es mercantilismo de poder por parte de EEUU para asegurar el control del suministro de fosfatos. EN 2004 los EEUU entraron en un acuerdo bilateral de libre comercio con Marruecos. Esto puede ser explicado como una extensión natural de la larga historia de cooperación económica y militar entre EEUU y Marruecos, pero a la luz de los programas de agrocombustibles propuestos, los precios astronómicos del fosfato de roca, el posible cenit de la producción de fosfatos y los movimientos mercantilistas de otras grandes potencias, deben ser consideradas las posibilidades más viles. La segunda posibilidad es que Rusia espere provocar influencia sobre Argelia para crear un poder dentro de los mercados globales de gas natural. Dado que Argelia es una de las alternativas reales para Europa al gas natural ruso, especialmente dadas las expectativas de un gran aumento de las exportaciones de gas de Argelia, ésta puede representar, o bien una amenaza para la influencia de Rusia en el marcado global de gas, o bien una oportunidad para crear un cártel gasista. Como mínimo sabemos que Rusia y Argelia están entablando conversaciones de forma activa sobre el tema. También una reciente oferta de Gazprom para comprar toda la producción adicional de Libia de petróleo y gas, apoya la idea de que Rusia espera controlar las fuentes alternativas europeas de gas natural.

Ambas nociones, mercantilismo de fosfatos y cárteles de gas, son meras especulaciones en este momento, pero no dejan de ser posibilidades muy a tener en cuenta. Así como puede no haber motivos más profundos para los recientes movimientos entre Marruecos y Argelia, los intereses y la tensión crecen. Porque ambos, Argelia y Marruecos son naciones-Estado frágiles, con movimientos islamistas separatistas activos, significativas amenazas internas terroristas y complicados problemas étnicos y territoriales, el potencial para la interrupción de las imprescindibles exportaciones de fosfatos, petróleo y gas está creciendo.

lunes 14 de julio de 2008

Abierta inscripción ASPO 2008

ASPO España, la entidad representante en el Estado de la Asociación para el Estudio del Cenit del Petróleo (ASPO por sus siglas en inglés), organiza la VII Conferencia anual de esta asociación en Barcelona, del 20 al 22 de octubre de 2008. En su nueva página web (aquí), se puede obtener información de las condiciones de registro y asistencia y avance del programa, así como localización del evento.

Según reza la misma web, apadrinada por crisisenergetica.org, en la citada conferencia, “aparte de las actualizaciones habituales sobre el petróleo, el gas (¡y el carbón!), seguridad energética, otros temas propuestos son: las energías renovables en general, y los biocombustibles en particular, también soluciones propuestas de alcance local y regional”.

Vía CALCE

domingo 13 de julio de 2008

Más sobre desinformación en medios

Y sigue la desinformación en los medios, que no es que no quieran enterarse, es que muchos de ellos directamente no dan más de sí.

Publica la agencia AFP una noticia titulada Iran says discovers billion barrel oil field que traduzco a continuación.

Irán dice que ha descubierto un yacimiento de mil millones de barriles.

Irán dijo el domingo que han descubierto un campo de crudo de más de mil millones de barriles en la provincia de Khuzestan, rica en hidrocarburos.

El Ministro del Petróleo Gholam Hossein Nozari dijo que el yacimiento contendría 1.100 millones de barriles de crudo dulce, de los que 233 millones serían extraibles, notificó la agencia de noticas Shana del Ministerio de Petróleo.

Dijo a los reporteros tras una reunión del gabinete que el campo está en el área de la ciudad de Andimeshk, en Khuzestan, provincia del Sudoeste de Irán, fronteriza con Irak.

No se dieron más detalles.

Y continua con un par de datos de Irán que no vienen al caso.

La noticia es muy buena. Pero no es muy buena porque en Irán hayan encontrado petróleo extraible para 2 días y 17 horas de consumo mundial de petróleo (233 millones de barriles dividido entre 85 millones diarios) o para 1 día de consumo energético mundial, que no da ni para la noticia en un medio generalista, como mucho para un apunte para alguien que siga muy a conciencia la evolución de la producción mundial de crudos (o sea, quizás para un manojo de personas en todo el mundo), no es buena la noticia por eso, en todo caso es pésima por eso, porque si ésos son todos los descubrimientos que van a poder publicar los medios importantes...

La noticia es muy buena por dos motivos.

El primero porque está muy bien redactada. Por ejemplo el título Irán dice que ha encontrado bla, bla. Y es que no se puede titular Iran ha encontrado bla, bla. Porque evidentemente una cosa es encontrar y la otra decir que has encontrado, y como no existe ningún ente mundial que controle la existencia de fundamentos en el caso de anuncios parecidos, entonces debe titularse siempre la noticia como hace AFP: Irán dice que ha encontrado. Otro ejemplo es no se dieron más detalles, porque eso en sí es un detalle importante, ya que no es lo mismo que se haya hecho el anuncio así, a que se hayan presentado mil y una pruebas del hallazgo o se hayan facilitado datos como el grado de pureza de los hidrocarburos de forma menos genérica que diciendo sweet crude, o datos de profundidad a perforar, etc. Vamos un diez para el redactor.

El segundo motivo por el que se puede calificar de muy buena noticia es por el magnífico ejemplo que nos brinda de cómo de despistada anda la mayor parte de la prensa en temas energéticos, también con el petróleo, y con la calculadora, y hasta con las teclas de copiar-pegar. Y ejemplo de lo desesperada que está la sociedad de realizar anuncios de hallazgos. Ahora se verá.

Titula otra agencia, The Associated Press:

Irán dice que explora nuevo yacimiento petrolero

La televisión estatal de Irán dijo que el país está explorando un campo petrolero recién descubierto y que cree tiene más de 1.000 millones de barriles de crudo.

El ministro de Petróleo, Gholam Hossein Nozari, dijo que el área tiene unos 1.100 millones de barriles de crudo, indicó el reporte. Afirmó que unos 220 millones de barriles son "recuperables", sin explicar más.

El reporte del domingo dijo que el campo petrolero está ubicado cerca de Andimeshk, en la provincia de Khuzestán, unos 465 kilómetros al suroeste de Teherán.

Ya nos han cambiado de sitio el sin explicar más (aquel no se dieron más detalles de la noticia de AFP). ¿O acaso piensa el redactor de la noticia que el ministro debería haberse puesto a explicar qué es «recuperables»? ¿Han enviado al redactor de esquelas porque el de energía tenía libre ese día?

Pero puede ser peor.

Publica elmundo.es bajo la sección de economía, recogido de la agencia EFE:

Irán descubre un yacimiento de petróleo con una reserva estimada de 1.100 millones de barriles

El ministro de Petróleo iraní, Gholam Hosein Nozari, ha anunciado el descubrimiento de un yacimiento de petróleo que contiene una reserva estimada en más de 1.100 millones de barriles de crudo, según la agencia iraní Mehr.

Nozari explicó que el nuevo yacimiento fue descubierto en el norte de la región de Andimeshk, en la provincia de Juzistán, situada al suroeste de Teherán y rica en petróleo.

El ministro afirmó que los expertos iraníes pueden explorar hasta 233 millones de barriles del nuevo yacimiento, sin dar a conocer más detalles.

Y ya no tenemos ni el dicen que han descubierto, ahora se afirma en el titular que lo han descubierto (quizás haya ido el director del diario a comprobarlo), ya no son 233 millones de barriles los extraibles o recuperables, sino que eso es la cantidad que pueden ser explorados (evidentemente está mal), y además el no hay más detalles vuelve a colocarse en mal sitio dando a entender lo que no es.

Y lo más triste de todo es que algo así se anuncie en la sección de economía de un diario generalista. Todos podemos suponer que la inmensa mayoría de lectores de ese diario, y de casi todos los demás, no saben cuántos barriles diarios se consumen en el mundo, si son millones o trillones, diarios o por minuto; no es un dato que normalmente la gente tenga muy en cuenta. De manera que publicar que se han encontrado miles de millones de barriles donde los malos de los Iraníes no es muy recomendable, por decir algo suave. Mejor habría sido redactar la noticia así:

Irán supuestamente halla pequeño yacimiento.

Representantes del gobierno iraní se molestaron en anunciar el supuesto hallazgo de una pequeña formación de crudo en una provincia al Sudoeste del país, equivalente a menos de 3 días de consumo mundial de petróleo.

Probablemente el lector entendería algo más cercano a la realidad de esta manera.

viernes 11 de julio de 2008

J. Mª Quintana se extraña, yo no.

J. Mª Quintana nos premia con una sugerente reflexión, en la que espero tendrá a bien permitirme profundizar.

Se extraña el Sr. Quintana de la bendición a vehículos privados por parte del párroco de San Cristobal a propósito de la conmemoración del mismo santo, patrón éste de viajeros y conductores. Y yo creo que no tiene nada de extraño, más bien de revelador.

Ni él, imagino, ni yo, garantizo, tenemos nada en contra de la liturgia original, donde se bendecía a los animales de tiro y a los carros. Benditos eran esos animales y esos aparejos por ser el sustento de las humildes familias que de ellos cuidaban todo el año. Y dado que no existían veterinarios ni medicamentos, ni piensos, ni ninguna de las técnicas actuales (ni tampoco la ingencia de cabezas y maquinaria actual), sólo cabía rogar al Dios más cercano para intentar minimizar riesgos. Hoy se minimizan a través de una póliza de seguros.

Claro, lo de hoy, el sentido de bendecir a un producto de consumo que come crudo proveniente de lugares inmersos en guerras y pobreza y que es intensivo en minería e industria, es decir en recursos y energía, y bendecirlo aquí en Europa… Pero insisto, no deja de ser revelador.

Y es que lo que practica esta civilización alrededor del vehículo privado es, sin duda alguna, profesión de fe. Pero no poca, sino algo exagerado. Un coche te hará feliz, reza cualquier anuncio de los 8.000 con los que se va a topar de media cada uno de nosotros, quiera o no, en el tiempo que transcurrirá entre la compra de dos coches. Y la civilización occidental es más feliz que las demás porque nos movemos y lo movemos todo compulsivamente con coches, sugiere la sabiduría popular. Como la misma creencia en Dios, que te hará feliz y te lo repiten, no ocho, sino ochenta mil veces en toda tu vida. Y aquí, llámenme hereje, pero debe de haber un error, porque yo he visto felices e infelices en ambos bandos, los que creen en Dios y en los coches y los que no.

Pero además, echando la vista atrás en el tiempo, queda patente que la cantidad de creyentes en Dios ha ido a menos (relativa a la cantidad de población total), y que los coches han ido a más, a mucho más. No sólo se parecen, Dios y un coche, en cuanto al objetivo último de quien pretende creas en él, sino que además ¡o se alían o entran en competencia directa!

Y se han aliado. Nada, que a mí no me extraña lo más mínimo. En la URSS, seculares ellos, dicen las estadísticas que, en cuanto se cayó el Dios en el que creían, se aferraron rápidamente al ortodoxo. Aquí, si cayera el Dios petróleo hoy encarnado en la Santa Trinidad que forman el transporte terrestre, aéreo y naval, es de esperar tendencias similares.

Y diré que sí me extraña una cosa, oigan: que se pueda acudir varios años con el mismo coche. ¿Acaso caducan a los 12 meses las bendiciones celestiales, como la ITV? ¿O son acumulativas, es decir, dos bendiciones guardan más que una y tres más de dos?

Un sincero saludo desde aquí al Sr. Quintana.

lunes 7 de julio de 2008

Del precio del petróleo

En respuesta a este artículo publicado en el Ultima Hora Domingo el 6-7-2008.


Es curioso: en un mundo donde la especialización es el máximo exponente del conocimiento, aunque luego resulte en una comprensión parcelada de la realidad, el sector energético tiende a ser analizado de cualquier manera por personas que se ve a todas luces que no están capacitadas para ello, a la luz de sus disparatadas afirmaciones. Un ejemplo de opinión desinformada y desinformadora es el artículo del Sr. Pere Bonnín publicado el pasado 6-7-08 en el diario Última Hora Domingo.

El Sr. Bonnín nos avisa de que la crisis actual no puede atribuirse de ninguna manera a la subida de precios del petróleo. Es una aseveración que ni los que nos dedicamos a estudiar a fondo esta cuestión somos capaces de realizar, pero que se oye cada vez más y, lo peor, se llega a leer en las columnas de prensa. Pero por fortuna —es un decir— en este caso se presentan datos, aunque sean erróneos. Otras veces ni eso.

Vayamos al grano. Usted, Sr Bonnín, afirma que en el año 2000 el barril de crudo estaba a 60US$. Y en base a ese dato, al precio actual y a la fluctuación del eurodólar, concluye que el barril de crudo está hoy más barato que entonces. Y añade que, dado que eso es así, alguien nos está timando porque la gasolina está cada vez más cara y las petroleras ganan cada vez más. Y en el saco de culpables añade la Sanidad catalana.

Por partes. El precio del crudo no fue en 2000 de 60 dólares USA ni nada parecido. Hay dos maneras, ambas correctas, de mirar al precio del crudo en dólares: en términos absolutos sin corregir la inflación, o corrigiéndola.

En el primer caso tenemos que en 2000 el precio medio anual del crudo WTI en el NYMEX fue de unos 27 dólares y en ningún día de ese año se acercó, ni un poco, a un precio de 60 dólares. Y cabe añadir que entre 1985 y 2000 la media anual nunca superó los 20 dólares. Poco antes, en 1981, el precio había llegado a su anterior record de 32 dólares por barril, precio que no se superó nunca hasta ¡el año 2004! La primera vez en la historia que el petróleo alcanzó los 60 dólares de manera sostenida fue ¡el pasado año 2007! (Fuente: US Department of Energy). Desde entonces se ha más que doblado.

En el segundo caso, corrigiendo la inflación, se obtiene que en diciembre de 1979 se llegó a un precio máximo en promedio mensual, de algo más de 106 dólares actuales, que ese promedio mensual se estancó por debajo de 40 dólares actuales desde 1985 hasta 2004, y que no se rompe la marca de 60 dólares hasta finales ¡del año 2005! (Fuente: Inflationdata).

Aún me estoy preguntando de dónde habrá sacado usted que en 2000 estaba a 60 dólares.

Vayamos al siguiente detalle, la fluctuación del eurodólar. A principios de esta década, con el petróleo sobre 25 dólares y el dólar entre 1 y 1,1 euros —a saber, otra vez, de dónde extrae que el dólar estaba a 1,4 euros por entonces, cuando el máximo que se vio en 2000, y solamente de forma puntual, fue 1,2118 euros por dólar el 26-10-2000 (Fuente: BCE), el coste del barril en euros era de menos de 30. Y en 2008, con el crudo a unos 120 dólares de media (por ahora) y el dólar a 0,64 euros (por ahora también), tenemos el barril a casi 80 euros.

De ahí lo tremendamente absurdo de su afirmación de que el petróleo ha terminado abaratándose desde 2000 en Europa, cuando su precio casi se ha triplicado. Y eso que estaba tratando usted de comparar con el máximo histórico puntual del eurodólar, lo que evidentemente no tiene ningún valor estadístico. Y nadie puede prometer que el eurodólar no se dará la vuelta en cualquier momento y que no se fuera a dar que se encareciera el crudo en euros mientras incluso estuviera abaratándose fuera de la eurozona.

Ya que estamos, apunto que el precio del gas natural casi se ha triplicado en poco más de un año. Otros recursos estratégicos llevan la misma senda: uranio, cobre, cereales... ¿Igual también la Sanidad catalana tenga algo que ver en esto, Sr. Bonnín? Lo de la Sanidad catalana es la repera. Eso era ¡un céntimo de euro! ¡Como si ese céntimo fuera el problema actual! No merece más mención.

Aparte de todo esto, pero no menos importante: el precio que se nos comunica en los medios, habitualmente, es el precio de un tipo de petróleo (o de gas, y más bien la media de precios de varios crudos diferentes) de un cierto mercado bursátil, nada más: no es el coste al que, por ejemplo BP, puede suministrarse a sí mismo constantemente desde los pozos a una refinería y refinarlo. Lo que le cuesta a BP poner un barril de petróleo en una refinería, no tiene por qué guardar relación alguna con el precio de una «opción de compra a futuro» (una cierta herramienta bursátil donde uno está jugando con papelitos, no con barriles). Los acuerdos pactados entre las multinacionales del petróleo y los países propietarios del recurso no tienen por qué incluir las fluctuaciones en las bolsas ni obligar a las monedas usadas por éstas. Y además, el coste de un combustible no depende únicamente del coste del crudo: dado que el crudo es con los años cada vez de peor calidad, el coste de refinamiento es cada vez más alto; y dado el crecimiento mundial de la demanda y el aumento de otros costes como el acero, el transporte marítimo de crudos y gas también está resultando cada vez más caro. De ahí, y de otros factores —en los que no voy a extenderme ahora, como la cada vez mayor tensión geoestratégica o el cuello de botella mundial de refinerías—, que los precios suban en las gasolineras a ritmos que no tienen por qué coincidir con las subidas en las bolsas.

De hecho, en los mercados bursátiles mundiales donde se mercadea con petróleo, se compran-venden a diario muchos más barriles que los que realmente consumimos en todo el planeta a diario; pero las refinerías no adquieren, ni mucho menos, la totalidad del crudo en las bolsas internacionales. Con semejante juego, podría llegar a verse escasez de petróleo y precios por los suelos en las bolsas si una mermada demanda conllevara un desinterés especulativo. El petróleo por los suelos en los mercados bursátiles y caro en las gasolineras cabrearía a más de uno que ignorara esta cuestión: aún no se ha llegado a tal extremo y ya hay al menos uno cabreado, el Sr. Bonnín…

Lo de que las petroleras ganan cada vez más… le reconozco el derecho a desear que ganen cada vez menos, pero le advierto que eso duele mucho (imagine que quebraran al no poder seguir la estela del crecimiento infinito al que se debe toda empresa), más si lo que desea es que no nos empobrezcamos. Porque eso parece ser lo que usted, Sr. Bonnín, desea, es el título de lo que denuncia: «nos quieren empobrecer». Y me pregunto yo: ¿quién podría desear semejante cosa? desde Henry Ford, los ricos se enriquecen a la par que lo hacen las masas; si se empobrece la masa, los ricos pierden también porque no se consume. Raya su propuesta la paranoia, no la colectivice escribiendo tan a la fresca. No dude que nos empobreceremos, pero no será porque nadie lo haya deseado particularmente, más bien será por la actitud que adoptamos estas últimas décadas el conjunto de la sociedad. No hay una conspiración, en todo caso hay 1.000 millones de pequeñas conspiracioncitas, los mil millones de occidentales que somos los que nos hemos llevado los beneficios de la crisis: no se pregunte, Sr Bonnín, como hace al acabar su artículo, quién se lo llevó, eso se llama autocomplacencia; quizás nos juzguen por eso en un futuro los otros 5.600 millones de habitantes, o sus descendientes, como hoy juzgamos la esclavitud del pasado y en otras épocas nadie se lo habría imaginado.

Sr. Pere Bonnín —y también a quien le corresponda— por favor, sea prudente, no publique sobre conceptos para los que, evidentemente, no tiene capacidad de análisis y menos con temas tan sensibles como el petróleo y las energías. Lo que hace, aparte de un atrevimiento disculpado por la ignorancia, es peligrosísimo, pues deseduca, cuando precisamente no andamos sobrados de conocimientos de nuestro medio socioeconómico y se acercan tiempos en los que sería imperioso que sí se dispusiera de esos conocimientos entre el saber de la ciudadanía. El problema que se avecina con los hidrocarburos (inclúyanse el gas natural y tanto el crudo convencional como los no convencionales), no tiene nada que ver con precios, es una cuestión física de imposibilidad de extracción y procesamiento del flujo diario necesario para el crecimiento de todas las economías a la vez, y aún no hemos sufrido en Europa apenas consecuencias de ello, más que el aumento en la presión inmigratoria correspondiente al agrandamiento de las diferencias entre la OCDE y todos los demás. No quiero ni pensar en cuando sí empecemos a sufrirlas de verdad, si la gente llegara a tener en cuenta todos los disparates que se están publicando últimamente en los medios sobre estos temas.




Remitido al diario UH Mallorca el 8-7-08

miércoles 2 de julio de 2008

Ése es el camino

Publicado en el diario UH Menorca el 4-7-08

En respuesta a este otro aparecido el pasado 29 de junio en la versión impresa del diario Última Hora Menorca.


Sr. Francisco Marqués, no puedo menos que expresarle mi satisfacción al leer su análisis publicado el día 29 de junio en el diario Última Hora bajo el título Resultados previsibles de ocupación. Le felicito por los certeros parámetros a los que alude en el mismo. Realmente, la economía menorquina está para que la analicen, y con lupa. Por supuesto, el sector turístico es clave en este estudio. Y reconocer los errores en los que hemos incurrido, visto lo visto, será parte indisoluble de tal vivisección, o de lo contrario pasaríamos a hablar de autopsia.

Permítame reconocerle el mérito de, bajo mi punto de vista, acertar en los considerandos: el RevPAR de este hotel que analizamos llamado Menorca, al que usted hace referencia, tiende a estancarse (también el GOPPAR, ingresos totales por habitación disponible —Gross Operating Profit Per Available Room—, véase que el RevPAR —Revenues Per Available Room— sólo indica los ingresos provenientes del alojamiento en sí), está resultando asintótico, como apunté yo mismo en otro artículo que no sé si llegaría a publicarse en estas páginas: hay cada vez más llegadas para los mismos o menos beneficios, porque las estancias son más cortas; y además se precisa continuamente de mayores inversiones mientras hay los mismos o menos beneficios para poder competir con cada vez más destinos; pero se necesita subir precios por la inflación (esto no es de hoy) cuando en realidad habría que bajarlos por el entorno cada vez más competitivo (esto quizás sea más reciente), cuando además estamos en una isla finita (esto sí es de siempre) y cada infraestructura añadida va precisamente en detrimento de la calidad del producto final ofrecido, cuyo máximo valor era, en principio, la ausencia total de infraestructuras, su virginidad: a más infraestructuras, menos huevos de oro pone la gallina. De ahí la asíntota en la que estamos instalados, un estancamiento del sector turístico del que querríamos salir. Le felicito pues una vez más.

Y sus últimos párrafos, Sr. Marqués… genial, sencillamente brillante, cuando dice usted: «el barril de petróleo puede llegar a cotizarse, en estos meses, a 175 dólares por barril. Los vuelos a bajo coste finiquitados ya. ¿Creen ustedes que la clientela nacional acudirá a la isla cuando pueden viajar en coche…?»

Estoy deseoso de leer el siguiente artículo, en el que supongo que seguirá desgranando esta particularidad. Porque sí, estos meses venideros se pondrá el petróleo a 175 dólares (lo de «estos meses» da mucho juego, porque pueden ser 2 o 36, pero siempre queda bien), pero claro, también existirá el día después de «estos meses» y el crudo, por supuesto, seguirá oscilando de precio y probablemente al alza, por cuestiones que no voy a desarrollar aquí hoy. No suelo hacer predicciones con fecha, no soy amigo de ellas, pero me contaron que, estadística en mano, lo más fácil para no fallar es predecir que la tendencia seguirá tal cual es ahora mismo; pues bien, el petróleo ha venido subiendo un 25% cada 4 meses en los últimos tiempos, de manera que si eso sigue sucediendo tendremos el crudo a unos 160 dólares hacia finales de agosto y cerca de 200 dólares para principios del año que viene, 400 para el siguiente año nuevo y a 1.000 dentro de tres veranos. ¿Que puede bajar el crudo en las apuestas de los mercados finacieros? Pues sí, pero a día de hoy quien más y quien menos ya sabe que hay latente, sobre eso también escribí anteriormente, aquí y en otros lugares, un problema de oferta, no precisamente coyuntural, que no va a resolverse con los años, sino a agravarse enormemente.

Por eso estoy tan contento de que escriba en los términos que lo ha hecho, Sr. Marqués, que si bien en ciertos párrafos divaga usted por antiguas fórmulas, hoy inservibles, hace gala de una clara visión de futuro, sobre todo en el párrafo del que he replicado parte aquí: los vuelos a bajo coste están finiquitados. Pero no pare, profundice en eso, por favor. Están finiquitados a poco más de 100 dólares por barril (la media de los últimos meses), porque el cénit del crudo de calidad, se lo digo por si no lo sabía, parece que fue hace ya un par de añitos, y estamos ahora mismo instalados, parece, el tiempo vendrá a confirmar todo esto, sobre lo que los entendidos en la materia llaman el cénit de todos los líquidos (donde se tienen en cuenta varios hidrocarburos, entre ellos el gas natural). Ahora pensemos en dentro de un par de añitos, o si se atreve vayamos a tratar de vislumbrar el desequilibrio energético de dentro de cinco años o diez. Hoy son los vuelos de bajo coste, Sr. Marqués, pero mañana serán las líneas regulares. Fíjese: Zapatero pensando en privatizar AENA, el gestor de aeropuertos, mientras IATA, la patronal aérea mundial, anuncia que no vería con malos ojos ciertas renacionalizaciones. Es significativo. Por cierto, más le valdría, a quien desee seguir disponiendo de aviación civil, apoyar a las aerolíneas en sus intenciones de recortar frecuencias y aumentar precios si su negocio lo requiere, lo contrario se antoja muy contraproducente dentro del modelo económico actual.

Hoy las líneas de bajo coste, mañana las líneas regulares y después el transporte rodado, —o quizás antes, las economías tienen mal colapsar, uno nunca saben cómo se dará una crisis de esta magnitud—. Seguro que sabrá seguir tirando del hilo de esta madeja, Sr. Marqués.

Y yendo al fondo del asunto, cabe ver que los servicios no se comen. Pueden dar de comer, sí, hasta ahora Menorca logró mantenerse con servicios, pero nadie nos garantizó que eso fuera a ser así para siempre. Si nos faltara el sector servicios, que dicho sea de paso no había formado parte nunca de la economía menorquina en los milenios en que lleva poblada la isla, no tiene por qué ser el fin. El fin sería que llegado el caso no tuviéramos qué llevarnos a la boca. Algo habrá que hacer.

Le animo a seguir, se lo recomiendo. El tema lo merece, no ignore como casi todo el mundo la que se nos viene encima.

Ipse dixit

"Ni éste, ni ningún gobierno, puede hacer nada para detener la subida de los precios del petróleo."

José Luís Rodriguez Zapatero
Presidente de España
Congreso de los Diputados, 2 de julio de 2008

Ipse dixit