Publicado en el diario UH Menorca el 4-7-08En respuesta a
este otro aparecido el pasado 29 de junio en la versión impresa del diario Última Hora Menorca.
Sr. Francisco Marqués, no puedo menos que expresarle mi satisfacción al leer su análisis publicado el día 29 de junio en el diario
Última Hora bajo el título
Resultados previsibles de ocupación. Le felicito por los certeros parámetros a los que alude en el mismo. Realmente, la economía menorquina está para que la analicen, y con lupa. Por supuesto, el sector turístico es clave en este estudio. Y reconocer los errores en los que hemos incurrido, visto lo visto, será parte indisoluble de tal vivisección, o de lo contrario pasaríamos a hablar de autopsia.
Clic aquí para seguir leyendo...Permítame reconocerle el mérito de, bajo mi punto de vista, acertar en los considerandos: el RevPAR de este hotel que analizamos llamado Menorca, al que usted hace referencia, tiende a estancarse (también el GOPPAR, ingresos totales por habitación disponible —Gross Operating Profit Per Available Room—, véase que el RevPAR —Revenues Per Available Room— sólo indica los ingresos provenientes del alojamiento en sí), está resultando asintótico, como apunté yo mismo en otro artículo que no sé si llegaría a publicarse en estas páginas: hay cada vez más llegadas para los mismos o menos beneficios, porque las estancias son más cortas; y además se precisa continuamente de mayores inversiones mientras hay los mismos o menos beneficios para poder competir con cada vez más destinos; pero se necesita subir precios por la inflación (esto no es de hoy) cuando en realidad habría que bajarlos por el entorno cada vez más competitivo (esto quizás sea más reciente), cuando además estamos en una isla finita (esto sí es de siempre) y cada infraestructura añadida va precisamente en detrimento de la calidad del producto final ofrecido, cuyo máximo valor era, en principio, la ausencia total de infraestructuras, su virginidad: a más infraestructuras, menos huevos de oro pone la gallina. De ahí la asíntota en la que estamos instalados, un estancamiento del sector turístico del que querríamos salir. Le felicito pues una vez más.
Y sus últimos párrafos, Sr. Marqués… genial, sencillamente brillante, cuando dice usted: «el barril de petróleo puede llegar a cotizarse, en estos meses, a 175 dólares por barril. Los vuelos a bajo coste finiquitados ya. ¿Creen ustedes que la clientela nacional acudirá a la isla cuando pueden viajar en coche…?»
Estoy deseoso de leer el siguiente artículo, en el que supongo que seguirá desgranando esta particularidad. Porque sí, estos meses venideros se pondrá el petróleo a 175 dólares (lo de «estos meses» da mucho juego, porque pueden ser 2 o 36, pero siempre queda bien), pero claro, también existirá el día después de «estos meses» y el crudo, por supuesto, seguirá oscilando de precio y probablemente al alza, por cuestiones que no voy a desarrollar aquí hoy. No suelo hacer predicciones con fecha, no soy amigo de ellas, pero me contaron que, estadística en mano, lo más fácil para no fallar es predecir que la tendencia seguirá tal cual es ahora mismo; pues bien, el petróleo ha venido subiendo un 25% cada 4 meses en los últimos tiempos, de manera que si eso sigue sucediendo tendremos el crudo a unos 160 dólares hacia finales de agosto y cerca de 200 dólares para principios del año que viene, 400 para el siguiente año nuevo y a 1.000 dentro de tres veranos. ¿Que puede bajar el crudo en las apuestas de los mercados finacieros? Pues sí, pero a día de hoy quien más y quien menos ya sabe que hay latente, sobre eso también escribí anteriormente, aquí y en otros lugares, un problema de oferta, no precisamente coyuntural, que no va a resolverse con los años, sino a agravarse enormemente.
Por eso estoy tan contento de que escriba en los términos que lo ha hecho, Sr. Marqués, que si bien en ciertos párrafos divaga usted por antiguas fórmulas, hoy inservibles, hace gala de una clara visión de futuro, sobre todo en el párrafo del que he replicado parte aquí: los vuelos a bajo coste están finiquitados. Pero no pare, profundice en eso, por favor. Están finiquitados a poco más de 100 dólares por barril (la media de los últimos meses), porque el cénit del crudo de calidad, se lo digo por si no lo sabía, parece que fue hace ya un par de añitos, y estamos ahora mismo instalados, parece, el tiempo vendrá a confirmar todo esto, sobre lo que los entendidos en la materia llaman el cénit de todos los líquidos (donde se tienen en cuenta varios hidrocarburos, entre ellos el gas natural). Ahora pensemos en dentro de un par de añitos, o si se atreve vayamos a tratar de vislumbrar el desequilibrio energético de dentro de cinco años o diez. Hoy son los vuelos de bajo coste, Sr. Marqués, pero mañana serán las líneas regulares. Fíjese: Zapatero pensando en privatizar AENA, el gestor de aeropuertos, mientras IATA, la patronal aérea mundial, anuncia que no vería con malos ojos ciertas renacionalizaciones. Es significativo. Por cierto, más le valdría, a quien desee seguir disponiendo de aviación civil, apoyar a las aerolíneas en sus intenciones de recortar frecuencias y aumentar precios si su negocio lo requiere, lo contrario se antoja muy contraproducente dentro del modelo económico actual.
Hoy las líneas de bajo coste, mañana las líneas regulares y después el transporte rodado, —o quizás antes, las economías tienen mal colapsar, uno nunca saben cómo se dará una crisis de esta magnitud—. Seguro que sabrá seguir tirando del hilo de esta madeja, Sr. Marqués.
Y yendo al fondo del asunto, cabe ver que los servicios no se comen. Pueden dar de comer, sí, hasta ahora Menorca logró mantenerse con servicios, pero nadie nos garantizó que eso fuera a ser así para siempre. Si nos faltara el sector servicios, que dicho sea de paso no había formado parte nunca de la economía menorquina en los milenios en que lleva poblada la isla, no tiene por qué ser el fin. El fin sería que llegado el caso no tuviéramos qué llevarnos a la boca. Algo habrá que hacer.
Le animo a seguir, se lo recomiendo. El tema lo merece, no ignore como casi todo el mundo la que se nos viene encima.