Viñeta del día de mañana
Más viñetas aquí (Actualizadas a 26-2-2009)

¿Le cuento el problema
en 52 minutos?


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Web de garabatos de:
Gabriel Tobar García
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jueves 29 de mayo de 2008

De esto no, recórteme de otra cosa

Proceso de participación del Plan de Acción por la Lucha contra el Cambio Climático de la Dirección General de Cambio Climático del Govern Balear.

miércoles 28 de mayo de 2008

Recortes de prensa

La vida después del petróleo
Cómo el encarecimiento del crudo cambiará nuestra manera de vivir

de La Vanguardia

El final de la era del petróleo barato obligará a reconsiderar el modo de producir, comerciar, residir o consumir.

Cuando acabe el petróleo barato (sobre el que pivota el 90% del transporte), se impondrá una reducción de la movilidad, pronostican varios autores en el libro El fin de la era del petróleo barato (Icària), coordinado por Enric Tello y Joaquim Sempere. Los viajes serán una excepción, no la norma, y sin duda se reducirán los trayectos evitables o que no sean fruto de la movilidad obligada. Será el momento de impulsar el transporte público colectivo (sobre todo, el ferrocarril) y prestigiar la movilidad no motorizada (pedalear y caminar más), mientras que los florecientes vuelos a bajo coste tienen el horizonte menos despejado.

La agricultura depende casi en un 100% del petróleo: para labrar los campos y para regarlos, para fertilizarlos, para combatir las plagas y las malas hierbas, para recoger la cosecha y llevarla a los mercados. Por eso, la escasez de petróleo "puede tener efectos devastadores no sólo sobre el bienestar, sino incluso sobre la supervivencia de muchos millones de personas", dice Sempere, profesor de Sociología Medioambiental de la UB.



Fomento propone a los transportistas «más débiles» que dejen la actividad
de ABC

Las quejas de los transportistas no son las únicas, porque los pescadores españoles han decidido que no van a soportar un mes más los elevados precios de los carburantes sin hacer algo al respecto. Por ello han decidido convocar una manifestación este viernes frente al Ministerio de Medio Ambiente, Rural y Marino en Madrid. para dar a conocer la crisis que atraviesa el sector ante la carestía de los precios energéticos y pedir al Gobierno que tome medidas inmediatas. La protesta irá acompañada de «un amarre indefinido».

jueves 22 de mayo de 2008

¿Volverán las plateadas golondrinas?

La subida del crudo fuerza a la compañía aérea American Airlines a rebajar capacidad.

La continuada subida del crudo está forzando a American Airlines, la primera aerolínea del mundo, a hacer drásticos ajustes. La compañía ha anunciado una rebaja de capacidad en EE UU del 12% y mandará al hangar 85 de sus aviones.

Eso lo dijo la empresa con el crudo a 125 dólares (sería hace menos de una semana). Ahora está rayando los 140 (y aunque le he leído a uno que sabe que ahora toca bajar, tampoco ha dicho cuánto).

Mientras, SAS, la compañía aérea sueca propietaria de Spanair —hasta dentro de poco, porque están decididos a venderla tras los malos resultados de ambas, la matriz y la filial, ralentiza sus aviones en el aire, para ahorrar conbustible. Aunque es de imaginar que no van a poder tirar del hilo de esa madeja, volar cada vez más lento, mucho más...

A estas horas Iberia ha perdido en el Ibex, en un año, lo que había ganado en el último lustro: la mitad de su valor bursátil y las acciones de AirFrance-KLM caen un 10%...

Con el colapso de compañías aéreas, o simplemente con la retirada de ciertas líneas, aquellas economías que dependen plenamente de ellas y que no tengan previsto el caso lo más mínimo, podrían facilmente verse reducidas a la nada: las compañías no avisan con unos añitos de antelación al quebrar, si a las plateadas golondrinas un día les da por no volver, pues no vuelven y punto en bola.

lunes 19 de mayo de 2008

...pues toma dos tazas

¿No quería publicidad de Google Ads ni cosas así? Ni falta que hace, otros ya se encargan de sacarle provecho al asunto.

Actualización web Red Eléctrica de España

REE ha renovado recientemente el diseño de las gráficas que ofrece en su servicio de Internet.

Junto a la gráfica de producción eólica ofrece ahora los datos del porcentaje que representa la producción sobre el total de eólica instalada y sobre el total de generación eléctrica.

También, junto a la gráfica de producción eléctrica (que puede visualizarse ahora hasta en un rango de dos meses) ofrece ahora un interesantísimo gráfico en el que se detalla el origen de la generación, en el que se observan, a bote pronto, dos circunstancias relevantes:

-que la mayoría de la regulación se produce gracias a la hidráulica y al ciclo combinado (carbón-gas, fuel-gas), que probablemente otro gallo cantaría si todo fueran renovables o nucleares, como lo demuestra el segundo hecho;

-que hay una relación directa entre la cantidad de energía eléctrica que vendemos a Francia (59 centrales nucleares) gran parte del día y la cantidad de agua que tenemos que soltar para producir esa electricidad; y que les vendemos más en las horas pico, es decir, regulamos la electricidad de Francia con agua (así se comprende que no protesten luego cuando nos la devuelven en barcos).

También hay, en el apartado educación, un cómic que puede servir de herramienta para interesar a los más jóvenes.

jueves 15 de mayo de 2008

Charla, cine y debate en Alcàsser

Para el día 24 de mayo, sábado, a las 19:00h, la asociación El Montó de Alcàsser ha organizado una velada dedicada a la crisis energética.

Hablaré, como casi siempre, sobre el crecimiento insostenible, luego se proyectará una película sobre el tema (Un crudo despertar) y se acabará con una cena de sobaquillo (cada uno tiene que llevar su bocata o fiambrera) a la par que el habitual debate entre los comensales.

El evento tendrá lugar en el local de la asociación, sito en la calle Silla, nº 11 (junto a la plaza del Ayuntamiento).

Aquí está el cartel de la programación del mes de la asociación El Montó

miércoles 14 de mayo de 2008

Crecimiento, lo de sostenible es porque no hay más

Sólo uno de cada seis habitantes del planeta tiene acceso a la energía requerida para mantener los estándares de nivel de vida que disfrutamos los países desarrollados. Es decir, aproximadamente mil millones de habitantes utilizamos más del cincuenta por cien de la energía; otros mil millones de habitantes consumen el cuatro por cien de la energía. Y hay unos cuatro mil y pico que se quedan con el treinta y tantos por cien de la energía. Y esto es así.

Simplemente, si el consumo medio del mundo fuera el equivalente del consumo medio norteamericano, los niveles de emisiones se multiplicarían por seis o por siete y no habría bastante energía y se acabaría. Esto es un hecho que nos tiene que obligar a pensar, hasta qué punto esa palabra tan bonita de crecimiento sostenible es una palabra bonita, o es una absoluta necesidad simplemente porque no hay más hasta que lleguemos a amaestrar todas esas cosas
(las que se están estudiando).
Esto lo dice Antonio Gomis, Director General de REPSOL YPF, en la Jornada El problema energético mundial (2 de octubre de 2007) del ciclo La energía en el siglo XXI (algunas de las intevenciones del enlace valen realmente la molestia de verlas), en la que en las conclusiones expone:

…y cuanto antes la sociedad civil se entere, de que es un hecho crítico, mejor. Es decir, cuanto más se debata y cuanto más se diga «oye, que tenemos que tomar medidas», y no decir «pajaritos y flores», mejor.
Vale que denosta la teoría del cénit (porque de lo contrario ya podría ir cerrando su chiringuito, foco de inversión), pero cabe reconocerle valentía. Sus anuncios publicitarios ya bien podrían ir en esa dirección, aunque va a ser que no.

Aquí la charla completa, de unos amenos 29 minutos (ojo, se oye bien, pero hay que subir mucho el volumen).

Y bueno, aquí los pajaritos y flores que ofrece la empresa que dirige, como la idea de llenar de estufas en invierno las terrazas de los bares, en plena calle, que se propone en este anuncio:

martes 13 de mayo de 2008

Bis de Cinestrat 2008 en Valencia

Los días 19, 26, 28, 29 y 30 de mayo se podrá ver una reposición de parte del festival de cine dedicado al clima y la energía Cinestrat 2008.

El programa es el siguiente:



Lunes 19 19:00h

Proyecciones
Mi nombre es Jakarta
35 min. (España 2007)
Pura vida 29 min. (Escocia 2006)
Líneas discontinuas 30 min. (España 2008)


Lunes 26 19:00h

Proyección
¿Quién mató al coche eléctrico? 92 min. (USA 2006)


Miércoles 28 19:00h

Proyecciones
Hacedor de montañas 53 min. (Brasil 2007)
O2H. Del petróleo al hidrógeno 54 min. (Italia 2006)


Jueves 29 19:00h

Proyecciones
Carbón en América. Quemando el futuro 89 min. (USA 2008)
Un clima para la esperanza 29 min. (Australia 2007)


Viernes 30 18:00h

Proyección
El crudo impacto 98 min. (USA 2006)

Charla debate 19:30h
Aritmética, población y energía
Gabriel Tobar, miembro de AEREN, Asociación para el estudio de los recursos energéticos.



Aquí puede verse el programa en .pdf

Los eventos tendrán lugar en el Forum de la Fnac, en el Fnac San Agustín de la calle Guillem de Castro, 9-11 de Valencia. La entrada es gratuita.

sábado 10 de mayo de 2008

El número de la bestia

Seis mil seiscientos sesenta y seis millones, seiscientos sesenta y seis mil, seiscientos sesenta y seis. Esa cantidad ha rebasado la población mundial recientemente.

6.666.666.666 habitantes había la pasada madrugada, según este contador. Tampoco resultó maldita la cifra porque ya la hemos superado de largo, doce horas después somos unos cien mil habitantes más, y no sucedió nada fatídico, lo siento por los supersticiosos.

211.000 personas más a diario. Un par de Españas más anuales, una Unión Europea nueva cada cinco años.

El petróleo no se acaba, dice el Sr. Mascaró

A buen entendedor, pocas palabras bastan, dice el refrán. Si alguien nos espeta hoy día algo así como «¡el agua no se acaba!», ya podemos imaginar el nivel de sensibilización de esa persona frente al límite que estamos encontrando hoy día a la utilización de agua dulce. Porque todos sabemos que el agua, acabarse no se acabará, pero la mayoría entendemos que no podemos ignorar el gravísimo problema que aun así puede llegar a enfrentarse con el agua, de no tomar medidas en pro de un buen uso de la misma. O deberíamos entenderlo.

Al petróleo le sucede lo mismo. Acabarse, acabarse, ya sabemos que no, porque nunca se extraerá la última gota que, razonablemente, no seríamos capaces ni de encontrar. Pero deberíamos entender, cada día lo logra más gente, que al petróleo le sucede lo mismo que al agua, que mucho antes de acabar con la última gota, pero mucho, mucho antes, sufriríamos por su escasez.

Pero todavía hay gente, como Antoni Mascaró Rotger, que es capaz de espetar «el petróleo no se acaba», y aun titular con esa frase un artículo en un periódico, en el que abunda en las causas y consecuencias de que el petróleo se acabe, para acabar concluyendo que no, que el petróleo no se acaba. No puedo evitar comentarlo. En negrita mis comentarios, intercalados entre el artículo en cursiva.



Cuando nuestra moneda nacional era barata nos decían que eso tenía, principalmente, dos efectos. Uno bueno y otro malo. El bueno era que los extranjeros podían adquirir nuestras pesetas muy baratas. El guiri de turno, iba a su banco de toda la vida, y cambiaba unos pocos marcos (o libras o dólares…) y le daban un montón de pesetas baratas. Así llegaban ellos cargados de pesetas a España y nuestro sector turístico hacía el agosto. La parte mala era que cuando las empresas españolas iban al banco para comprar dólares, les salía muy caro.

Evidente.

Puesto que los que vendían petróleo sólo aceptaban cobrar en dólares, comprar petróleo pagando en dólares era caro.

Al Sr. Mascaró le parecerá quizás extraño que incida en esto, no es lo usual; no es por ser quisquilloso, es que me parece importante: con otros productos y servicios vale, si el dólar está caro y la peseta barata y tal… pero el petróleo, para los occidentales, nunca estuvo caro en las últimas décadas. La prueba, usted mismo lo dice, «y nuestro sector turístico hacía el agosto», cuando el turismo vacacional de estancia corta, como el español, es sin duda alguna la actividad económica más intensiva en el mundo en uso de combustibles fósiles. Y claro, tendrá que convenir el Sr. Mascaró, economista, en que no puede ser que alguien esté haciendo el agosto con algo que a la vez le esté saliendo caro, cuando caro sería precisamente definido como aquello comprado a precio tal, que uno saldría perdiendo si tratara luego de venderlo. Y se hacía el agosto en base a millones, literalemnte, de traslados en aviones que recorrían miles de kilómetros, cada año, sólo en Baleares, que se dice pronto, millones de traslados en aviones que consumen miles de litros de keroseno a la hora, cada uno de ellos, keroseno que no podemos argumentar que fuera caro. Era un simple apunte, paja, vayamos al grano, que es si se acaba el petróleo o no.

Teniendo esto muy presente, no fueron pocos los que aseguraron que cuando nuestra moneda nacional se encareciese, el petróleo nos saldría a mejor precio.

Inocentes y desinformados ellos, en todo caso.

Bueno, hace meses y meses que no oímos más que decir que el dólar cae y cae respecto al euro y, sin embargo, el petróleo sigue subiendo imparable. ¿Qué ha fallado? Con lo mona que parecía la teoría…

Por supuesto, además de los tipos de cambio de las divisas, existen otros motivos que afectan al precio de petróleo, pero ¿por qué el dólar barato no ha servido para comprar petróleo barato?


El Sr. Mascaró no se ha dado cuenta, quizás, de que el dólar no ha caído frente al euro, ni mucho menos, lo que ha subido el petróleo: comparando el eurodólar a 1.60 con aquel que estaba a la mitad hace unos años, nos encontramos con que el petróleo, en el mismo tiempo, ha pasado de menos de 20 dólares a más de 120. Claro, a efectos prácticos, al europeo se le ha triplicado la cuenta. Fin del cuento.

Pero el Sr. Mascaró encuentra otras explicaciones; quizás complementarias, veámoslo. Porque por ahora no apunta nada que refuerce el título, con lo importante que sería que fuera cierta la aseveración que se vierte en el mismo, que el petróleo no se acaba.


En los últimos años diversas regiones, principalmente China y la India han conseguido un crecimiento económico muy importante.

China e India tienen las medias de consumo de energía per cápita más bajas del planeta, cinco veces menor la de un chino que la de un europeo, diez veces menor que la de un americano, como diez veces menor es la de un habitante de la India respecto a uno de Europa, veinte veces menor que la de un norteamericano. Por favor, dejemos de inmiscuirles en los problemas que hemos creado los demás.

Estas regiones no producen petróleo pero, cuanto más crecen, más petróleo necesitan consumir.

EEUU, siendo el 2% de la población mundial, consume el 25% del petróleo que se consume en el planeta a diario. En Europa le vamos a la zaga. Nuestro consumo, ése es el que está creando conflictos en el mercado de la energía, no el de China o la India; ni es su pretensión de crecer para llegarnos a la par, pues si nosotros tenemos derecho de estar donde estamos tras haber crecido, también lo tienen los demás, sobre todo a quienes sobrepasamos en órdenes de magnitud. Hace unas semanas nuestros dos líderes políticos se debatían en duelo televisivo ante todo el país, por ver quién era capaz de hacer crecer más nuestra economía. ¿Tenemos acaso una varita mágica en Europa para poder crecer sin consumir cada vez más petróleo, gas, carbón y uranio —todos ellos con precios en progresión hiperbólica—, hasta el punto de llegar a una intensidad energética igual a cero? No, no existe tal varita mágica. ¿Extraemos petróleo, gas, carbón o uranio en España acaso? No, el aporte es residual. ¿A cuenta de qué entonces se tiene en mente el que ellos no producen petróleo?

Por su parte, los países productores no pueden aumentar su producción de la noche a la mañana; lleva mucho tiempo y esfuerzo el hacer las prospecciones, construir los pozos, las refinería y los oleoductos.

Cierto. Pero más aún. Algunos países productores no pueden aumentar su producción ni que les demos todo el tiempo del mundo. Por ejemplo EEUU, que desde hace 38 años produce, perdón, extrae —al final se me va a pegar— a cada año que pasa, menos. Y ya han invertido todo lo que les ha dado la gana, ya se han visto obligados a exponer sus plataformas billonarias al mar y los huracanes del Caribe, ya están desesperados por acudir a ANWR en Alaska cuando allí no hay más que para un año de consumo de EEUU —y ni tan siquiera podría extraerse en un año, obviamente—, y aun así han seguido sin poder aumentar su producción interna. Así están Rusia, Venezuela y tantos otros, que por mucho que se quisiera, por mucho orden jurídico que se lograra, por mucha inversión que acudiera, ya pasaron su cénit. Quizás el Sr. Mascaró no sepa qué es eso del cénit del petróleo, que se dio ya en miles de pozos, centenas de yacimientos y decenas de países.

Pero si las dificultades tecnológicas y financieras son importantes, las trabas legales y burocráticas son incluso peores. En Estados Unidos, por ejemplo, no se construye una refinería nueva desde 1976;

El que vende petróleo será todo lo que el Sr. Mascaró quiera pero ya le digo yo que burro no es. El tema es que eso no es exclusivo de EEUU, no se contruyen refinerías en número significativo en Occidente desde hace lustros. Pero lo interesante es: ¿por qué? Pues por eso, porque no son burros. ¿Dónde no se construyen hoteles? Donde no esperan necesitarlos. ¿Dónde no se construyen fuentes? Donde no hay agua. Es simple pues ¿Por qué no se fabrican refinerías? Porque es posible que no haya con que surtirlas. Fíjese, que en Extremadura quieren hacer una, sí, pero para el tratamiento de crudos pesados. Y es que los crudos ligeros son cada vez más escasos. Acabarse no, es lo que tiene estar en pleno cénit, que aún queda la mitad de lo extraíble, pero escasear ya se lo digo al Sr. Mascaró aquí y ahora: escaseará como creo que ni se imagina. Así que no es plan ir anunciando que el petróleo no se acaba.

igualmente, hay enormes reservas en todo el mundo que no se explotan debido a disputas territoriales y excusas ecologistas.

El Sr. Mascaró hace unas afirmaciones impactantes. Falta que nos diga dónde están esas enormes reservas. Pero desde aquí le pido que, si nos ofrece esos datos, que acompañen números, preferiblemente en días de consumo mundial (ya se sabe, total de barriles extraíbles dividido 85 millones diarios) y por supuesto diferenciando URR de reservas probadas. Sé de un geólogo, más bien de varios, que le forrarían una habitación de billetes al Sr. Mascaró, o varias, si les comunica dónde están esas enormes reservas por todo el mundo. Y yo le repetiría aquí que el que vende petróleo será todo lo que el Sr. Mascaró quiera pero ya le digo yo que burro no es.

Es más, el 77% de las reservas mundiales están en manos de compañías monopolísticas públicas, el colmo de la intervención contra el libre mercado.

Cierto, solo que en manos de las compañías monopolísticas públicas del vendedor, porque mientras estuvieron en manos de las compañías públicas del comprador, como British Petroleum en Irán y sus seis hermanas en el resto del globo, entonces no resultaba ningún colmo contra ninguna libertad de mercado. El Sr. Mascaró deberá comprender que, ahora que el petróleo entra en sus horas bajas, aquellos que disponían de él en su suelo pero nunca pudieron disfrutarlo, preferirán quedárselo para ellos y sus hijos, que no venderlo al mejor postor. Ahí tenemos el caso de China, que recientemente ha pasado de exportar carbón a importarlo, o el de Indonesia, integrante de la OPEP que acaba de anunciar que se piensa salir de la organización (no hay nada que pensar, hace años que ya no exporta). No comprendería que el Sr. Mascaró propusiera que no, que tienen que venderlo a toda costa y no pueden disfrutar ellos mismos de sus propios recursos como lo han disfrutado los demás, muchas veces sin permiso y con resultados espantosos para las sociedades y entornos involucrados, como en Ecuador con Texaco o en Nigeria con Shell...

Así que la demanda de petróleo ha crecido más que la oferta; éste es un primer motivo de porque el precio ha subido.

Ciertamente, es una conclusión válida. Un poco axiomática, además de inconexa, pero válida. Seguimos esperando que se nos aclare cuál es el extremo que confirma el título del artículo, que el petróleo no se acaba.

Pero observen que el gran crecimiento económico no se ha dado en EE.UU., así que cuando estas nuevas empresas (chinas, indias, etc.) van a comprar petróleo, primero han de hacer una paradita en el banco para cambiar sus monedas por dólares americanos. Cuanto más baja el dólar, más dólares les dan en el banco y, por lo tanto, con más dólares llegan al mercado internacional de petróleo. Es decir, no es sólo que cada vez haya más (y más grandes) empresas chinas e indias comprando petróleo sino que además cada una de estas tiene cada vez más dólares para comprar petróleo. Esto representa un nuevo aumento de la demanda de petróleo y es, por tanto, una segunda causa del aumento del precio.

Y otra vez China e India, cuando a Europa le ocurre exactamente igual. O peor, porque el crecimiento del consumo medio de un europeo en un 1% es como el crecimiento de un indio en un 10%, dado que consumimos de salida diez veces más.

El que vende petróleo será todo lo que usted quiera pero ya le digo yo que burro no es.

Ah, verá el Sr. Mascaró, ¡convenimos!

Y cuando ve que le llenan los bolsillos de dólares podrá ponerse muy contento. Pero no tarda en caer en la cuenta de que esos dólares de cada vez valen menos. Lo cual no es muy importante si quiere gastárselos en EE.UU., puesto que un dólar es un dólar. Pero, como decía antes, no es el Tío Sam quien está creciendo en este planeta, así que, seguramente, el productor de petróleo no quiera gastarse todos sus ingresos en adquirir productos ‘made in USA’.

No es que no quiera, es que no puede, porque USA, como Europa ya no made in nada. Deslocalización le llamaron. La libertad de mercado la aconsejaba, convendrá el Sr. Mascaró. Otra cosa es si resultó un buen consejo, ése de la economía de libre mercado.

Por cierto, el Tio Sam no estará creciendo, pero tampoco está mal que vaya dejando sitio a los demás, siendo que, por ejemplo, por cada coche tienen dos habitantes y en China cien. O tendremos que convenir, si no, en que un coche cada dos habitantes es verdaderamente disparatado, así como viajar allende los mares por capricho a cada puente y un sinfín de beneficios más que no podría permitirse la humanidad entera, petróleo aparte.

Y, lógicamente, cuando quiera adquirir coches coreanos, muñequitos de plástico chinos o vino francés, se encontrará que le sale muy caro porque antes tendrá que pasar por el banco y, ¡oh sorpresa! le darán muy pocos euros (o yuanes o libras esterlinas o lo que sea) por sus dólares americanos baratos. ¿Qué hará? O informará al mundo de que, desde ya, el petróleo se vende sólo a cambio de otra moneda (euros, por ejemplo), o aceptará seguir cobrando en dólares sólo si le pagan un precio más alto. He aquí, el tercer motivo de la subida del precio.

Claro, simple, si no le sale rentable vender en dólares, lo hará en euros, o en yuanes, o se inventará el petrodinar. Pero aquí paz y después gloria, porque ya sabemos, como el que vende petróleo burro no es, mientras haya petróleo extraíble en el subsuelo, lo venderá. El problema no es que lo venda en una moneda o en otra, es que venda el suficiente o no.

El tema es si hay o no hay mucho petróleo extraíble del subsuelo, es decir, si se acaba, o más correctamente, si se nos acaba la abundancia de petróleo en la que veníamos nadando, y por ahora el Sr. Mascaró no entra al tema.


Hay más. Los bancos centrales de los principales países desarrollados llevan tiempo siguiendo políticas de dinero barato mediante tipos de interés bajos. Hace unos años, este dinero barato fue a parar a las nuevas tecnologías. Muchísimos de los que conseguían ese dinero fácil lo invertían en las famosas Punto Com. El precio de las acciones de las empresas de Internet no hacía más que subir. Parecía que comprando al precio que fuese, siempre podrías vender mañana a un precio superior, vamos, un chollo. Hasta que ese mercado se empachó y estalló la burbuja. Pero los bancos centrales siguieron inflando el crédito. Y entonces la inversión de moda fueron los ladrillos. Y, como decía el profesor Pedro Blanco, siempre que pasa lo mismo sucede igual. Pero los bancos centrales erre que erre, inflando el crédito. Ahora, los inversores internacionales están comprando materias primas en tropel. El oro, el zinc, el cobre, pero también el petróleo son comprados en grandísimas cantidades. Esta es la cuarta razón.

El Sr. Mascaró debería diferenciar las compras de crudo real y las compras y recompras de futuros en los mercados financieros. El crudo de verdad, el que acaba en el estómago de las máquinas, es una cierta cantidad diaria, cuyo precio depende en gran parte de contratos plurianuales entre dos partes —evidentemente más los costes de explotación—. Y los barriles de papel en forma de derivados que se recompran diariamente en el toma y daca de los mercados financieros de todo el globo superan en órdenes de magnitud esa cantidad, cuando representan un pequeño porcentaje del total del crudo que va a parar a las refinerías. La especulación de los mercados da un precio ficticio al petróleo. El petróleo y el gas que llegan a las refinerías, por ejemplo españolas, no tiene el coste que aparece en las pantallitas de los ordenadores de los brokers ni en los noticieros de infotenimiento de la televisión. El coste verdadero del gas de Argelia es un 20% superior desde que recientemente el gobierno argelino así lo dispuso, no porque el gas haya pasado de 6 a 11 dólares el millón de BTUs en meses. El verdadero coste del petróleo se puede ver en la caída de la producción de ExxonMobil según los últimos resultados que han presentado, con el consiguiente disgusto de sus propios accionistas aun con beneficios récord; y otras que le precedieron y otras que le seguirán. A eso se le puede sumar el coste de las flotas militares para pacificar los lugares de extracción —tan proclives ellos a sufrir colateralidades—, los 1.000 millones de euros de las 48 horas de huelga en la refinería de Grangemouth, UK...

Y cabe añadir que es siempre reconfortante ver a un economista liberal mentando la madre de las teorías de los bancos centrales.


Hay quien piensa que estos aumentos del petróleo son la señal de alarma indicadora de que el petróleo se agota. Pero las gasolineras en todo el mundo (desarrollado) están abiertas las veinticuatro horas del día, los siete días de la semana.

Claro, lo del mundo desarrollado da mucho juego. La URSS era el mundo desarrollado, o más bien una de las dos potencias mundiales. Rusia sigue siendo una potencia mundial, y sus gasolineras siguen abiertas las 24 horas del día, los 7 días de la semana; pero no así Ucrania, por ejemplo, ni muchas de las ex repúblicas soviéticas, hoy fuera del mundo desarrollado, devueltas de un plumazo al mundo en desarrollo, con un lacónico «queda disuelta la Unión». Como Argentina, o Chile, países cuyas gasolineras ya no tienen la abundancia de diésel de antaño, ni sus tierras de fertilizantes nitrogenados por falta de gas natural. A Zimbabwe ya no le vende electricidad Sudáfrica porque ya no le basta para sí misma… Y cada vez son y serán más los que tendrán que salirse de la fiesta del mundo desarrollado. Con un mundo desarrollado tan maleable, nunca tienen por qué acabar cerrando las gasolineras en él. Si no puede crecer el suministro para la fiesta, echamos gente: show must go on. Luego algunos se preguntan el por qué de la inmigración.

Y nunca había habido tanto petróleo a la venta como hoy.

Es lo que tiene flotar sobre el cénit. Y seguirá habiendo porque no se acaba, rezaba el título del articulo del Sr. Mascaró. Pero no se atisba informe del asunto. Ni datos, ni referencias, nada.

La escalada del precio responde, principalmente, al aumento de la demanda en países emergentes, al estancamiento que sufre la oferta por falta de libertad económica y, finalmente, a las políticas monetarias de los principales bancos centrales.

No es porque estemos topándonos con los límites a la extracción, no. Porque ya lo dice el Sr. Mascaró, hay enormes reservas en el mundo (sin apuntar ninguna, eso sí). Tanto da el flujo máximo de extracción de las reservas, si es extremadamente lento o no, parece. Tanto da que la tasa de retorno energética de las mejores arenas de Alberta en Canadá sea de apenas 4 calorías por cada una invertida, parece. Tanto da que el Orinoco en Venezuela no contenga agua suficiente para toda la orimulsión necesaria como para poder explotar todos los esquitos bituminosos, parece. O que de tanto acelerar los flujos de producción de Ghawar en Arabia Saudí hayan llenado los pozos de agua y se hayan reducido las reservas totales extraíbles, parece que tanto da. Tanto da que Cantarell en México esté declinando un 14% anualmente, o que Rusia haya llegado a su cénit y se sume así a la producción declinante del Mar del Norte. Parece que todo eso tanto da. Con tal de que controlemos lo que hace que fluctúe el precio, que son los tres detalles que apunta el Sr. Mascaró, fin del problema energético.

Yo le ruego al Sr. Mascaró que nos informe o se informe.

jueves 8 de mayo de 2008

Bebida energética... caducada

Aprovechando que estoy haciendo limpieza en la barra lateral...


La cuestión que nos impulsa hoy es para muchos paradójicamente la más olvidada y, la vez, una de las más importantes que se le presentan a nuestro país, como a todos los demás países, europeos o no, en un inmediato futuro.

Se trata, nada más y nada menos, que de conocer por dónde podemos salir del atolladero energético que se nos avecina a todos. Queremos saber, señor Ministro, qué previsiones, qué cálculos, qué decisiones y, en definitiva, qué planificación energética de futuro establece el gobierno para hacer frente a las —ya más que evidentes— estrecheces energéticas que podemos atravesar en pocos años de no adoptarse medidas serias, valientes y eficaces.
Con estas palabras arrancaba José Seguí, portavoz en el Senado del PP para asuntos energéticos, su intervención en la que se dirigía al Ministro del asunto energético, por entonces Joan Clos del PSOE. Eso era el 25 de septiembre de 2006.

El Ministerio, que yo sepa, aún tiene que responder. Aquí puede verse la intervención del Senador del PP. La respuesta del Sr. Clos ni la subí, no contestaba a nada de lo requerido.


Al cabo de un tiempo escribí una carta al señor Seguí. Me presentaba, con mi nombre, como un ciudadano preocupado por el tema y le agradecía su esfuerzo. Aprovechaba que yo soy menorquín y él era, por decirlo de alguna manera, mi senador. Yo imagino que el portavoz de asuntos energéticos del PP tiene que estar muy puesto en estos temas, así que sin pretender dar lecciones pero mostrándole hasta dónde llegaban los parámetros que yo tenía en cuenta en mi preocupación, le introduje al tema.

La carta venía a decir: dado lo que usted decía en su intervención —y le enlazaba su propio vídeo— y lo que yo vengo estudiando —y le enviaba el vídeo de Aritmética, Población y Energía y algunos documentos potentes sobre el cénit—, es decir, dado que creo que estamos de acuerdo en lo fundamental, que es que tenemos un límite antes nuestras napias, ¿qué haría usted si fuera el Clos, que no está haciendo él y por eso le pregunta?

Me contestó. Muy amable me dijo que gracias por seguir sus intervenciones y tal y que «Si cuando vengas a Menorca me avisas con tiempo podemos quedar y tomarnos una bebida energética».

Yo no sé si lo de la bebida energética es un combustible líquido que tiene bajo la manga y le llamó así crípticamente, si me iba a invitar a un Red Bull, o si era una metáfora de una tertulia energética alrededor de un café. Yo me hice ilusiones de lo último, así que le avisé algunas veces cuando fui a Menorca. Por supuesto, nunca más se supo.

Y aquí una simple explicación de por qué ocurren estas cosas, de por qué los políticos no sacan a relucir el cénit del petróleo y si lo hacen ni pronuncian su nombre y cuando lo pronuncian es solamente para atacar al contrario.

video
imágenes de "Petróleo: humo y reflejos"

miércoles 7 de mayo de 2008

Todo está muy bien, todo está muy bien

Hace unos días vimos el debate televisado Crisis Global, ¿el fin de una era? Los comentarios más habituales al vídeo que he visto por Internet, «a ver si a partir de ahora se empieza a informar de verdad», me dan la impresión de que parece que tengamos muy mala memoria. Porque lo cierto que es ya se nos ha venido informando de la cercanía de los límites desde hace décadas, tampoco es que podamos decir que es una sorpresa que lleguen ahora.

Este vídeo, que está en esta bitácora desde casi el principio pero así aprovecho y aligero la página quitándolo de la barra lateral, es parte del capítulo final de la serie Érase una vez el hombre, que supongo todos habremos visto, quizás varias veces.

martes 6 de mayo de 2008

O2H, del petróleo al hidrógeno

En 1874 Julio Verne publicó La isla misteriosa, donde Cyrus Harding (en algunas transcripciones inglesas, Cyrus Smith en otras, Cirus Smith en las traducciones castellanas), y otros cuatro protagonistas más un perro, pasan las mil aventuras abandonados a su suerte en una isla desierta.

Siglo y medio más tarde los humanos nos repetimos lo mismo que decía Cyrus Harding a sus compañeros: en el futuro, las máquinas funcionarán con hidrógeno.

Esto es lo que viene a explicarnos O2H, del petróleo al hidrógeno (O2H, from oil to hydrogen) un documental en el que se explica el estado de la técnica actual respecto a los sistemas de producción, almacenamiento y aprovechamiento del hidrógeno.

Para ello se estudian los casos de Islandia, de una pequeña isla noruega y de un empresario italiano y se muestran las universidades donde se está trabajando en ello y las técnicas que se están diseñando.

En el vídeo se alaban los 3 autobuses que tienen en Reikiavik y se nombran las estaciones de reportaje de hidrógeno que hay en la misma capital (una), en Londres (supongo que otra para otros 3 autobuses) y en Berlín (otro tanto como mucho).

También se presenta el caso de una pequeña isla noruega totalmente autosuficiente con hidrógeno. Bueno, prometo que en la película dicen eso. Lo dicen mientras muestran imágenes del ferry que va a la isla (barco a combustible fósil, claro), del que el entrevistado especialista baja su coche (también a petróleo). Pero es que al final confiesan que de toda la isla nada, solamente 10 hogares de 250 habitantes. Pero es que en realidad ni eso, pues las cifras que muestran ellos mismos no dan ni para eso.

Y eso es todo amigos, eso es todo el hidrógeno convertido a electricidad que se usa en Europa. Si ven algún autobús de hidrógeno aparte de esos, recuerden que no son otra cosa normalmente que motores de combustión interna adaptados para funcionar con gas en lugar de con líquido (lo de los taxis de toda la vida), y que el hidrógeno que los alimenta proviene ¡de hidrocarburos!

No logro encontrar enlace alguno (oficial) al documental. Quien pueda que lo vea. Aparece uno con una camiseta de Superman queriendo salvar al mundo, otro que le llaman el Capitán Hidrógeno, Jeremy Rifkin (un asesor del talantoso Zapatero) prediciendo redes P2P eléctricas que sacarán de la ruina a África... vamos, un interesante mejunje.

Eso, que las redes P2P están muy bien, en eso le doy la razón al Rifkin.

Estúpidas catástrofes naturales II

En una respuesta en el hilo del debate Crisis global ¿El fin de una era?, donde Esteban Cabal Riera, portavoz del partido Los Verdes, hablaba de las consecuencias del cambio climático, he tocado por encima cuatro datos de los Países Bajos —el mal llamado Holanda, pues eso es el nombre de dos provincias del país, Nord Holland y Zuid Holland—.

En el vídeo (13'38'') también se habla de que Pekín se verá inundada por el calentamiento global antropogénico. Pero otra vez, uno cree que si tal megápolis (17,5 millones de habitantes) acaba bajo las aguas del mar, o lo que parece más posible, bajo las aguas del Río Amarillo (pues Pekín está a 45 metros por encima del nivel del mar, para lo que deberían fundirse la mitad de los hielos del planeta, absurdo a todas luces), no será por la afectación del hombre al clima, sino más bien por su tozudez, su insistencia, en trasladarse a los lugares menos convenientes y crecer allí hasta cifras desorbitadas. Otro ejemplo de lo mismo es el también citado en el vídeo Manhattan, que tiene más de un millón y medio de habitantes en un área poco más de la mitad de Formentera, 10 veces más pequeña que el municipio de Madrid, y es un islote en plena desembocadura de un gran río.

Pekín —o Beijing como sugieren los nuevos estándares—, hoy no está en la desembocadura del Río Amarillo, ésta está a unos 300 kilómetros al Sur de la capital china. Pero el río ha cambiado su curso, desembocando en lugares diferentes, en los últimos tres o cuatro mil años, nada menos que 18 veces. Hace 2.200 años estaba a las puertas del actual Beijing, en Tianjin, la tercera ciudad más poblada hoy en China (más de 10 millones) tras Shanghai (la que más con casi 20 millones) y la capital. En los últimos 700 años ha cambiado el río el lugar de desembocadura varias veces.

En 1855 la desembocadura se trasladó de repente más de 200 kms. En 1931, a causa de una crecida, perecieron entre 1 millón y 3,7 millones de personas, según diversas fuentes. En 1938, tratando de frenar los chinos la invasión japonesa, rompieron una presa y mataron a entre medio millón y 900.000 personas, según también diversas fuentes. Por cierto, si recordamos que las bombas atómicas de Hiroshima y Nagasaki mataron «solamente» a 120.000 personas, 500.000 víctimas añadiendo heridos, puede comprenderse ese pasaje del documental El crudo impacto donde alguien avisa de que los «chinos son mucho más agresivos» que los norteamericanos si se les tocan los cataplines.

Pero en cualquier caso, estas pocas cifras dan cuenta de que no hace falta cambio climático alguno para que Beijing pueda verse inundado de agua en cualquier momento: todas las ciudades de la Llanura del Norte de China han corrido ese riesgo en los más de 4.000 años que llevan diversas civilizaciones complejas habitando la zona. Y cuanta más gente viva ahí, más se sufrirán las consecuencias. Con cambio climático o sin él.

Lo dicho, estúpidas catástrofes naturales.

No pretendo por esto quitarle mérito al resto de apuntes del Sr. Cabal.


¡Viva Wikipedia!

sábado 3 de mayo de 2008

Para eso me pedía la otra opción

Es bueno entretenerse. Cuando uno termina con sus quehaceres desea pasar el rato con algo agradable, relajante. El deporte suele ayudar en estos menesteres: es sano, abre el apetito, elimina el estrés, cansa, a veces te lesionas un poquito, si eres de los que pierden te termina de tirar la moral por los suelos, luego apestas... El deporte es una gran cosa. Sobre todo si te levantas a las 7 de la mañana para estar después toda la jornada en lo alto del andamio, te tiras todo el día pensando en el deporte de cuando salgas, la de deporte que leerás en el Marca en casa, en el sofá.

Pero se me ocurre un deporte que no cansaría, porque no sudarías, aunque sería sano. Sano de verdad porque no te lesionarías nunca, ya que no se correría, se pasearía.

Se trataría de un deporte en el que pasearías, en compañía normalmente, por la campiña, entre los arbolitos y los matorrales, junto a los animalitos del lugar. Si perdieras, lo harías de poquitos puntos, porque cada uno se anotaría tantos según su nivel, así todo quedaría más parejo. Es el único juego físico que se me ocurre que podrían jugar a la vez hombres, mujeres, niños y ancianos.

Sería muy barato. Las instalaciones no tendrían por qué ser más que el campo y sus puertas, en todo caso faltaría delimitar unas pocas zonas. Podrían valer casi todo tipo de suelos, en principio no sería necesaria ninguna actuación sobre la vegetación local siempre que hubiera una zona de campo abierto. No debería ser necesario regar, se podría ahorrar mucha agua en céspedes para futbol y piscinas, pues podría residir parte de la gracia del juego en la diversidad del terreno a lo largo del año y de cada campo respecto a los demás campos de juego: en Almería serían en zonas casi desérticas, en Asturias en prados, en Castilla entre los campos de trigo...

Como casi todas las poblaciones disponen de lugares así al final de los terrenos urbanizados, podrían habilitarse zonas para ello en casi todas partes. Al estar tan cerca del centro de las poblaciones, podría aprovecharse para establecer el final de una línea de autobuses allí, quizás con alguna bonificación para que la gente aproveche las instalaciones y no sea preciso consumir recursos y terrenos en habilitar continuamente nuevos entretenimientos para los residentes. Estando el terreno tan cerca de la población, de las viviendas de los jugadores, no harían falta locales sociales, ni duchas (recordad, no se corre, se pasea), ni nada por el estilo, así que sería verdaderamente barato. Sería un deporte realmente social, en absoluto elitista.

Podrían servir, los terrenos de juego, como defensa ante la especulación urbanística, construyéndose alrededor de las urbanizaciones que se deseen contener. Por supuesto, también podría servir para proteger la capa fértil del suelo, ya que serían los propios jugadores los que cuidarían de que el terreno luciera siempre una cierta vegetación, procurando no arrancar la hierba ni pisotearla innecesariamente, tratando siempre de respetar además la fauna del lugar, sin gritos (y sin insultos, que en este juego no se insulta, pues no hay árbitros más que tus compañeros de juego). Y podrían usarse como zonas de juego las parcelas en barbecho e intercalar entre las mismas los sembrados: tira de sembrado, tira de campo de juego.

Al final de cada tira de campo, que podríamos llamar calle, habría un agujero, y el juego consistiría en golpear un bola con un palo, a lo largo de la calle, hasta embocarla. Así de simple. Propongo llamarle golf.

Y así los campos se conservarían y cuando los necesitáramos podríamos usarlos para plantar patatas.

Por favor, que dejen de construir pisos, para eso prefiero campos de golf.

Plano de las viviendas para 10.000 personas que se están construyendo
en la ciudad de 75.000 donde vivo. Lo están terminando en un par de años.
No se sabe quién acabará comprando todo eso. ¿Alguien ha estado
alguna vez en Amsterdam Zuidoost, en el barrio de Bijlmermeer?
Pues así tiene pinta de acabar esto también.

viernes 2 de mayo de 2008

¿¿Más renta per cápita con menos PIB??

Debe de ser una consigna nueva entre ciertas clases políticas: ya teníamos la del otro post de Esteban Cabal de Los Verdes y ayer también la de Cándido Méndez de UGT y de José Mª Fidalgo de CCOO con motivo del día del currante: hay crisis, el PIB tendrá que reducirse, pero no por eso deberíamos ser menos pobres. ¡Eso no es posible! Que nos muestren el cálculo que indica que pillando a los cuatro más forrados y repartiendo entre los más pobres —no, el españolito medio no es de los más pobres, ¡por las barbas del capitán Haddock!—, resulta en que la clase obrera española sale ganando. Es a todas luces inverosímil.

Crisis Global ¿El fin de una era?

Estos días pasados, varias televisiones* han emitido un inquietante debate en el que estaban invitados: Pedro Prieto, vicepresidente de AEREN; Carlos Coloma Valls, director de criminología de la Facultad de Sociología de la UCM; Juan Antonio Aguilar, director de la revista Disidencias; Manuel Galiana, Consultor; y Esteban Cabal Riera, portavoz del partido Los Verdes.

Cabe destacar la unanimidad entre los asistentes, en que estamos llegando al límite absoluto del sistema productivo actual, por ende financiero, dada la cada vez mayor escasez de recursos básicos sumada a la creciente demografía y la insistencia de Occidente en ser el modelo a seguir, cuando para todos los habitantes del planeta a la vez no es en absoluto factible dicho modelo, más cuando se tiene por demostrado que los recursos energéticos, madre de todos los demás recursos, van a empezar a declinar inminentemente.






Como apunte personal, no me gusta el catastrofismo desmedido, diría que irracional, del Sr. Cabal Riera a la hora de proponer las consecuencias últimas de, por ejemplo, el cambio climático (dudo que a los holandeses, precisamente a ellos que tienen ese dicho de Dios creó el mundo, menos Holanda, que la crearon los holandeses, se les vaya a inundar el país: si por el mar fuera, algunas zonas del interior estarían bajo una decena de metros de agua). Todos los cambios climáticos son un problema, aun los naturales, en el sistema que tenemos montado de fronteras, expolio y superpoblación, no hace falta llevarlo a esos extremos, ya es bastante grave la situación como para emitir semejantes predicciones. Como esta otra, tampoco entiendo cómo llega a la cifra de 50% de bajada de los inmuebles (¿por qué el 50% y no el 30% ó el 70%?). Y no estoy muy de acuerdo con lo que dice de que el PIB podría bajar para volvernos sostenibles y tal y la renta per cápita del españolito medio mientras podría seguir creciendo. Hasta uno de los invitados le pide explicaciones y no termina de darlas, pues atiende a que se podría repartir y olvida que repartiendo justamente, o sea entre todos y no solamente entre «nosotros», al españolito medio aún le toca decrecer hasta la mitad o más de su consumo habitual.

Aparte de esos detalles, creo que lo más importante de lo que se concluye es que la necesidad primordial sería lograr que la ciudadanía piense también así, pues difícil será que ningún político trate de emular a Churchill con aquello de «ahora toca sangre, sudor y lágrimas» si la gente no está dispuesta a aceptarlo porque no sabe dónde estamos metidos.

Puede verse también en Google Video parte 1 y parte 2 o descargarse de la red ed2k aquí.

*Dicen que se ha emitido por Intereconomía. Si alguien fuera capaz de confirmarnos el milagro...


Editado a 4/5/2008 00:45

Según un usuario del foro burbuja.info, efectivamente, aun estando programada y anunciada la emisión del debate para hoy a las 19:00h en Intereconomía... no lo han emitido. Bah, será casualidad...