Redes eléctricas alternativas
Publicado en Última Hora Menorca el 16-11-2008Es de lo más absurdo que pueda pensarse. A ustedes les parecerá lo mismo, espero.
El pasado apagón a las 12h del jueves 13 dejó a la casi totalidad del sistema eléctrico gimnesio (Mallorca-Menorca) sin electricidad durante un buen rato. La falla vino provocada por una tormenta eléctrica. Hasta aquí nada que objetar, aún no sabemos controlar los imprevisibles rayos (y quizás no lleguemos a controlarnos nunca, evidentemente), averías así se sufrirán siempre y no cabe buscar culpables ante paradas como ésta en el suministro a la red general.
La parada se produjo en la central térmica de carbón de Es Murterar, que es la central eléctrica principal del sistema gimnesio. Las pitiusas tiene su propio sistema eléctrico aparte, todavía y por poco tiempo más si se continúa con la planeada interconexión, aunque un día como hoy se pregunta uno qué sentido tiene interconectarlos, hoy también habría caído el sistema pituso probablemente, como cayó el menorquín. Porque el sistema menorquín está integrado en el gimnesio Mallorca-Menorca, pero Menorca tiene una central generadora en Mahón, que con los años ha ido ampliando, y mucho, su potencia de generación. Entonces, ¿dónde estaba esa central a la hora del apagón? Probablemente ya no da, otra vez más, para calmar la siempre creciente sed eléctrica de la población menorquina, de ahí que se desconectó automáticamente.
Pero a mí me viene a la mente otro tema: las renovables. Es Milá y Son Salomó también tuvieron que desconectarse, porque evidentemente ellas solas no aportan lo suficiente para sostener la demanda menorquina. Véase: las placas de sol y los molinos, así como los instalamos hoy, sólo funcionan si hay electricidad generándose por otro lado con carbón y petróleo. Relean, por favor, la frase anterior: surrealista.
Clic aquí para seguir leyendo...Y digo yo, ya que el comercial de la empresa que nos vende los sistemas masivos «alternativos» (aquí no han resultado ser tales), dice siempre —con esa alegría que rezuman indefectiblemente los comerciales— aquello de «¡servirá para alimentar a 2.000 familias!», y que a esa frase se apuntan políticos y medios a la primera oportunidad, no estaría de más que al final, cuando no hubiera electricidad por otro lado, sirvieran realmente esas tecnologías para lo que dicen sirve: para que 2.000 familias tuvieran una alternativa. Era mentira pues.
Y quien dice familias piensa más bien en servicios. Porque no me parece de recibo que al montar por ejemplo una huerta solar (término que debe de proceder de «de huerta a solar»; eso no son lechugas eléctricas), se recalifiquen terrenos por el bien de interés público (a saber por qué se declara así, nadie declararía bien de interés público un terreno agrícola en vista a recalificarlo para instalar una fábrica de zapatos, incluso siendo que los zapatos son tan o más imprescindibles que la electricidad), que se paguen tarifas subvencionadas a los que generan con esos sistemas alternativos (tanto que hasta la ingeniería financiera es «alternativa»: se la alternan dos en 37 empresas), pero que después no se pueda alimentar ni un colegio infantil, ni un centro de salud, ni nada, si no hay electricidad tampoco generan las supuestas alternativas. La leche.
Llegado a este punto, creo sinceramente que la fotovoltaica no nos lleva a ningún lado (más que como apoyo al chalecito, y mientras vivamos en una sociedad high-tech). Con los molinos eólicos por lo menos puede bombearse agua a una cierta altura y almacenarla para obtener electricidad dejando caer el agua a través de turbinas cuando se precise; pero hacer lo mismo con placas fotovoltaicas sería un sinsentido, pues habría que convertir su electricidad en movimiento con las consiguientes pérdidas, siendo que ya de salida la fotovoltaica aún es más ineficiente que la eólica tanto en términos financieros como energéticos.
¿Son feos los molinos? Pues serán, no diré que no. Pero con algo deberemos proveernos de un mínimo de electricidad llegado un caso de escasez de algo más que unas pocas horas. Y sin llegar a eso, podríamos instalar los molinos (y quizás sistemas de almacenamiento en altura) repartidos por la isla (no todos en la misma zona) y cercanos a las zonas urbanas, para poder diseñar redes eléctricas pequeñas aparte que poder conectar ante eventualidades como la recientemente ocurrida, o incluso siempre, redes que deberían alimentar, en un inicio, por lo menos los colegios y hospitales. Así serían alternativas, no distractivas como hoy.
Ruego no se sientan de repente abandonados por el sector energético, no es que a Menorca no nos hayan traído los sistemas de generación que nos merecemos, es que mi elucubración de los dos párrafos anteriores es meramente ilusioria, esos sistemas aún no se han montado en ningún sitio. Que no quiere decir que no se pueda, pero ¿quién iba a estudiar esa posibilidad? ¿Acaso tenemos algún problema energético?


2 comentarios:
Muy interesante. Disculpa mi ignorancia en cuanto a diseño de redes, tal vez suene ingenuo pero, ¿sería muy caro incluir, en la instalación de cualquier nuevo foco de producción de electricidad para la red general, las medidas necesarias para garantizar 1 o 1,5 kw por casa, a las casas circundantes que se alcance, en caso de caída de la red general? No sé si hay formas de tener una subred integrada en la red pero fácilmente desconectable de ella, o si esas adaptaciones son técnicamente poco complejas... Lo pregunto pq cerca de mi pueblo están a punto de poner una planta de cogeneración con biomasa forestal, para 6 Mw eléctricos. La gente del pueblo no la quiere pq no quieren humo en su pueblo (eso sí, casas ajardinadas alejadas del núcleo y yendo a currar a 40 kms a Barcelona en coche cada día todo cristo). Yo creo que estaría bien darle todas las facilidades a la empresa pero tratando de asegurar un suministro mínimo al pueblo en caso de crisis. Ya hay acuerdo en eso en cuanto a los kw térmicos, pero bueno, del calor al fin y al cabo la empresa tiene que deshacerse como pueda (se le podría exigir algun "esfuerzo adicional" a la empresa). Es ideal pq en los 3 o 4 municipios circundantes hay un par de montes importantes de bosque abandonado con alto riesgo de incendio, y en total seran unas 20.000 personas (La Garriga-L'Ametlla-Figaró-Samalús, pongamos, en el Vallès Oriental).
Pero interesante este nuevo ejemplo en las islas, a ver cómo se comporta la gente cuando estas cosas se vayan haciendo más frecuentes y tengan mayor duración.
Yo tampoco sé diseñar redes eléctricas, más allá de una para una motocicleta o una vivienda, pero si son capaces de proponer una red eléctrica que aporte generación desde África del Norte hasta el corazón de Europa... ¡claro que se pueden hacer redes de emergencia! De hecho las hay, pero programadas para que el bussiness as usual continúe, por ejemplo para que los semáforos no se paren.
Se me ocurre que si disponer en los alrededores de un molino o de un sistema como el que comentas, fuera garantía de electricidad hasta en caso de avería en la red principal o de falta de suministro, muchos verían esos sistemas algo menos feos e incómodos.
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