Viñeta del día de mañana
Más viñetas aquí (Actualizadas a 26-2-2009)

¿Le cuento el problema
en 52 minutos?


____________

Web de garabatos de:
Gabriel Tobar García
contactar por mail

sábado 28 de abril de 2007

El Siglo de las raíces

El Dr. Alí Morteza Samsam Bakhtiari, ingeniero químico y antiguo especialista en la Compañía Nacional Petrolífera Iraní, anuncia que el tren ha pasado la estación Cénit y que la próxima parada es el pasado, nuestras raíces. Propone que entramos al Siglo de las Raíces y que habrá que estar atento a quién y cómo organiza esa vuelta atrás, pues hay civilizaciones con raíces que se extieden mucho bajo el suelo y que pueden llegar a ahogar los brotes tiernos de su alrededor.


Después de alrededor de 147 años de aumento del suministro casi ininterrumpido hasta una producción de 81 a 82 millones de barriles diarios (Mb/d), desde verano de 2006 la producción de petróleo crudo ha entrado en su fase de irreversible declive. Este excepcional revés altera la ecuación del suministro energético sobre el que se basa la vida de nuestro planeta. Aparecerán presiones para acceder al uso de todas las otras fuentes energéticas (Gas Natural, carbón, energía nuclear, y todo un mundo de renovables, especialmente los biocombustibles). Afectará finalmente a todo lo demás bajo la capa del Sol...


La traducción de su artículo El Siglo de las Raíces aquí


domingo 22 de abril de 2007

A todos los crecentistas fanáticos

Carta remitida a un crecentista


Apreciado Sr. Camps:

Me llamo Juan y soy padre de familia. Le escribo la presente, en primer lugar, para felicitarle por su excelente trabajo ayudándonos a todos a labrar un futuro mejor para Menorca. Sigo mucho lo que escribe en la prensa y estoy totalmente de acuerdo en todo. Últimamente me han enseñado a navegar y le leo por Internet. Gracias por expresar tan bien el sentir de tantos y tantos menorquines que no tenemos el tiempo necesario, ni los conocimientos que tiene Usted. Creo de verdad que Menorca esta quedándose atrás. Ya está bien de tantos remilgos y complejos. Hacen falta servicios modernos y bien equipados para no volver a la cola como antes. Recuerdo cómo de pequeño podíamos ir a muchos cines (aunque los de Calós siempre íbamos al nuestro) y hoy en día tenemos menos cines que antes y eso que en Ciutadella vive mucha mas gente. Vamos atrás como los cangrejos.

La gente que dice que no hace falta ampliar la carretera general no se está preocupando para nada de nuestros hijos. El desdoblamiento de la carretera es una necesidad, eso no hay quien lo niegue. Lo que pasa es que los hay que quieren hacer el agosto este mayo haciendo ver que son los únicos que se preocupan por el medio ambiente. Solo saben hacer miedo diciendo tonterías. Tenemos una generación de jóvenes muy confundidos con eso de la ecología, me parece a mi y eso si que hace miedo. Hasta en casa tengo que estar discutiendo todo el rato con mi hijo que también es antiguo alumno salesiano. Conseguí que se ilusionara por estudiar turismo y últimamente también él me saca cada dos por tres el tema de la ecología e incluso me amenaza con dejar los estudios porque dice que el turismo no es sostenible.

Este es el segundo motivo de mi carta que espero no le resulte pesada. Mi hijo no hace más que hablarme de que se acabará el petróleo muy pronto y de que aquí no vendrán aviones de turistas y lo mezcla todo el rato con la pobreza del tercer mundo. Está muy confundido con eso del petróleo y la sostenibilidad. Dice que si queda poco petróleo deberíamos dejar de consumirlo para que los países pobres pudieran usar el que queda para desarrollarse. Yo le digo que nos iríamos a la ruina y que mezcla “ous amb caragols”, que si se acaba el petróleo Dios proveerá. Habla como si las personas pudiéramos provocar el fin del mundo y ya sabemos quien es el único que puede provocar eso y que un día lo provocará. Dios dio a los hombres su creación para que la disfrutaran hasta el último día y eso debemos hacer.

No se si tiene hijos (espero que si y que Dios haga que todo les vaya bien), pero si los tuviera supongo que también les diría que lo que hay que hacer es asegurarse las lentejas porque si no otros se las comerán por nosotros. Yo le digo que tenemos que usar el suelo que Dios nos entregó para alimentarnos con el sudor de nuestra frente y que es casi una herejía querer preservar la tierra que El nos dio.

Yo a veces dudo porque mis conocimientos de lo que dice mi hijo de petróleo y de economía no son muchos al revés de Usted. Mi hijo también es un buen cristiano y el otro día me hizo una pregunta que no le supe responder. ¿Si hubiera que destrozar Menorca entera para poder seguir creciendo no deberíamos estar dispuestos a ello como buenos cristianos?

Aunque está claro que todo progreso lleva un coste del medio ambiente, y que siempre habrá un daño y eso no se lo puedo discutir a mi hijo, y que tenemos que ayudar todo lo que podamos a los pobres subdesarrollados yo creo que llegado el caso tendría que ser así. Si Dios ha dispuesto las cualidades de Menorca es para que las usemos lo máximo posible. Esa es la prueba que nos ha puesto. Creo que no tenemos que dejar de crecer aunque desgraciadamente otros sigan pobres pues el Evangelio dice que Jesús reparte talentos de forma desigual y que la obligación de sus hijos es acrecentar los bienes que les fueron encomendados y que el Señor castiga en la parábola de los talentos a quien no hace nada por acrecentar su riqueza.

Disculpe por el tiempo que le pueda hacer perder pero mi hijo es el presidente de una asociación juvenil aquí en Mahón, que es donde vivimos ahora, y ahora que vienen las elecciones estoy seguro que si encontrara una manera de contestarle a esa pregunta el PP tendría a unos cuantos buenos votantes más, que es lo que necesitamos aquí en la isla el próximo mayo.

Muchas gracias por adelantado por su respuesta.

Un hipotético Juan Bosch de Mahón


EDITADO 19-5-07:

El Sr. Camps ha respondido en su blog. Yo imaginaba que caería en la cuenta que no era el tal Juan Bosch el que le escribía, pero una de dos, o bien no se ha dado cuenta, o bien ha respondido haciendo ver que no se ha dado cuenta. En cualquier caso no ha respondido a la pregunta, y los contertulios del blog en cuestión se han tirado a degüello, como era de esperar.

He aquí la respuesta y mi réplica que no ha tenido ya más contestación por parte del Sr. Camps:

Respuesta del Sr. Camps

Antoni Camps | 22/04/2007, 19:52

En primer lugar, agradecer su escrito y su comentario. Es un orgullo tenerle de lector de mis escritos y, por tanto, no puedo por menos que acceder a contestarle algunas cuestiones que en su comentario nos ha suscitado. En primer lugar, he de decirle que el tema medio ambiental es un tema de enorme importancia y calado, y, por tanto, tiene que ser tratado con cuidado y atención. Además, siendo Menorca una isla de pequeñas dimensiones es obvio ser consciente de sus limitaciones y, por tanto, no deberíamos agotar sus recursos de forma irracional. El desdoblamiento de la carretera general es algo obvio, que tarde o temprano, va a tener que hacerse. Y no sólo por los turistas, sino también para los propios menorquines que también merecemos una carretera cómoda y segura.

Por otra parte, no podemos extraer del Evangelio que podemos libremente abusar de la tierra y del territorio. Esto sería un error. Cierto es que en las Sagradas Escrituras se faculta al hombre a usar de la creación, pero ello no puede significar su destrucción y su abuso. No sería cristiano el destruir, por egoismo un territorio, sin pensar en el bienestar de las generaciones futuras. Como tampoco es cristiano el enriquecimiento desorbitado sin que ello revierta en la mejora de la sociedad y de los países pobres. Por tanto, y volviendo a Menorca, lo que defendemos muchos es que Menorca siga siendo una isla de gran belleza, donde se conjugue el respeto al medio ambiente con el progreso y la modernidad. Algunos, en aras a un falso ecologismo, nos querrían ver viviendo en las cuevas o convertir Menorca en un espacio donde el hombre y su actividad no tuvieran cabida. Yo quiero vivir en Menorca y quiero vivir en ella muchos años. También quiero que puedan vivir mis hijos (en este momento tengo una hija). En este sentido, cabe decir que Menorca ha centrado su actividad en el sector turístico y esto hoy es ya irreversible. Y, gracias a Dios que ha podido volcarse en este sector, pues de lo contrario, muchos nos hubiéramos tenido que ir a vivir a otros lugares.

Es cierto, también, que muchos jóvenes se dejan arrastrar por unos idealismos de corte ecologista, del catalanismo intransigente, etc. Son modas pasajeras que se resuelven con la edad. Sin embargo, también he de decir que en mi experiencia, saliendo a la calle a buscar firmas, etc. me he encontrado a muchos jóvenes que están a favor del desdoblamiento, a favor del progreso y entienden que Menorca se debe adaptar a la modernidad.

En cuanto a la parábola de los talentos, creo que se confunde con la interpretación que realiza. Es evidente que todos tenemos unos talentos, unos dones, unas características que nos hacen más aptos para realizar determinadas cuestiones. Lo que la parábola de los talentos quiere indicar es que estamos obligados a desarrollar al máximo todos nuestros talentos. No para ganar dinero. No para ser ricos. Sino para hacer el bien a los demás. La riqueza por la riqueza, convierte al rico en un desgraciado. La riqueza debe reverir en la sociedad, para hacerla más justa y habitable.


Re: ¡Desdoblamiento ya!

Gabriel Tobar | 22/04/2007, 20:58

Sr. Camps:

1. Usted no tiene lectores así, he firmado con un "hipotético" Juan Bosch. Además no he escondido mi identidad, solo hay que pulsar sobre el nombre de Juan Bosch.

2. No es posible conjugar respeto al medio ambiente con el progreso y la modernidad. Por mucho que lo repita y se lo repita no es más cierto.

3. En la parábola se castiga al esclavo que no ha puesto los talentos (dinero, no facultades) en el banco para que crecieran, por mucho que a usted le incomode tal cita, repetida por varios de los apóstoles de su iglesia.

4. ¿Para qué querría un cristiano conservar la herramienta que su Dios les dio si el Dia del Juicio Final el medio ambiente se irá al garete de todas maneras? ¡Igual Dios nos castigaría entonces por no haber hecho acrecentar los bienes dispuestos a los esclavos, como en la parábola!

5. La Ecología no es una pegatina. Es la ciencia que estudia la relación entre los seres vivos y su entorno, y entre ellos. Que alguna gente se adhiera a ciencias, desvirtuándolas a base de pegatinas como único argumento, no desvirtúa esa Ciencia, sino solamente a quien así la practica. No me sea falaz hablando de un “falso ecologismo”. Según su religión solo Dios puede juzgar, no juzgue usted a los demás pues.

6. ¿Sabe usted que si tiene una hija, ésta tendrá hijos que serán sus nietos? Imagino que le preocuparán sus nietos… ¿Sabe que dentro de 100 años sus nietos estarán preocupados por lo mismo que usted, por sus nietos propios, y que esos niños vivirán hasta dentro de casi 200 años? ¿Se da cuenta Usted de que si le preocupan sus propios nietos debería preocuparse por toda la extensión de sus vidas y porque no tengan problemas de ancianos al verse obligados ellos a dejar un mundo saturado a sus nietos? ¿Sabe que crecimientos porcentuales anuales de un 4% significan multiplicar por un factor de 16 cada 70 años aprox.(una vida humana) y que dentro de 200 años Menorca habría multiplicado sus infraestructuras y consumo de recursos un 409.000%? Como buen economista imagino que sí, que lo tiene en cuenta. Luego sigo sin comprenderle, a Usted, ni al resto de fanáticos del crecimiento, yo, fanático de pararnos y esperar al resto que tan atrás se han quedado.

7. El único y verdadero Ser creador del cielo y la Tierra y de todo lo que nos rodea es el MEV, el Monstruo de Espagueti Volador. Infórmese en Wikipedia.

Saludos.



He entrado a ese blog comedido y respetuoso. Mi primer mensaje (anterior a estos aquí copiados) ha sido expresando una duda y aportando tres enlaces complementando mis suposiciones. Y saludando al final como hago siempre. Ya entonces he recibido descalificaciones. He tratado de que mis interlocutores se pusieran en mi lugar con la carta aquí publicada, pues a uno también lo han educado en esas lides del cristianismo y sabe llevar al extremo una idea. La pregunta era simple y directa:

¿Un buen católico debería llevar la misión de Dios hasta el final, de acrecentar la riqueza encomendada por el Reino de los Cielos, incluso aunque el crecimiento demográfico de un cierto lugar, añadido al aumento de consumo de recursos per cápita, llevara a la más completa disolución y asolación del terreno dispuesto?

La pregunta está clara dentro del contexto de un mundo donde a día de hoy es harto sabido que, por un lado no hay recursos en la Tierra suficientes para que la población actual disfrute del actual consumo de recursos per cápita de Occidente, por otro lado a algunos de nuestros conciudadanos parece que no les apene que nosotros sigamos creciendo en consumo de recursos per cápita sabiendo lo anterior y que 5/6 partes de la población mundial no disfrutan de lo que disfrutamos nosotros.

¿Por qué no quieren reconocer los fanáticos crecentistas que es SU ética la que les impulsa a comportarse como lo hacen, sin respetar las éticas de los demás, y aun en contra de SUS mismas LEYES que condenan el acaparimiento de bienes materiales? El Sr. Camps acaba su respuesta en su blog recordando precisamente esto, que

"lo que la parábola de los talentos quiere indicar es que estamos obligados a desarrollar al máximo todos nuestros talentos. No para ganar dinero. No para ser ricos. Sino para hacer el bien a los demás. La riqueza por la riqueza, convierte al rico en un desgraciado. La riqueza debe revertir en la sociedad, para hacerla más justa y habitable."

¡Cuánta razón tiene! Es encomiable que su carrera universitaria versada en el estudio de las finanzas,las monedas, los mercados, también los de futuros y opciones, los índices económicos, los ajustes hedónicos de éstos, el crédito, la prohibición en la antigüedad del mismo -que llevaba a condenas a muerte y hasta que un cierto Rey necesitó más dinero para más guerras-, la creación del dinero a través de la banca fraccionaria, los empréstitos impagables si no es con más creación de dinero e inflación y tantas y tantas otras cosas que enseña tan linda ciencia matemática, no se haya visto mermado de sus facultades de sustracción y sepa aún ver que eso es así como dice. Que lo practique pues.

Y de las descalificaciones de su blog, debería hacerse cargo. Aún no he dejado de saludar al final de ninguna de mis intervenciones. Si entro a un sitio es para debatir. Si alguien tiene un blog y en él se expresa y en él permite respuestas, está obligado éticamente a contestar al debate creado por sus publicaciones y las intervenciones de los demás, mientras los demás aporten argumentos que no sean falaces. Y el que entra a un blog a debatir y aporta argumentos merece un respeto, por malos que resultaran al final sus argumentos. Nunca se le debe agredir verbalmente. Demuestra necedad. Y el que no se cuida de su tertulia demuestra, como mínimo, indolencia. Desde luego no debería ser el rasgo característico de quien se jacta de interesarse por el asunto público.

Saludos desde aquí al Sr. Camps y le invito a reflexionar sobre el tema que he propuesto al entrar en su blog. Y si quiere a discutirlo, pero sin andarnos por las ramas. El asunto es el que es, hay una base de DATOS sobre los que trabajar, y provienen de fuentes oficiales, muchas de su mismo partido para más inri.

jueves 19 de abril de 2007

El hidrógeno no es una fuente de energía

Publicado en Rebelión el 22-4-2007 y en Última Hora Menorca en versión reducida el 14-11-2008

El hidrógeno es el material más común del Universo. Ésa es la única ventaja del hidrógeno. Todo lo demás son trabas, para poder usarlo como sustituto del petróleo y del resto de combustibles.

Para empezar, no hay hidrógeno libre en la Tierra. Disponemos de él en enormes cantidades, pero está contenido en compuestos como el agua, el aire, el petróleo o el gas natural (gas que se extrae del subsuelo que no resulta de la destilación del petróleo crudo). Ese es el problema principal para poder llamarle “fuente de energía”.

Imaginemos que tenemos una bicicleta y que, de alguna manera, le conectamos a la dinamo de la misma un cargador de pilas de forma se carguen las pilas mientras la bicicleta se mueva y que le añadimos también, en un alarde de ingenio, un motorcito auxiliar alimentado con esas pilas para que la bicicleta, cuando las pilas estén cargadas, vaya sola y no haga falta pedalear. Imaginemos que nos situamos en lo alto de una cuesta y, sin pedalear, nos lanzamos hacia abajo con la bicicleta con afán de cargar las pilas. ¿Se cargarán las pilas lo suficiente como para que la bicicleta pueda volver a subir? En buena lógica no, pues si así fuera habríamos descubierto el “móvil perpetuo”, esa máquina con cuyos diseños jugueteo Da Vinci toda su vida sin resultado alguno. Habríamos descubierto una máquina que no necesita de fuente externa para moverse por los siglos de los siglos.

Estamos en el S. XXI y no hemos llegado a eso, cosa que no debería extrañarnos, pues probablemente no se llegue jamás y de recordárnoslo se encargan las llamadas “Leyes de la Termodinámica”, que dictan que una conversión energética (como la energía del movimiento de la bicicleta en energía eléctrica de la pila) nunca puede ofrecer como resultado final lo mismo que con lo que se inició la conversión, sino siempre menos. Si hubiésemos tratado de subir la cuesta con la carga de las pilas resultante de bajarla, habríamos subido solamente parte de ella. Si desde ese punto hubiésemos bajado otra vez para obtener carga y con esa carga hubiésemos tratado de volver a subir, esta vez aun habríamos subido menos. Y así hasta que al final no habría ni carga en las pilas ni cuesta a bajar.

¿Y no decían que la energía no se crea ni se destruye? ¿A dónde va a parar? Pues se ha disipado en el aire en forma de calor, a través de los rozamientos de la dinamo, a través de la fricción de las ruedas sobre el suelo, de nuestro cuerpo contra el aire, etc.

El caso del hidrógeno es parecido al de la bicicleta. Separar por ejemplo agua, en sus componentes básicos oxígeno e hidrógeno, para poder aprovechar este último para utilizarlo para proveernos de energía resulta en menos energía de la introducida inicialmente en el proceso de separación. Aquí la pregunta es: si el problema es que vemos en el futuro inmediato una escasez de energía ¿Para qué querríamos gastar la poca energía que tuviéramos en obtener un hidrógeno que finalmente nos entregaría menos energía de la invertida en un principio? Para nada.

¿Por qué entonces tanto revuelo hoy día con las enormes ilusiones hidrogenadas que nos venden? La respuesta es simple, pero realmente turbadora: algunos quieren seguir vendiéndonos vehículos privados a toda costa, aun por encima de las posibilidades de nuestra civilización, poniendo en riesgo, otra vez más, la calidad de vida de muchas personas, a base de acaparar los pocos recursos existentes en cada vez menos manos, sin el más mínimo miramiento por esa quinta parte de la población mundial en cuya vida cotidiana no aparece la posibilidad de disfrutar, hoy de la gasolina, mañana aun menos del hidrógeno.

El petróleo, y el resto de energías fósiles como el gas o el carbón, abundantes y baratos son parte de la Historia en muchos países que los habían saboreado durante décadas (Repúblicas de la antigua URSS, varios países del centro y Sur de América, Zimbabwe…). El petróleo, especialmente, ha sido un regalo de los dioses. No todos los días encuentra el ser humano un maná que brote de las entrañas de la Tierra a chorro y que sirva para fabricar 3.000 productos cotidianos y que aparte sea capaz de mover los 700 millones de coches, 100 millones de máquinas agrícolas e industriales, centenas de miles de barcos y decenas de miles de aviones, que suponen las siempre crecientes cifras actuales y que permiten que una pequeña parte de la población mundial viva tan bien.

Maná porque el petróleo, aparte de fácil de extraer (al principio de la explotación de los pozos puede llegar a salir a presión sin necesidad de bombearlo) es muy versátil y es líquido. Lo de que es líquido es una gran ventaja, porque supone muy fácil transporte. En unos segundos podemos recargar la energía suficiente para rodar durante horas con un coche de una tonelada con 5 personas dentro y maletas, subiendo y bajando montañas, solo con rellenar un depósito con unos litros que serán suficientes para movernos quizás hasta 500 km o más.

Así, un avión puede atravesar el Atlántico llenando las alas con unos “pocos” miles de litros, aun pesando casi 400 toneladas, transportando cientos de pasajeros y alcanzando los 800 km/h a una altura de miles de metros, sin tener que pararse a repostar. Y es que el petróleo, además de líquido, también tiene la particularidad de contener muchísima energía por litro: 100 horas de trabajo humano por litro, que se dice pronto. Se ve rápidamente la enorme cantidad de energía contenida en cada litro de petróleo cuando nos damos cuenta de que se podría fabricar una pirámide como la mayor de Egipto con la cantidad de energía contenida en el petróleo que consumen los aviones de los turistas que visitan El Cairo ¡diariamente!¹

¿Y qué ocurre si se termina la alta disponibilidad de petróleo a la que estamos acostumbrados? Pues que necesitamos otro combustible, preferentemente líquido, para poder mover máquinas rodantes y volantes con la misma comodidad que ahora. Un gas también es útil, pero es más preferible un líquido por muchos motivos. La electricidad proveniente de los molinos eólicos, de las placas fotovoltaicas, de la mareomotriz, etc. es solamente eso: electricidad. La electricidad no es cómoda en absoluto para mover grandes aparatos grandes distancias, pues las baterías aumentan enormemente el peso de los vehículos, resultando impracticable en aviones, además de resultar muy lenta su carga y escasísima la autonomía (un coche gasta en energía el equivalente a la electricidad de unos 60 aparatos de aire acondicionado a toda pastilla²).

Si nos olvidamos por un rato de la imposibilidad de que las energías supuestamente alternativas puedan sustituir el ingente consumo actual de petróleo (se necesitaría todo el techo de dos grandes casas llenos de placas fotovoltaicas por cada coche a recargar³, no hablemos de aviones o barcos) y nos centramos en la búsqueda de algo líquido (o gaseoso) cuyo uso pueda resultar más cómodo que la electricidad para alimentar máquinas móviles nos encontramos con la única y aberrante utilidad que se le quiere dar actualmente al Hidrógeno. En una sociedad que demanda cantidades crecientes de electricidad para su crecimiento económico, abocada a una crisis energética por falta de esos combustibles fósiles que apoyan en gran parte la producción total eléctrica (petróleo, gas y carbón juntos suponen más de la mitad de la generación eléctrica en España, aun siendo uno de los países del mundo con más energía hidroeléctrica y eólica instaladas) ¿Cuál es el sentido de los coches de Hidrógeno?

En varios países como La República Dominicana, Corea del Norte, Cuba, Chile y otros han venido sufriendo las últimas décadas cortes de fluido eléctrico cada vez más frecuentes y prolongados, por la imposibilidad económica de abastecerse de materias primas para la producción en las centrales en unos casos, y en otros por embargos internacionales, pero siempre con el mismo resultado: cuando se va la luz en una zona se va la luz para todos, igual para los ricos que sí podrían costeársela que para los más pobres (y aparte de las zonas turísticas, cuyos empresarios bien se encargan de que en su zona no ocurra eso). El coche de hidrógeno podría ser su solución.

Los coches de “pila de combustible” de hidrógeno funcionarían de manera que un sistema sería capaz de convertir el hidrógeno (combinándolo de nuevo con oxígeno, esta vez del aire) en electricidad, para así poder mover el vehículo. La gracia está en que, ya que la electricidad necesaria para mover un coche es tanta que podrías alimentar una casa, con un coche de hidrógeno tenemos una central eléctrica en el garaje que nos puede proveer de energía eléctrica… siempre que los demás se fastidien y consientan que unos tengan mucho y otros nada.

Sí, es verdad. Los occidentales ya estamos acostumbrados a consentir esas cosas, pero bueno, ahora porque les toca a otros, ya veremos luego...

Todo eso, repito, si olvidamos por un rato la imposibilidad de que las energías supuestamente alternativas puedan sustituir el ingente consumo actual de petróleo a base de electricidad (que ya hemos visto que sería necesaria para obtener el hidrógeno), porque si lo tenemos en cuenta, apaga y vámonos.

1. Según un estudio de Stuart Wier publicado en el Cambridge Archaeological Journal, volumen 6, número 1, de abril de 1996, para construir la pirámide mayor de Egipto, la de Giza o Khufu, hicieron falta hasta 10.000 personas trabajando durante 23 años, lo que sumaría 460 millones de horas-hombre de trabajo.

Serían 46 GWh si tenemos en cuenta 100 Wh por hora de trabajo humano y 2000 horas anuales. Si un Boeing 747 de 500 pasajeros consume 15.000 litros de derivado de petróleo a la hora y cada litro contiene 11 kWh, cada hora consume unos 165 MWh. A El Cairo llegan cada día más de 10.000 viajeros, para lo que se necesitarían unos 20 Boeings en viajes de, por ejemplo, 15 horas de media sumando ida y vuelta (solo la ida desde América del Norte ya son esas 15 horas, desde España ida y vuelta son 9 horas). Eso son más de 49 GWh, como en la construcción de la mayor pirámide de Egipto.

2. Suponiendo un turismo de 100 CV = 73.500 vatios y un consumo de 1200 vatios por aparato de aire acondicionado doméstico tamaño medio-pequeño (3.000 frigorías).

3. Pongamos que al estar casi permanentemente atascados en los trayectos casa-trabajo gastamos de media solo la mitad de los caballos del coche: 50 CV. Pongamos ½ hora de viaje para cada trayecto (pongamos que no vivimos o trabajamos en una gran ciudad, vaya). Son 2 horas en total: 2 x 50CVh (Caballos de Vapor utilizados multiplicados por la cantidad de horas). Son 100 CVh diarios. Traducidos a watios, 73.500 wh. Según el Informe Preliminar 2006 de REE, en España el rendimiento de los sistemas solares instalados fue de 3,13 vatioshora por día por vatio instalado. Dado que actualmente las placas fotovoltaicas ocupan aproximadamente 1 m² por cada 100 vatios instalados y suponiendo que ocupamos todo el tejado inclinado 40 grados a sur de una vivienda de una planta de unos 100 m², y ya es muchísimo suponer, harían falta dos de esas viviendas (234 m² de placas) para alimentar el coche 2 horas al día. ¿Y si somos conductores de un camión de lechugas de 400 CV y pensamos recorrer 500 km al día? Unas 40 casas.

martes 17 de abril de 2007

Tiempos de Codicia

En el prestigioso periódico alemán Frankfurter Allgemeine apareció el pasado 28 de marzo un suculento artículo sobre la situación ecológico-urbanística en España, titulado "Tiempos de codicia".

Estaría bien que se lo leyera alguno de los ciudadanos corruptos vendidos al ladrillo y se le cayera la cara de vergüenza. Y si se ofendieran tanto que llegaran a ponerle un pleito al periódico, sería fantástico por la repercusión que podría tener en la opinión pública.

Tiempos de codicia

(Traducido del alemán por Anahí Seri):

La divisa es el saqueo. La economía española va viento en popa, pero el país hipoteca su futuro y se desentiende del cambio climático.

PAUL INGENDAAY / FAZ MADRID, 28 de marzo.

Según una encuesta publicada recientemente, de entre todos los europeos, son los españoles los que más se preocupan por el cambio climático, pero eso no son más que números. ¿Quién se iba a extrañar? España está en el sur. Siete de cada diez españoles, se dice, están "muy preocupados" por el calentamiento global, el riesgo de sequía, la elevación del nivel del mar, el deshielo de los casquetes polares, etc. Los siguientes puestos de preocupación de los europeos los ocupan Chipre, Malta, Grecia, Portugal, Rumania e Italia. Lo dicho, el sur. En Finlandia, de momento no hay por qué temer a los veranos desérticos.

Pero si nos fijamos en las consecuencias que se desprenden de esta preocupación, el tema tiene mala pinta para los españoles, por varias razones. La primera y más obvia es que se interesan poco por la ecología y la ciencia del clima, están muy rezagados en temas de medio ambiente y no son nada amigos de las normas que limitan su libertad de movimiento. Nunca ha habido "conciencia ecológica" en España, y la política verde no existe a nivel nacional.

Bien es cierto que en verano hay spots publicitarios que propugnan cándidamente el ahorro de agua; pero cuando en febrero la Ministra de medio ambiente, Cristina Narbona, sumó a las preocupantes conclusiones del estudio sobre el clima de la ONU unas investigaciones españolas según las cuales se produciría un aumento de las temperaturas de cuatro a siete grados hasta el final del siglo, y con ello una catástrofe climática ibérica, la opinión pública no se dio por aludida. Los columnistas y los "opinion maker" prefieren ocuparse de temas más importantes que la canícula, las pérdidas de cosechas, la desertización, nuevos parásitos o migraciones humanas y de aves. Mientras que los debates en torno al grupo terrorista ETA han provocado en los últimos meses media docena de manifestaciones masivas, la lucha contra el cambio climático no consigue movilizar a nadie.

El problema de fondo podría ser que el fabuloso crecimiento económico español de los últimos años va ligado directamente al saqueo imparable de este país y sus recursos: tierra, agua, luz. El boom inmobiliario que campa a sus anchas ha adquirido unas proporciones tan terroríficas que en España se construyen anualmente más viviendas que en Alemania, Francia e Inglaterra juntas. Parte de la urbanizaciones recién creadas son ilegales. No sólo la costa andaluza, cuyo destrozo es ya proverbial, también las barriadas en torno a las grandes ciudades ofrecen imágenes fantasmagóricas de urbanismo desenfrenado, a menudo derivados directamente de favoritismos, acuerdos secretos y sobornos. Hay mucho en juego: en los últimos años, los precios de los inmuebles han aumentado en más de 150%. Entre quienes más se han enriquecido figuran los constructores, los agentes inmobiliarios y los inversores. Tampoco cesa la demanda de viviendas en España por parte de los extranjeros, sea para uso propio o como objeto de especulación.

Tan sólo entre principios de 2005 y mediados de 2006, el Seprona detectó casi trece mil obras ilegales en todo el país, sin contar Cataluña ni el País Vasco. Los delitos abarcan desde la simple anexión de terrenos públicos, pasando por reformas o vallas no autorizadas, hasta construcciones en espacios protegidos. Por cierto que gran parte de los pecadores actúan en las empresas de construcción y proceden de forma absolutamente desvergonzada. Se perforan pozos donde hace falta, se pinchan las conducciones de electricidad. Hay muchas probabilidades de que la apropiación indebida del terreno sea declarada legal a posteriori.

A modo de ejemplo: en el pasado mes de octubre, las autoridades municipales socialistas de Chiclana de Frontera (Provincia de Cádiz) decidieron legalizar quince mil casas o pisos que habían sido construidos ilegalmente en las últimas tres décadas. Poco a poco, los habitantes se registrarán y recibirán suministro eléctrico regular. Es decir, en vez de obligar al cumplimiento de las normas y penalizar de forma decidida las infracciones, el municipio ampara a los malhechores bajo el inmenso paraguas de una legislación ya carente de significado. Lo legal es lo que ocurre.

Con el titular "Saqueo urbanístico", el periódico El País informó a principios de mes sobre diez parques naturales amenazados por la industria de la construcción, o que incluso ya han comenzado a ser mordisqueados. Se trata de viviendas unifamiliares con vistas a las montañas, de estaciones de esquí, de novecientas viviendas con campo de golf. Donde la cosa está especialmente cruda es en la Comunidad Valenciana y en Murcia y Almería, donde muchos municipios están dispuestos a recalificar los terrenos originalmente protegidos, para que pueblos de 10.000 almas puedan convertirse en residencias de vacaciones y tiempo libre con un número de habitantes multiplicado por veinte. Los debates sobre la incompatibilidad, si es que tienen lugar, se libran en general en los tribunales, donde las armas están repartidas de forma muy desigual. El oso pardo, en peligro de extinción en Castilla y León, depende de la iniciativa de los ecologistas. Entretanto, los urbanizadores y los políticos provincianos ávidos de modernización se entusiasman con el "potencial de crecimiento" de su región y aluden a la creación de nuevos puestos de trabajo.

La situación en España es precaria, no sólo por las temperaturas extremadamente elevadas, el aumento de las emisiones de dióxido de carbono y la falta de conciencia ecológica. La avidez del sector inmobiliario y turístico acentúa una tendencia funesta: el movimiento hacia la capital o hacia las costas, mientras se abandona el interior. Las grandes obras de infraestructura y los objetos arquitectónicos de prestigio son para las zonas que ya de por si gozan de ventaja. El escritor Julio Llamazares utilizó recientemente la expresión "dos Españas", expresión que normalmente alude a los tiempos de la Guerra Civil, para hacer referencia a esta división en dos clases. Según Llamazares, las regiones ricas consideran a las más pobres como meros proveedores. Si a los ricos les falta agua, que los otros hagan el favor de ponérsela a su disposición. Los ricos apelan a la solidaridad cuando les viene bien, pero en su opinión hace tiempo que han dejado sin contenido el modelo de solidaridad de las comunidades autónomas. En la España actual rige el más acendrado egoísmo.

Para poder llevarse una parte del pastel, los municipios enajenan sus bonitos paisajes, el aire puro y la calma celestial, atributos que pronto se quedan en nada. La multiplicación de las viviendas lleva a ensanchar las calles, a construir nuevas autopistas y a sellar más superficies. De acuerdo con un estudio de compatibilidad, en el año 2004 habían en España 23 millones de viviendas privadas, de las cuales sólo 12,5 millones eran primera residencia. Aproximadamente 5,3 millones, más de un tercio, eran segundas viviendas. Los dos millones largos de inmuebles que faltan en este cálculo estaban vacíos.

Es peligrosamente ingenuo hacer este cálculo sin tener en cuenta el cambio climático, y esto en algún momento se hará notar. La cultura española de turismo y servicios se puede ir preparando. Todo lo que puede ofrecer el país habrá que volver a calcularlo y ajustarlo. Por ejemplo, el pasado invierno las estaciones españolas de esquí sufrieron importantes pérdidas debido a que a penas hubo nieve hasta el mes de febrero; se anuncian unos tiempos en los que ni la nieve artificial servirá de nada y tal vez el montañismo sea mejor idea.

El verano de 2006 puso de manifiesto el riesgo que supone vivir en las zonas más cálidas. Las reservas de agua arrojaron mínimos históricos. En Andalucía y Extremadura hubo muertes por deshidratación. La plaga estival de los incendios forestales arrasó muchas hectáreas de tierra. Imaginarse que en algún momento de nuestro siglo se pudieran sumar aún seis grados más a los 55 grados registrados en Córdoba y Sevilla es algo que nos supera.

Y no hace falta recurrir a cálculos alarmistas para saber que las cosas se pueden poner aún mucho más feas. En la actualidad, la Comunidad de Murcia ya no puede cubrir sus necesidades anuales de agua con sus propios recursos. Y sin embargo, aquí y en Almería, la región más cálida de España, en los próximos años se construirán varios cientos de miles de nuevas viviendas. Este plan demencial podría causar mayores modificaciones en esta región de lo que se ha conseguido en todo el siglo XX. Pensado como un parque temático para los acaudalados, con golf, hidromasaje y peluquería, en realidad aquí se levantará un mundo artificial de ladrillo y asfalto. El césped verde que se supone que lo rodeará, es el problema en el que hoy en día nadie quiere pensar.

Original en crisisnenergética.org


lunes 16 de abril de 2007

Molinos eólicos y Fórmula 1 en Menorca

Que si molinos sí, que si molinos no. Que si el cambio climático, que si la crisis energética. Que si aquí molestan los molinos, que dónde los vamos a poner si no. Que si el impacto ambiental, que si las energías alternativas, que si sí, que si no, si, no, si, no, si…

Un avión que pueda transportar camiones y personal suficiente para las pruebas de McLaren en Menorca, desde un punto cualquiera de Europa Central, con sus 3 horas entre la ida y la vuelta, en cuatro veces que visite la isla al año (se habla de hasta seis veces), se traga el equivalente a la producción eléctrica de un molino de los que queremos instalar, de todo un trimestre de cada año. También se habla de traer otros equipos. Cuatro equipos haciendo esas pruebas se llevan la producción entera de un molino.

Creciendo en consumo de recursos a esta velocidad no sirven absolutamente de nada las energías supuestamente alternativas. ¿A qué estamos jugando?


Consumo avión a reacción MD87 = >3.000 litros/hora*
Contenido energético de un litro de petróleo= 11 kWh
Potencia eólica instalada en Baleares: 3.66 MW
Producción eólica en Baleares año 2005: 11 GWh

Eficiencia anual resultante de los sistemas eólicos instalados en Baleares: 3 kWh anuales por vatio instalado.

Potencia de instalación de cada uno de los actuales molinos instalados en Menorca 800 kW

3.000 l/h x 12h = 36.000l = 396MWh = aprox ¼ parte de la producción anual de un molino de más de 80 metros montado en buen sitio.

* Un MD87 no transporta camiones. Esperemos que se traigan el material en barcos, si no es mucho peor: un solo equipo consumiría la energía equivalente a toda la producción de un molino.


sábado 14 de abril de 2007

Greenpeace: Renovables 4%

Creo que he llegado a la conclusión sobre la diferencia principal de los dos bandos en la discusión acerca del nuevo informe de Greenpeace "Renovables 100%": el sistema de cálculo. Es parecido a lo de la misión fallida de la NASA por lo de los cálculos basados en dos sistemas métricos. Me explico.

Un día, hablando con una señor mayor de "la cosa" -como se le llama al devenir cotidiano y sus perspectivas a futuro- me dijo respecto al tema de las energías que "bueno, él no lo iba a ver". Lo bueno del caso es que el señor en cuestión tiene 5 hijos, tres nietos y 72 años.

Claro, a mí me preocupa lo que me preocupa, como al señor en cuestión: yo, en particular y en general. Yo pienso en mí. En mí y en lo mío. Por ejemplo, pienso en cuando sea viejo. Igual también tengo nietos -y si no los tengo, los que me rodean los tendrán y me tocará lidiar con ellos-. Como cuando yo sea viejo seré igual de egoista que ahora (o más, vete tú a saber), querré estar orgulloso de mí mismo e idolatrarme y todo eso, así que tenderé a preocuparme por los que me rodeen, como mis nietos.

Si entonces me preocupo por ellos, no tendré más remedio que pensar en que ellos también llegarán a viejos como yo. Y como soy tan egocéntrico que quiero que me recuerden bien hasta después de muerto, necesitaré preocuparme por toda la extensión de la vida de mis nietos, es decir, tener en cuenta que ellos también tendrán nietos cuando sean viejos y sus preocupaciones por entonces serán las mismas que pueda tener yo cuando me toque ser anciano, su egolatría, para lo que tenderán a atender a los mismos problemas que yo, más si no los hemos solucionado ni yo ni mis nietos en todas nuestras vidas.

Echando números, sale que yo tendré 80 años (si llego) en el 2050, que por entonces mis nietos (o los de los demás) podrían tener 10 años y llegar a sus 80 allá por el 2120, y sus preocupaciones (sus propios nietos) tendrán en aquel momento 10 años y llegarán a viejos en el años 2200.

Si yo le pregunto al señor del ejemplo si a él le preocupan sus tres nietos me dirá inmediata e irreflexivamente que sí.

Veamos:

Cuando yo pienso en nietos me salen 200 años porque pienso lo que será la extensión en el tiempo de las precupaciones de toda la vida de mis nietos.

Cuando el señor del ejemplo piensa en sus nietos piensa en los 18 años que le quedan de vida (poniendo que viva hasta por ejemplo los 90).

Cuando Greenpeace habla de 100% de potencia eléctrica instalada en sistemas de captación de energía renovables para el 2050 ocurre que muchos creemos que eso no es posible sin parar el crecimiento de consumo de recursos y que tratar de llegar al 100% aun podría llegar a favorecer ese aumento, como ha ido sucediendo con todo lo que hemos montado de esos sistemas, que han venido siempre a favorecer el crecimiento total de energías consumidas, nunca a disminuirlo, pues siempre se añaden al total anterior, nunca sustituyen parte alguna de lo ya instalado.

Bien, la diferencia entre el señor del ejemplo y yo es que yo computo la sostenibilidad de mis nietos en base 10 y él la computa en base 3 (18 años = 200 años en base 3). O eso, o no le importan sus nietos en absoluto, lo que demostraría una falta total de autoestima, que podría fácilmente acompañarse de una ausencia característica de egocentrismo e idolatría.

De la misma manera, como la modelización de Greenpeace se ha hecho probablemente mediante ordenadores (adiestrados en razonamiento matemático ecológico, imagino, aunque no se me ocurra cómo hacer que un PC sea ecológico en su cálculo), una de dos:

O bien Greenpeace ha presentado esa cifra, en un descuido de transcripción, tal como el PC la calculó, en base binaria y el 100% era 4%, o bien le importa un rábano todo.

Como lo segundo debería quedar patente por una falta absoluta de autoestima, que como mínimo debería venir acompañada de la ausencia característica de egocentrismo e idolatría Y EVIDENTEMENTE NO ES EL CASO, pues tiene que ser lo del baile de cifras.

Seguro, vamos. Es un 4%.


martes 10 de abril de 2007

Desarrollo Sostenible Real

El Príncipe de Asturias Felipe, con su Alteza Real característica, ha visitado hoy Menorca.

Según informa EFE, con motivo de la Conmemoración del Centenario de la Cámara Oficial de Comercio, Industria y Navegación de Menorca, el Heredero de la dinastía de Comandantes en Jefe de las Fuerzas Armadas visitó a esta valedora institución menorquinas, que le ofreció como obsequio el debut en España de una ópera, a lo que el infante respondió con diplomas a los 24 negocios asociados a la Cámara que más años han logrado sostener sus explotaciones y con un homenaje a los tres últimos presidentes de la benefactora corporación.

En lengua vernácula les transmitió su apoyo personal "para continuar avanzando en la construcción, en un futuro siempre mejor para Menorca y el conjunto de España". No, disculpen, "para continuar avanzando en la construcción de un futuro, siempre mejor para Menorca y el conjunto de España".

En el acto intervino el presidente autonómico, que manifestó que los homenajeados son un importante patrimonio para la creación de riqueza y les animó, entre otras cosas, a que intensifiquen su comercio en ultramar. Habló también el Secretario de Estado de Comercio y Turismo, quien quiso subrayar la modernización y el dinamismo de la isla y la deuda que los menorquines tienen con la corporación cameral.

El que redacta ha comprobado que en La Crónica Real de la web de la Casa de Su Majestad el Rey se informa que el Príncipe elogió a los menorquines por su trabajo, iniciativa y modelo de desarrollo sostenible, que les ha permitido “promover altas y constantes tasas de crecimiento”.

Menos mal que una lectura al discurso colgado en la misma web muestra que no dijo lo que la Crónica indica, pues terminó un párrafo diciendo “promover altas y constantes tasas de crecimiento, especialmente impulsadas por el turismo” y empezó el siguiente diciendo:

Al mismo tiempo, y contando con el activo apoyo de las distintas Autoridades, habéis integrado entre vuestras máximas prioridades la defensa del medio natural, que en 1993 obtuvo la mayor garantía internacional de protección, mediante la Declaración de la UNESCO que ha hecho de Menorca una Reserva de la Biosfera.

Este conjunto de esfuerzos perseverantes ha transformado esta Isla en un modelo de desarrollo sostenible, que le permite asumir con seguridad los retos y oportunidades que presenta el mundo globalizado en que vivimos.

A pesar de tan ilustres palabras, el que redacta sigue sin tener nada claro que el actual desarrollo sostenible de Menorca, embebido de esa promoción de altas y constantes tasas de crecimiento, pueda asumir con seguridad los retos que presenta el mundo globalizado en que vivimos.



lunes 9 de abril de 2007

Energías "alternativas" ahora mismo no, primero reducir.

Leo en el blog de Els Verds de Menorca el artículo Energies renovables sí, pero no de qualsevol manera. Y yo, con mi postura habitual, convencido de que “no necesitamos más sistemas energéticos, necesitamos reducir primero el consumo”, porque al revés ya lo hemos venido intentando y vamos para atrás en cuanto a que cada año que pasa, por muchas energías “alternativas” que montemos, seguimos creciendo en el consumo de combustible fósiles.

Energías renovables sí, pero los molinos de 80 y hasta 120 metros de altura con palas de fibra de carbono y los generadores fotovoltaicos -todo con sus sistemas electrónicos, sus plásticos, sus pinturas y su hormigón- no son máquinas renovables. Renovables eran los molinos de hace siglos, alguno de los cuales está aún en pie.

Energías alternativas sí, pero alternativo es el camino B al camino A, si el camino A no me lleva a donde yo quería y el camino B sí. Pero en un contexto de producción límite de hidrocarburos como el actual, con perspectiva a decreciente, la eólica, la fotovoltaica, la solar termoeléctrica, etc., no suponen una alternativa a nada. ¿Acaso vuelan los aviones con electricidad? ¿Acaso es factible una red eléctrica que alimente todo el transporte rodado sin acudir a los combustibles fósiles? ¿Se pueden fabricar plásticos con energía eléctrica, o medicinas, o pinturas y demás? No, entonces no son alternativas a nada.

Energías limpias sí, pero la deforestación que impera en los parques eólicos, las toneladas de hormigón de las bases de los molinos, la práctica de viales nuevos para acceder a los parques… y en el caso de la fotovoltaica el ingente consumo de recursos que supone la fabricación de cada metro de oblea de silicio, su minería con el enorme consumo de agua y fósiles, la electrónica con sus exquisitos minerales preciosos, el transporte de una punta a la otra del planeta para el montaje de cada uno de los componentes, y vuelta viaje medio planeta para atrás hasta el punto de distribución… Nada de ello es limpio ni ecológico en absoluto. Todas son de las actividades más agresivas que llevamos a cabo hoy día (como la extracción de oro con cianuro que va a parar a los acuíferos).

¿Para qué queremos nuevos sistemas energéticos? Esa es la pregunta que debemos hacernos a día de hoy. Estamos a 2007. Y la situación a 2007 no es la situación a 1995, o a 1972.

¿Para qué queremos nuevos sistemas energéticos? ¿Para ahorrar dinero? ¿Para ser más independientes en materia de suministro energético? ¿Para ser más sostenibles? ¿Para sortear el día en que deje de haber petróleo para todos? ¿Por imagen cara al turismo? ¿Por las pelas de las subvenciones?

Repasémoslas.

¿Para ahorrar dinero?

Lo más barato es el petróleo (sin tener en cuenta la factura en concepto de contaminación ambiental que le podamos dejar a las generaciones futuras). Si tuviéramos que hacer volar los turistas que visitan Menorca desde Gran Bretaña con aviones eléctricos provenientes de energía eólica íbamos a saber bien lo que vale un peine, de lo de punta que se nos iba a quedar el pelo. Y es que un reactor de tamaño medio, con unos 120 pasajeros, consume unos 3.000 litros de refinado de petróleo por hora. Siendo que un litro de petróleo contiene unos 11kWh, para entregar la electricidad equivalente a los 12.000 litros de combustible que harían falta para traer uno de esos aviones desde Gran Bretaña a Menorca y vuelta, necesitaríamos 132MWh. Para obtener esa cantidad de electricidad por medio de molinos de viento necesitaríamos (obviando la revolución tecnológica que debería mediar, ahora estamos calculando nuestro coste directo), un molino de 1MW trabajando todo el año para ese único vuelo de 120 pasajeros. Baleares tiene 950.000 plazas hoteleras que hay que llenar cada una de ellas varias veces durante la temporada. Me salen unas decenas de miles de molinos ¡solamente para los aviones! Ahora falta todo lo demás que nos rodea. Otras decenas de miles de molinos. ¿75.000 quijotescos gigantes de 2MW en Baleares? ¿150GW instalados solamente en Baleares cuando en toda España pasa poco de 10GW? Además necesitaríamos respaldo en centrales de generación ordinaria, claro. Definitivamente, el petróleo es más barato.

¿Por las pelas de las subvenciones?

Algunos pensarán en ello lo primero, pero entre nosotros, creo que no es el caso de ni del que redacta ni del que lee.

¿Por imagen cara al turismo?

Sí, a algunos turistas les gusta eso. Uno va a Islandia y puede llegar a maravillarse de la que tienen liada con la geotermia, dicen. Energoturismo, tendremos que llamarle. Seguro que también hay gente pensando inmediatamente en estas cosas, pero otra vez, no es el caso en estas reflexiones.

¿Para sortear el día en que deje de haber petróleo para todos?

Eso está al caer. Pero quien dice al caer quiere decir a la vuelta de la esquina. Es decir, ya. No en poco tiempo, o cuando seamos más viejos, no. Probablemente ya hayamos pasado el cénit del petróleo. Quizás no, pero no lo sabremos hasta que pasen unos años y miremos atrás y nos digamos ¡vaya, ya nunca se volvió a vender tanto petróleo como entonces! Será cuando sabremos a ciencia cierta que nunca más podremos aumentar su consumo y que a partir de entonces tendremos que disminuir drásticamente su uso. ¿Seremos capaces de capear eso con las nuevas energías? Ni de lejos. La planta de Biodiesel de Llucmajor, una de las más grandes de Europa, podría llegar a producir (si consigue importar suficiente materia prima) 32 millones de litros anuales. Eso da para 7 aviones que hagan dos trayectos diarios a GB durante medio año y ningún avión más para todas las Baleares, lo que nos permitiría llenar 17.000 camas del casi millón que tenemos siempre que montáramos un servicio de transfers aeropuerto-hotel con carros y caballos. Podríamos poner mil ejemplos más de cómo no llegamos, ni en sueños, a capear el temporal montando las nuevas energías: con toda la producción anual de aceite de España tenemos para 7 días al año para poder sustituir el petróleo; con toda la producción de oleaginosas, para unos pocos días más; si juntamos toda la producción agrícola para unas pocas semanas; y luego ya da igual porque nos hemos muerto de inanición.

¿Para ser más independientes en materia de suministro energético?

Por el lado de producir lo que consumimos ¿No querremos back-up con la península? Eso nos evita montar tanta historia. Por el lado del suministro de la materia prima ¿Acaso tenemos fábricas de molinos en Menorca? ¿Acaso se fabrican en España la mayoría de los componentes de los nuevos sistemas energéticos? ¿Acaso se extraen en Menorca los materiales necesarios para su fabricación, mantenimiento y reciclaje al final de su vida útil? ¿Acaso los ingenieros e ingenios que tienen que instalar, mantener y reciclar al final de su vida útil viven en Menorca? ¿Tenemos cereales para fabricar etanol, o agua como para poder plantar masivamente soja? Y quizás por el lado más importante: ¿Seríamos capaces de funcionar sin los viejos sistemas energéticos y apoyarnos solamente en los nuevos? Respecto a esta última pregunta, la Historia reciente demuestra que no, que cuando alcanzamos una tecnología energética diferente no sustituimos las anteriores, las añadimos al bote, en parte porque unas dependen de las otras: no hay sistemas fotovoltaicos sin petróleo para fabricarlas, no hay petróleo sin acero, no hay acero sin carbón, etc. Y nuestro ingente consumo actual de combustibles fósiles producto de nuestro nivel de producción creciente también lleva a este efecto, por el que se añade la nueva energía a las anteriores, nunca se sustituye. De ahí la pregunta definitiva:

¿Para ser más sostenibles?

La sostenibilidad no depende de la tecnología usada para proveer de energía, sino de la cantidad de energía usada. Por ende depende de dos factores: cantidad de población y consumo per cápita. Más de uno, menos de otro. Eso es sostenibilidad. Ver Leyes sobre Sostenibilidad de Albert Allen Bartlett. Ambos, cantidad de población y consumo per cápita, son reajustables. La tasa de natalidad es una cuestión cultural sobre todo. Algunas culturas tienden a tener más hijos que otras. En cambio el consumo no depende de la cultura: todas las culturas tienden a consumir todo lo que se les pone por delante, y cuanto más mejor, salvo contadas excepciones de sociedades tribales con costumbres ancestrales que son precisamente las que les han permitido pervivir. Pero el consumo es racionable cuando no hay para todos, así que al final también se puede reajustar. En el equilibrio está la sostenibilidad. Y puesto que mientras Occidente sea mucho más rico que el Tercer Mundo la población en Occidente va a seguir aumentando por la desesperada inmigración de los más pobres, solo queda ir reduciendo nuestro consumo hasta equilibrarnos. Ni 0,7% ni ostias. Por imperativo natural. Ya nos volvamos calvos de rascarnos la sesera pensando en poner todas las energías alternativas, limpias y renovables que alcancemos a imaginar.

Vienen tiempos malos, porque el ahorrar dinero, el acaparar subvenciones, nuestros deseos de independencia energética y de podernos colgar la etiqueta de turismo ecológico sin dejar de abogar por la falacia del crecimiento sostenible, no van a aportar nada a la sostenibilidad real de nuestro futuro.

Resistir el embate de los sucesivos declives de los combustibles fósiles solo será posible si reducimos el consumo. Y pensar tanto en el desarrollo e implantación masiva de nuevas energías no hace más que obnubilarnos la vista, como en el dicho aquel, que señalaba el sabio la Luna y miraba el necio la punta de su dedo.

sábado 7 de abril de 2007

El Vaticano entra en liza por Endesa

Tras la anunciada contra-OPA de Endesa sobre Enel y Acciona, anuncia una OPA sobre Endesa a 51€ la acción

Agencias - Portavoces del Departamento de Asuntos Económicos del Vaticano anunciaron en rueda de prensa tras el ángelus de mediodía la resolución de su Consejo Económico. La oferta será evidentemente en efectivo para los accionistas minoristas, pues el Vaticano no oferta acciones de su sociedad a los pequeños inversores particulares.

Las primeras reacciones por parte de los sectores afines a Gas Natural han sido contundentes. Algunas voces catalanistas aseguran que detrás de este movimiento no están sino “los mismos intereses centristas de siempre, que no desaparecen ni con los habituales tambaleos a derecha e izquierda”. Por otra parte, el presidente sunita de Mauritania, Ely Ould Mohamed Vall, al término de una conferencia sobre “el Sáhara, la energía solar y la cooperación internacional”, que tuvo lugar en la Fundación Príncipe de Asturias, dijo estar “profundamente preocupado por el incierto futuro energético en España”, haciendo hincapié en que “no son las religiones las que deben guiar los destinos de los pueblos”.

El sector reaccionario de la derecha no ha mostrado aún su apoyo a la iniciativa empresarial del Vaticano y ciertas fuentes apuntan a que detrás del silencio podría estar una posible contra-OPA de Zara sobre el mismísimo Vaticano, de la que se duda ya en el parquet que pueda llevarse a cabo, pues aparte del exceso de concentración de capitales que supondría se enfrentaría a la Ley de Defensa de la Competencia al converger en una sola empresa gran parte del sector de la moda textil de Europa.

El economista Marcos Martínez, consultado por esta redacción, ha apuntado en relación a este último posible movimiento que la inclusión en el sistema financiero Europeo del dinero real proveniente de las arcas eclesiásticas provocaría en nuestra banca fraccionaria un superávit de efectivo tal que el Banco Central Europeo tendría que subir los intereses hasta niveles insospechados para reducir la inflación que devendría resultante de la extremada sobreoferta de empréstitos que se crearía.

Así lo hemos soñado y así se lo hemos contado.


jueves 5 de abril de 2007

Test: ¿Estás al día del tema del petróleo?

Los eventos, en esto de la crisis energética, como en todo lo demás hoy día, van que vuelan.

Hoy te anuncia Repsol que ha hecho el hallazgo de su vida y al cabo de pocos meses las Comisiones de los mercados de valores le obligan a rectificar sus reservas un 25% a la baja. Ayer se descubrieron miles de millones de reservas probables y hoy descubren que la parte que llegarán a ser probadas es muchísimo menor que las que pasan a catalogar de posibles. Hace unos pocos meses la OPEP aumentaba cientos de miles de barriles diarios su producción y la semana pasada recortó esos tantos y otros más. Cantarell ya no es lo que era. Rusia entra con pie firme...

¿Estás al día del tema del petróleo? Aquí tienes tu test.

No hay premio, aciertes o no, como todo lo demás en la crisis energética.

Test: ¿estás al día del tema de petróleo?

Ponte a prueba.

miércoles 4 de abril de 2007

¿Se acaba el petróleo?

Roberto Canogar McKenzie, Profesor del Departamento de Matemáticas de la UNED en Madrid, a través de un ameno artículo, nos relata su toma de contacto con el cénit del petróleo y la crisis energética:

¿Se acaba el petróleo?
(pdf 354 Kb)

Roberto Canogar dio ayer, 3 de abril de 2007, en Alayor, Menorca, una conferencia con el mismo título, a la que asistieron más de medio centenar de personas.

Yo también lo reconozco: fue un tema que superó ampliamente mis conocimientos en un principio y que me resultaba tan estremecedor que me obligaba a informarme por todos los medios a mi alcance.

Desde el día en que Matías Prats se tiró una hora diciendo "mira que si se cae la antena..." yo no fui el mismo. No hacía más que preguntarme qué había pasado en EEUU. Y cuando empezaron a presentarnos en todos los medios al malo de Ben Laden y su organización Alcaide aún entendía menos lo ocurrido el 11S. ¿Para qué querría el malo atraer a toda la fuerza militar USA a su país? ¿Para que lo arrasaran y de paso Irak?

Estaba claro que el Matías Prats había fallado su predicción de lejos. No se cayó la antena: se cayó medio barrio de rascacielos con mucha gente dentro. Y supuestamente lo había orquestrado todo un ex-agente de la CIA hemodialítico en una cueva de unas remotas montañas en Afganistan, como quien se prepara un te con el fuego de unas ramitas.

Un día me regalaron uno de los libros que más me ha costado tragarme en estos últimos años: Qué li han fet al meu país? de Michael Moore. No se si el libro era un tostón o que a mí leer en catalán me cuesta un esfuerzo extra, pero nunca logré acabarlo. Eso sí, recuerdo que en un momento dado entró en el tema de la finitud de los combustibles fósiles. Y lo hacía con una tenebrosa historieta futurista donde una nieta le preguntaba a su abuelo, con la excusa de tener que hacer una redacción sobre el pasado, que por qué se habían acabado ellos los combustibles fósiles sin dejar nada para las generaciones venideras. Y el abuelo no tenía más remedio que contestarlo.

Yo no tengo nenes, pero igual cuando sea viejo me pregunta algún nene lo mismo. Y no me veo contestándole que lo que pasaba es que a mí, en particular, me importaba un rábano todo lo que le pudiera ocurrir a los demás.

Así que intenté informarme. Y así como fui comprendiendo los argumentos de algunas de las facciones más pesimistas... mi estremecimiento se tornó trauma.

Con el tiempo me he tranquilizado y aun reconociendo mis limitaciones he llegado a descubrir muchas situaciones en las que puedo llegar a afectar positivamente a la gente de mi alrededor en la árdua tarea de enfrentarse al cénit del petróleo y a la crisis energética, además de a tantas otras crisis que azotan a día de hoy a gran parte de la humanidad: agua, suelo fértil, recursos mineros, alimentarias...

Gracias Roberto, pero desde aquí también gracias a toda la gente que estáis colaborando en esto: Peaknik, nambroque, Edgar, Physis, el resto de la gente de BCN, Alex Murcia y a los que no conozco de nada pero colaboráis tanto a que la información de la que disponemos sea precisa, como a difundirla. Sinceramente.

La falacia del crecimiento sostenible

Lo oímos todos los días: el crecimiento económico sostenible es el adalid de la actual lucha diaria dentro de nuestra sociedad. Pero ¿y si estuviéramos luchando contra viento y marea, no por un tesoro, sino por la ruina asegurada?

El Dr. Albert A. Bartlett es un profesor emérito de Física de la Universidad de Colorado en Boulder. Durante años ha estado impartiendo conferencias, más de 1.500, alertando de la trampa de los crecimientos porcentuales, esos crecimientos en los que se basan la inflación, la demografía y el consumo de recursos actuales. En sus presentaciones alegaba que «el mayor defecto de la raza humana es nuestra falta de habilidad para comprender la función exponencial».

En Internet hay algunas grabaciones de sus conferencias, por ejemplo ésta titulada Arithmetic, Population and Energy.

He rehecho en castellano el trabajo del Dr. Bartlett, adaptándolo a la realidad actual, con cifras, supuestos y ejemplos de nuestro entorno cotidiano. El documental Aritmética, Población y Energía. Los Fundamentos Olvidados de la Crisis Energética es un vídeo de 52 minutos en el que se intenta demostrar que el crecimiento sostenible es una paradoja, un oxímoron, apoyándose en dos ideas: que porcentajes minúsculos de crecimiento porcentual proporcionan cantidades enormes en tiempos muy breves; y que los recursos del planeta donde vimos, por redondo que es, son finitos.

El profesor Bartlett ha sido, probablemente, uno de los acuñadores del término «economía de la Tierra plana». Con la simpatía y el sarcasmo que le caracterizan solía explicar cómo no lograba idear, por mucho que se devanara los sesos, una hipótesis razonable sobre la que trabajar para enseñarles física a sus alumnos, pues la economía mundial funcionaba como si los recursos fueran a ser infinitos, es decir como si la Tierra fuera un plano (infinito) y no una esfera (finito); y él, en cambio, tenía que explicar a sus alumnos cosas como que los astronautas se sostienen en el espacio orbitando sobre esa Tierra en forma de plano infinito, o que el sol se pone cada día por el horizonte, allá al final de una Tierra infinita, o cómo daba la vuelta el sol a la Tierra plana infinita para volver a aparecer al día siguiente por el lado opuesto de tal plano infinito.

video


Puede descargarse de aquí (.wmv, .pdf, e-link...) y de aquí (.avi en Rapidshare).

También puede verse directamente en Google Video
aquí y aquí (a 3 de abril del 2009 ya no, parece que el vídeo pisaba muchos derechos de autor), aquí en Vimeo, y aquí en Tu.tv (con un título un poco raro, eso sí).

Reflexiones sobre Sostenibilidad, Población y el Medio Ambiente

¿Sería insostenible un planeta imaginario con los recursos y tamaño de nuestro planeta donde solamente vivieran dos seres humanos aunque éstos llevaran un tren de vida de maharajá? Es ridículo, pero no iban a afectar en gran cosa al planeta, dos seres humanos solos, por mucho que trataran de consumir ¿Y si decreciéramos en el consumo de recursos y el impacto ambiental a nivel global hasta que viviéramos modestamente todos pero no dejáramos de crecer en cuanto a población, por pequeño que fuera este crecimiento, sería el planeta sostenible? ¿Qué es la sostenibilidad?

El futuro… ¿Cuánto es el futuro? Según el profesor Albert Allen Bartlett subyace una simple cuestión matemática en esa pregunta:

El futuro es para siempre, como las extinciones.

Pero cualquier planificación actual, tanto de parte de los estamentos públicos, como privados, como también de los políticos (que parecen no terminar de ser ni una cosa ni la otra) no va más allá de unos pocos lustros en el primer caso, tres meses en el segundo y nada que no sea solucionar lo más urgente en el tercero.La sostenibilidad es una Ley, no una pegatina.

La sostenibilidad es una ley muy sencilla: Tanto hay, tanto toca por cabeza, y siempre de manera que los que vengan detrás tengan tanto o más que nosotros, nunca menos. Así de simple y para siempre. Pero eso implica dos factores: población y consumo. Más de uno, menos de otro en el reparto. Menos del primero, más del segundo.


Las soluciones regionales a problemas causados por el crecimiento harán mejor la vida para la gente solamente si se para el crecimiento. Si las soluciones regionales favorecen más crecimiento, entonces la planificación territorial no ha habrá hecho más que empeorar las cosas. (Sevareid)

Los beneficios del crecimiento de la población y/o aumento de consumo de recursos benefician a unos pocos; los costes del crecimiento de la población y/o del aumento de consumo de recursos son asumidos por toda la sociedad. (Hardin)

Cuando son realizados grandes esfuerzos para mejorar la eficiencia con la que los recursos son usados, los ahorros resultantes desaparecen fácil y rápidamente por el aumento en el consumo de recursos consecuencia de modestas tasas de crecimiento demográfico (Bartlett)



El Profesor Bartlett participó recientemente en la antología El Futuro de la Sostenibilidad, publicada el pasado 2006, donde resume sus habituales y redondos argumentos y trata de poner en su sitio el tergiversado uso actual de la palabra “sostenibilidad”:

Reflexiones sobre Sostenibilidad, Población y Medio Ambiente