Un crudo despertar
Si tienes un coche, puedes meter en él a cinco personas y unas cuantas maletas y recorrer dos kilómetros en un ratito, por los 20 céntimos que vale una taza de gasolina. Pero si no tienes coche y sí a alguien que tire de una bici-taxi o de un carrito a pie y le dices que os lleve a los cinco y todas vuestras maletas a dos kilómetros de distancia, por 20 céntimos, se reirán de ti. El petróleo es tan barato, tan denso en contenido energético, que esencialmente es energía gratis.
De ahí que estemos agotando, en un siglo, petróleo y gas natural insustituibles que se formaron en dos brevísimos momentos del pasado, hace 90 y 150 millones de años. Por eso el petróleo es un imán para las guerras, las atrae, las provoca y las alimenta: es gratis pero escaso.
Un crudo despertar, el declive del petróleo (título original A Crude Awakening. The oil crash, dirigida por B.Gelpke y R.McCormack), es un documental imprescindible en el que se nos advierte magistral y desesperadamente del gran error de la sociedad actual: ignorar que los combustibles fósiles no podrán seguir abasteciendo a ritmos crecientes las economías, tampoco las de los pocos países ricos, y creer además que tenemos sustitutos por si escasearan el petróleo y el gas natural y que esos sustitutos se pueden implantar de la noche a la mañana.
Y no son los gobiernos y los directivos de las corporaciones los desinformados, ellos lo saben. Es el ciudadano de a coche (“de a pie” debería ser pero no es) el que no quiere bajarse de él y aplaude políticas de crecimiento económico. Los políticos no pueden hacer más que lo que nosotros les pidamos, esas son las reglas que la ciudadanía dictó y son las que ahora tiene: cabe pues que los ciudadanos den el primer paso, avisando a sus representantes de que están listos para asumir las políticas necesarias para organizar un entorno económico radicalmente más simple, no podemos echarles la culpa del crecimiento a nuestros representantes mientras a la vez les pedimos crecimiento sin objetivo alguno y a perpetuidad.
Y para eso hace falta, claro está, que los ciudadanos conozcan la realidad, para que puedan decidir apoyar esas medidas. El documental Un crudo despertar puede ayudar a ello.
Es impresionante el repertorio de entrevistados:
Por ahora descargas aquí
De ahí que estemos agotando, en un siglo, petróleo y gas natural insustituibles que se formaron en dos brevísimos momentos del pasado, hace 90 y 150 millones de años. Por eso el petróleo es un imán para las guerras, las atrae, las provoca y las alimenta: es gratis pero escaso.
Un crudo despertar, el declive del petróleo (título original A Crude Awakening. The oil crash, dirigida por B.Gelpke y R.McCormack), es un documental imprescindible en el que se nos advierte magistral y desesperadamente del gran error de la sociedad actual: ignorar que los combustibles fósiles no podrán seguir abasteciendo a ritmos crecientes las economías, tampoco las de los pocos países ricos, y creer además que tenemos sustitutos por si escasearan el petróleo y el gas natural y que esos sustitutos se pueden implantar de la noche a la mañana.Y no son los gobiernos y los directivos de las corporaciones los desinformados, ellos lo saben. Es el ciudadano de a coche (“de a pie” debería ser pero no es) el que no quiere bajarse de él y aplaude políticas de crecimiento económico. Los políticos no pueden hacer más que lo que nosotros les pidamos, esas son las reglas que la ciudadanía dictó y son las que ahora tiene: cabe pues que los ciudadanos den el primer paso, avisando a sus representantes de que están listos para asumir las políticas necesarias para organizar un entorno económico radicalmente más simple, no podemos echarles la culpa del crecimiento a nuestros representantes mientras a la vez les pedimos crecimiento sin objetivo alguno y a perpetuidad.
Y para eso hace falta, claro está, que los ciudadanos conozcan la realidad, para que puedan decidir apoyar esas medidas. El documental Un crudo despertar puede ayudar a ello.
Es impresionante el repertorio de entrevistados:
- Collin Campbell, geólogo petrolero, Consejero de Shell, Fina, Mobil, Exxon, Total…
- Don Clarke, geólogo petrolero, Departamento de Petróleo de California, EEUU.
- Roscoe Bartlett, científico, Congresista republicano en EEUU por Maryland
- Matthew David Savinar, abogado, fundador de lifeaftertheoilcrash.net
- David L. Goodstein Vice-Preboste y Catedrático de Física en el California Institute of Technology, EEUU.
- Matt Simmons, banquero inversor especializado en energía, asesor de George W. Bush.
- Mir-Babayev Mir-Yusiv Fazilogly, historiador especializado en el petróleo, de Bakú, Azerbaiyán.
- Alberto Quirós Corradi, empresario industrial de Caracas, Venezuela.
- Robert Bottome, economista de Caracas, Venezuela.
- Sherry Phillips, Alcaldesa de McCamey, Texas, EEUU.
- Terry Lynn Karl, Catedrática de Ciencias Políticas de la Universidad de Stanford, California, EEUU.
- Fadhil Chalabi, ex Secretario General de la OPEP, ex Ministro del petróleo de Irak.
- James Blackwell, consultor de tecnologías para campos petrolíferos e ingeniero de Caracas, Venezuela.
- Luís E. Guisti, Director de Shell, antiguo Consejero Delegado de la compañía nacional Petróleos de Venezuela SA.
- Robert E. Ebel, Presidente del Energy Program del Center for Strategic and Internacional Studies y antiguo Oficial del Gobierno de EUU y de la CIA.
- Louis Woodward, ranchero y productor de petróleo en Texas, EEUU.
- Araman Medezuleyev, Jefe de Operaciones de un campo petrolífero en Bakú, Azerbaiyán.
- Marcello Colitti, consultor de energía, antiguo Presidente Ejecutivo de ENI en Italia.
- Manouchehr Takin, analista del sector energético en el Center for Global Energy Studies en Londres, Reino Unido.
- Wade Adams, Director de investigación en nanotecnología de la Rice University en Houston, EEUU.
- Gary Yannibelli, distribuidor comercial de Hummer en Tecas, EEUU.
- Rodney Wilson, Catedrático del Institute for Middel East and Islamic Studies de la Universidad de Dirham en Reino Unido.
- Franklin M. Orr, Jr., Catedrático de Ingeniería Petrolífera de la Universidad de Stanford en California, EEUU.
- Alfred M. Spormann, Catedrático de Microbiología Medioambiental del Departamento de Ingeniería Civil y Medioambiental, Catedrático de Ciencias Biológicas y Catedrático de Ciencias Geológicas y Medioambientales de la Universidad de Stanford en California, EEUU.
- Adbul Amad Al-Awadi, consultor de petróleo en Kuwait.
- Daniele Ganser, Investigador Jefe en el Center for Security Studies en la Escuela Politécnica Federal ETH y Jefe del CSS Business of Peace Research en Zúrich, Suiza.


7 comentarios:
Interesante comentario as usual. y el documental, genial, lo vi hace poco. Sin embargo no estoy de acuerdo en un punto, que es que “eximas” tanto de lo que deberían ser sus deberes a los políticos y esperes tanto de la ciudadanía “en general” (en % suficiente para cambiar el panorama electoral). Como se preguntaba no sé qué poeta, de qué sirve tanta libertad de expresión si lo que se expresa es un pensamiento esclavo? Si los gobernantes están bien informados (que lo están), deben promover las medidas adecuadas para informar a la gente en la buena dirección. Es su obligación, como líderes, hacer eso. Ni me imagino la cantidad de dinero que se ha gastado “el Eje del Bien” en reorganizar bélicamente el Oriente Medio para asegurarse sus recursos energéticos para, cuánto, un par de décadas? Si en lugar de las guerras hubieran gastado todo eso en informar adecuadamente a la gente de la situación energética que se puede prever para las próximas 2-3 décadas, supongo que el futuro pintaría menos negro ahora. Cómo podían los ciudadanos ser conscientes de nada en 1998? Sin embargo, los gobernantes estaban muy bien informados, y ellos decidieron que había que hacer lo que sea para asegurarse provisiones de petróleo, en lugar de empezar a pensar en vivir sin él. Y no vale decir que fue sólo Bush y Blair etc, unos fueron a la guerra inventándose motivos para la opinión pública, y los otros países saben perfectamente las verdaderas razones pero, lejos de hablar claro para sus ciudadanos, siguen la comedia de la democracia y la amenaza nuclear iraní y la libertad de las mujeres musulmanas o los ciudadanos venezolanos. Aquí todos están incurriendo en dejación y falta de honestidad cuanto menos.
Es su obligación como gobernantes liderar a la sociedad hacia las opciones más sabias, como es la de los bomberos asistir en emergencias de la mejor manera (aunque los ciudadanos no sepan exigirles estrategias en particular). De hecho, lo que haces tú con este blog, y adaptando resúmenes de intelectuales extranjeros al caso de España o Torrent, es justamente lo que deberían hacer nuestros políticos (al menos algún partido!). A tí y al portal de crisisenergetica y tantos otros debería estaros pagando el gobierno por informar, y vuestro discurso debería estar en escuelas e institutos. Y bueno, de hecho, yo espero que de los partidos políticos salgan al final cambios muy sustanciales, que incluyan la prohibición total de la publicidad no racional y una regulación y reducción del consumo de medios audiovisuales en general, además de una vida y producción más local y todo eso.
Total, estoy de acuerdo en que “nosotros debemos exigir”, pero no hay que olvidar que, por ahora, este “nosotros” es un pequeño porcentaje del total del censo electoral y sólo con medidas promovidas por el gobierno empezaremos a ver menos coches y otro estilo de vida. Y a ver, es muy importante que gente como tu sigáis en la lucha, pero no me parece perdonable la dejación de los políticos si no enderezan esto pronto. Si todo sigue igual y, digamos, en 2025 hay un rápido colapso del mundo occidental, la sociedad que quede tal vez se dará cuenta de que ese destino era obvio desde hacía tres décadas y nadie hizo lo adecuado. Si eso ocurriera, me parecería normal juzgar a los dirigentes de todas esas legislaturas anteriores que permanezcan con vida, y bueno, si ya están muy vejetes igual ni van a prisión, pero que quede para la historia que la toma de decisiones irresponsables cuando la cantidad de información es suficiente es un crimen si eres miembro de un equipo de gobierno.
Nada, es que hoy he visto a Mariano Marzo en Barcelona y ha estado brutal, qué grande este hombre... aún estoy cabreao con el panorama que ha presentado. Saludos, good night.
El primer párrafo me parece genial.
Es muy habitual encontrarte con gente que no tiene los órdenes de magnitud en la cabeza y las comparaciones suelen ser la mejor forma de trasmitirlo.
La comparación que pones en ese párrafo me parece demoledora.
El primer párrafo no es exactamente mío. Están mezcladas declaraciones de entrevistados del documental "A crude awakening". No las puse como cita porque no eran literales. Disculpa la confusión.
Después de votar afirmativamente y sin hacer más cachondeo (tontos los ha habido, los hay y los habrá hasta cuando ya no tengamos petroleo para desplazarlos) lo que quisiera comentarte,Gabriel, es la posibilidad de realizar tú un documental al respecto de este tema, tengo por seguro que te lo debes haber planteado muchas veces y me gustaría saber lo que piensas al respecto, conociendo tu capacidad de desarrollo y la información de la que dispones, así como del tiempo, dadas las entradas tan extensas y curradas que te marcas, no dudo en que alguna productora estaría dispuesta a aceptarte un proyecto, proyecto que por otra parte no tiene porqué no ser rentable economicamente.
Yo parto una lanza a favor de la propuesta, seguro que muchos esperariamos con buena espectación tus resultados.
Posiblemente me consideres demasiado entrometido al explicarme así, pero que le vas a hacer...
El documental no lo encuentro demasiado impactante, tal véz me equivoco pero me parece recordar que "Petroleo, humo y reflejos" fuera más lucido. Pero tal véz no tenga tantos y tales testigos.
Pesadito el Simmons sale chupando camara mogollon, y el Savinar creo que es la primera vez que lo veo en video.
Por otro lado, si queremos documentar el peak-oil, vale; pero si se trata de enseñar nuestra locura colectiva que, entre multitud de problemas, genera tambien el peak-oil, creo que lo mejor sin duda es Koyaanisqatsi. Ni una palabra, ni un subtitulo y sin embargo lo explica todo maravillosamente.
Así luego no hay problemas de traducciones... por cierto, he votado para que envies la carta :P
Mariposeando entre las referencias del documental he llegado a esta interesante comparativa entre USA y la Unión Soviética frente al colapso energético-económico:
Closing the Collapse Gap
Lo mismo, publicado en Energy Bulletin
El tal Dmitry Orlov tiene otros artículos de buena lectura, como Post-Soviet Lessons for a Post-American Century.
En la mula ya veo cosillas...
Publicar un comentario en la entrada