Viñeta del día de mañana
Más viñetas aquí (Actualizadas a 26-2-2009)

¿Le cuento el problema
en 52 minutos?


____________

Web de garabatos de:
Gabriel Tobar García
contactar por mail

jueves 12 de julio de 2007

El sistema energético de Menorca II

En el primero de esta serie de artículos se han visto la estructura del sistema eléctrico de Menorca, sus cifras de generación, las fuentes de las que provienen la electricidad consumida y los planes de expansión que planean las empresas energéticas para tratar de calmar la insaciable sed de los isleños, aparte de algunas peculiaridades de los sistemas eléctricos en general y del de Menorca en particular. En esta segunda entrega se tratarán los combustibles usados en la economía menorquina en los mismo términos.

Apuntábamos en el anterior capítulo que los combustibles son principalmente: la gasolina y el gasóleo, que sirven tanto para vehículos -terrestres y marinos-, como para maquinaria agrícola y para alimentar generadores eléctricos pequeños; el keroseno de los aviones; el fuelóleo de grandes barcos y de los grandes generadores eléctricos; GLP -gas licuado de petróleo (butano y propano)- para cocinas y calefacciones; y el carbón y el gas natural (GN, un gas que no proviene de refinar petróleo sino que se extrae directamente del subsuelo en forma de gas), ambos para grandes generadores eléctricos.

Pero también recordábamos que el gas, el carbón y el petróleo forman parte de la composición química de muchos productos de uso diario y que ellos y las demás fuentes energéticas intervienen en todos los procesos de producción de bienes y servicios de que disfrutamos. Sin carbón no hay acero, sin petróleo no hay pinturas ni plásticos, sin gas no hay fertilizantes nitrogenados, sin sociedades con una alta disponibilidad energética no hay nada de todo eso, ni siquiera con la materia prima disponible. Son miles los productos que abastecen los combustibles fósiles (petróleo, gas y carbón): plásticos (no hay producto que no los lleve), gomas, lubricantes, fertilizantes, pesticidas, electrónica, pinturas, medicamentos, cuerdas, telas, muebles, herramientas...

Cuando se trata de cuantificar la energía en forma de combustibles que usa la sociedad menorquina para mantener su economía y su modo de vida (cultura) a flote, no podemos echar la cuenta de la lechera y tener en cuenta solamente los litros de petróleo y gas o los kilogramos de carbón que directamente entran en Menorca. Cada euro de actividad económica conlleva un servicio y/o un bien consumido y cada servicio y/o bien conlleva un consumo energético. El hecho de que el bien consumido no esté fabricado en Menorca no obsta para que se atribuya el coste energético de, por ejemplo el transporte el bien, a la sociedad menorquina. Si hay aviones que llegan y se van, ayudando al flujo de viajeros que abastece nuestra economía, aunque los aviones no recarguen combustible porque tengan suficiente para ir y volver a su base, no podemos decir que el coste energético para Menorca es nulo si lo que queremos es analizar nuestro consumo energético.

Cuantifiquemos primero el consumo directo para ir tomando conciencia de cómo funciona el sistema energético de combustibles en Menorca.

Para empezar podemos hacernos una idea general de la disponibilidad inmediata de combustibles si atendemos a que la cantidad autorizada de almacenamiento en Mahón (por donde entran los combustibles mediante barcos de la Compañia Logística de Hidrocarburos, CLH) es de 34 millones de litros (fuente BOIB 07-10-2006). ¿Dónde se almacena semejante cantidad? En unos depósitos en el puerto de Mahón y en el aeropuerto, con capacidad para miles de metros cúbicos cada uno. La cantidad total que tenemos almacenada en Menorca es casi de imposible recuento, pues muchos hogares e industrias poseen depósitos de combustible, no sabemos cuánta gasolina hay en los depósitos de los vehículos, tractores, barcos y aviones, ni cómo de llenos están los depósitos de las estaciones de servicio, ni los camiones de transporte de combustible. Pero podríamos facilmente hablar del orden de 40.000.000 de litros (algunas industrias pesadas, como las cementeras, llegan a almacenar cantidades monstruosas cercanas al millón de litros) en cuanto se lleven a cabo las infraestructuras aprobadas.

Por otro lado, si nos fijamos en las cifras que nos ofrece el Informe de productes petrolífers 2006 de la Direcció General d'Energia, dependiente de la Consellería de Comerc, Industria i Energia del Govern Balear, vemos que el consumo de Menorca del año 2006 de productos petrolíferos fue de 140.000 tep (toneladas equivalentes de petróleo), nada menos que un 8.32% más que al año anterior, que es un crecimiento porcentual que llevaría a doblarnos en el consumo cada 8 años. Ese brutal crecimiento (el mayor de las Baleares, pues Mallorca creció un 6% e Ibiza un 4%, ya de por sí enormes crecimientos también) nos llevaría desde las 140 mil toneladas de consumo anual a 140 millones de toneladas en 80 años, que es una vida humana. Cuando el menorquín recién nacido fuera anciano, el consumo de productos petrolíferos se habría multiplicado por 1.000 y por esa cifra se tendrían que haber multiplicado las infraestructuras afines y en lugar de almacenar los 40 millones de litros de combustibles actuales, deberíamos almacenar 40 mil millones. Algo estamos haciendo mal.

Por cierto, si llegamos a tener 40 millones de litros de productos petrolíferos almacenados en suelo menorquín, según la cifra de consumo ofrecido por la Consellería (140.000 tep) y habida cuenta que un barril de 159 litros es 0,13878 tep, que arrojaría un consumo anual de 160 millones de litros (aprox. un millón de barriles), ese almacenamiento sería suficiente para unos 3 meses. De hecho en España entera se tienen almacenados 3 meses de consumo corriente. Estamos obligados a ello por las directivas de la Agencia Internacional de la Energía, de la que somos socios, junto al resto de países boyantes. Se supone que en caso de escasez, esa cantidad podría durar para más tiempo... o no, porque en casos de escasez energética pueden surgir otras actividades tan o más gastonas que las habituales: las guerras.

Pero el Informe de productes petrolifers 2006 advierte: no está incluído el combustible de aviación. Para conocer ese dato tenemos que remontarnos al informe de 2004: el combustible de aviación fue un 15% del total. Podríamos añadir esa cifra al millón de barriles anterior, pero parece seguir conteniendo trampa. Es una lástima que en los informes no se explicita el método usado para computar ese dato.

Veamos, los aviones de pasajeros a veces no cargan combustible en suelo menorquín, sino que llegan con su combustible en los depósitos y con él se vuelven a ir. Eso se da así, entre otros factores, porque Menorca es uno de los aeropuertos donde el keroseno es más caro. Pero eso no quiere decir que no lo consumamos, Menorca depende de esos combustibles para mantener su economía. Y esa cantidad extra puede ser mucha. Un avión de pasajeros, consume miles de litros a la hora, entre 3.000 y 15.000, dependiendo de la capacidad del avión. Un barco también, entre 3.000 y 5.000 litros la hora, los ferrys y los "rápidos" respectivamente. Y a Menorca llegan decenas de miles de aviones y barcos, cada uno con un recorrido de horas por trayecto. Eso son muchos millones de litros.


No se exactamente qué cantidad exacta podría ser eso, sobre todo en aviación, pero en un memorando de un caso que trató la Comisión de las Comunidades Europeas, donde acudían algunas compañías petrolíferas a debatir sobre las licitaciones de servicios de repostaje en aeropuertos, las compañías se quejaban de que nadie quería licitar por Menorca por el poco volumen que representaba y cifraba el consumo de los aeropuertos de Menorca e Ibiza juntos en menos del 2% del conjunto nacional. Pero Menorca e Ibiza juntas no son menos del 2% de los movimientos aéreos españoles. Según los informes sobre 2006 de AENA, Menorca e Ibiza juntas soportan casi el 4% de las operaciones de los aeropuertos españoles. En buena lógica deberían consumir también casi un 4% del consumo de combustibles de aviación de España, así que vemos que la mitad de las veces, el combustible que usamos para nuestra actividad, no ha pisado la isla. Para el caso que estamos estudiando, nos haremos cargo de ese consumo. Elevaremos el 15% anteriormente supuesto a un 30%: de 1 millón de barriles a 1.300.000.

Creo que es importante tener en cuenta esta última cifra, pues en los tiempos que han corrido hasta ahora, caracterizados por una altísima disponibilidad de hidrocarburos, a un país dado le ha parecido perfecto hacerse cargo de la carga de combustible de un avión que con ese combustible iba y volvía del extranjero, pues la venta del combustible reportaba PIB. Pero en un contexto de una crisis energética, es razonable dudar en que eso se siguiera dando así. Probablemente cada país velaría por la durabilidad de sus reservas de manera que los aviones volarían con lo justo para el trayecto de ida, con lo que el país emisor logra cargar el combustible de vuelta a costa del receptor. Así pues, en caso de crisis energética, Menorca debería velar por disponer de su propio combustible para repostar aviones y debería tener en cuenta cuántos vuelos podría sostener con las reservas de la isla... si es que en caso de crisis energética alguien quisiera seguir volando a Menorca de vacaciones. Respecto a esto último cabe suponer que una crisis incipiente acortaría los viajes de larga distancia y quizás eso sería beneficioso para el sector turístico de Baleares, que últimamente se ha visto acosado por la competencia de exóticos y extremadamente lejanos destinos. Pero también es de suponer que si la crisis pasara de incipiente a estructural, el turismo podría llegar a caer a su mínima expresión.


Por qué nadie computa exactamente estos consumos, es una pregunta razonable. Porque el combustible de aviación, a diferencia de todos los demás combustibles, no tributa, es una respuesta razonable. Realmente, la cifra exacta de consumos de combustibles de aviación atribuible a Menorca es un secreto como el de la masa de la pizza de la tele, por lo menos por lo que cuesta encontrar el dato. También es que no es fácil llegar a la conclusión de cuánto gasta Menorca, o Baleares, o España, en combustible de aviación. Esos pájaros metálicos migratorios llevan el combustible en sus buches de país a país y nadie les pasa estadística a pie de escalerilla a cada llegada.

Con los barcos sucederá tres cuartos de lo mismo. Los grandes barcos no cargan nunca combustible en Menorca. Nunca. Y solamente un trayecto Barcelona-Menorca con un ferry puede significar 50.000 litros, que en 100 viajes anuales puede suponer 300.000 barriles. Solamente el ferry de Barcelona con dos trayectos semanales. Falta el de Valencia-Palma-Menorca, los rápidos, el de Alcudia-Ciutadella, los cargueros, los cruceros, los propios petroleros que nos nutren de combustibles... ¿Añadimos otro 1,3 millones a los 1,3 millones anterior?


Ahora nos estaríamos acercando un poco más al total de consumo de combustibles, pero aún nos faltaría añadir el consumo de combustibles del artículo anterior con los que fabricábamos electricidad. Menorca sostiene el 9% de la población balear. Si se le asigna un consumo del 9% de los 4 millones de barriles equivalentes de petróleo anuales que Baleares utiliza para fabricar electricidad, detraída la cuatro quintas parte que se producen en Menorca y que ya está incluído en la cifra del párrafo anterior, obtenemos la cifra de casi otros 100.000 barriles, que sumados a los 2.6 millones anteriores daría un resultado de 2.7 millones de barriles de petróleo equivalente anuales. Con la capacidad de almacenamiento actual citado al principio, las reservas de la isla las cifraríamos en un mes, no en 3 meses. Esa sería la capacidad real de autoabastecimiento en caso de un aislamiento total. Tampoco hace falta más, bien pensado, porque no tenemos comida en la isla para durar mucho más que eso, desgraciadamente.

Ese es otro tema. Los combustibles no los consumimos solamente como fuente energética, sino que están incorporados en la mayoría de productos de consumo diario, tanto doméstico como industrial, tanto en el sector servicios como en el sector primario. Añádase aquí a los 2.7 millones de barriles anuales lo que a uno se le ocurra. ¿Cuánta energía hay incluída en todos los procesos necesarios para que en la isla haya las decenas de miles de vehículos de los que disfrutamos, probablemente unos 70.000? ¿Y las centenas de miles de electrodomésticos? ¿Y los alimentos? Practicamente todo lo que nos rodea está producido en el exterior de la isla y mucho está importado desde la otra punta del planeta. Es realmente difícil establecer cifras respecto a esto. La deslocalización industrial y el compulsivo comercio internacional han camuflado el crecimiento energético de Occidente hasta puntos insospechados. Véase, por poner un ejemplo, que más del 80% de los mineros muertos anualmente en accidente laboral, son chinos. Parece que siempre nos las apañamos para que nos haga alguien el trabajo sucio más barato.

También podemos tratar de acercarnos a la cifra real por otros métodos. Si nos fijamos en el dato del informe La Tragedia de la Energía de la Asociación para el Estudio de los Recursos Energéticos, AEREN, que nos dice que un europeo medio consume unos 4.000 vatios corrientes (12.000 un americano medio, 500 un hindú medio -media entre un majarajá gastón y mil parias ahorrativos-) y que eso son 35 megavatioshora anuales por europeo, podemos convertirlo a teps y nos resultará en unos 3.200 litros de petróleo equivalente por año y europeo. Si en Menorca habita una media anual de 150.000 personas (¿Alguien sabe exactamente cuánta gente reside en Menorca en cada momento o de media?), resulta un consumo anual total de 480 millones de litros: unos 3 millones de barriles.

Pero claro, el menorquín no es un europeo medio, ¡qué más quisieran los europeos! Porque un europeo medio está rodeado de 469 vehículos por cada 1.000 habitantes y nosotros de 718 vehículos (fuentes UE, DGT y Obsam, 2001), un europeo medio no vive en viviendas de una o dos plantas y no tiene un chalet con piscina, ni tiene barca propia, ni tiene un PIB per cápita como el menorquín, ni su economía se basa tanto en volar como la nuestra . Ni tan alto, diría además.

Resumiendo hasta aquí. Una primera estimación arrojaba unos 2.9 millones de barriles de anuales. Una segunda nos dice que la media europea es de unos 3 millones, pero que nosotros estamos por encima de esa media. Veamos una tercera estimación.

El Informe La Energía en España 2005 de la Secretaría General de Energía, dependiente del Ministerio de Industria, Turismo y Comerico, cifra el consumo de energía primaria nacional de ese año en 142 millones de toneladas equivalentes de petróleo. Si en España había 44 millones de personas, sale a unos 3.200 litros por persona y año, justo en la media europea estimada según el dato de AEREN. Así volvemos a conseguir una cifra para Menorca (atendiendo a su porcentaje de población dentro del total nacional) de 3 millones de barriles anuales. Pero volvemos a estar como en el caso anterior: Menorca sostiene el 1.42% de los vuelos de España (AENA 2006), pero los 90.000 residentes de la isla suponen un 0,2% de la población española, así que disfrutamos de los beneficios económicos de 7 veces más vuelos que la media española y de casi el doble de vehículos por habitante (DGT y Obsam, 2001). Podemos suponer un consumo total mucho más elevado a la media.

El consumo energético de los menorquines probablemente esté situado por encima de 3 millones de barriles equivalentes de petróleo anuales y aún quedaría el consumo indirecto a través de la importaciones de bienes que, como ya hemos dicho, en absoluto es desdeñable. Existen tablas para el cómputo de los costes energéticos de cada bien, pero no me voy a extender en este punto, que necesitaría por lo menos de todo un extenso artículo y que se comprende con mucho menos, con un simple acto de humildad, que es reconocer que cada menorquín consume a día de hoy, diariamente 14 litros de combustibles fósiles, 5.300 litros anuales por menorquín, consumo indirecto aparte.

Menorca consume diariamente aproximadamente 1.200.000 litros de combustibles, sin contar el consumo indirecto contenido en los bienes adquiridos. ¿De dónde sale tal cantidad de combustibles fósiles? ¿De dónde se extrae, quién la refina, quién la distribuye y cómo? ¿Podremos seguir aumentando la cantidad consumida, doblándola cada pocos años, para poder seguir haciendo crecer el PIB menorquín? ¿Se puede reducir el consumo y aumentar el PIB en el caso de Menorca? ¿Se hará imperioso en algún momento el cambiar a otras fuentes de energía? ¿Hay alternativas al consumo de combustibles verdaderamente implantables a gran escala? ¿Cuánta energía podría obtener Menorca con sistemas autosuficientes? ¿Qué puede entender Menorca como autosuficiencia energética en el mejor y en el peor de los casos? Intentaré ir respondiendo a estas preguntas y las que vayan surgiendo.

Última parte aquí

3 comentarios:

Chungalin dijo...

Ya hay mucho escrito para darse cuenta (si uno quiere) de que la civilización moderna es un pantagruélico banquete financiado con los ahorros energéticos de la biosfera de millones de años atrás. Es más, nos mantenemos gracias a una excepción geológica ya que lo normal no es que el petroleo forme bolsas listas para chupar con pajita sino que se filtre hacia la superficie y sea descompuesto lentamente por bacterias especializadas. Hemos sido incapaces de crear una riqueza real a partir de esta ventaja singular e irrepetible en la historia, cosa que no nos ha ayudado en nada a madurar en conjunto sino más bien lo contrario.

¿Qué entendemos por "soluciones" a una situación así de desequilibrada? Desde luego que nadie espere una solución que signifique vivir como ahora, al menos como lo hacen la mayoría, eso tenedlo muy claro desde un principio. Lejos quedan las cábalas visionarias de revistas de ciencia de "garrafa" como la "MUY Interesante". Habría que visitar las hemerotecas de los años 80 para reir un rato, eso sí, conteniendo alguna que otra lagrimilla.

A muchos les he estado explicando estos temas y más o menos (de uno en uno) te dan la razón. Repito, de uno en uno. Luego cuando te pierden de vista se unen con los "normales", se miran la pornografía consumista de la TV y ahí hemos acabado. Típica es la respuesta defensiva de «¿Y qué quieres que hagamos, volver a las cavernas?». Tentado estoy de decirles que sí, aunque en el caso de Menorca no sé si ni eso bastaría. Hace poco estuve hablando con un amigo historiador y me comentaba que Menorca ya fue seriamente deforestada por nuestros antepasados, primero los talayóticos (los que «vivían en cavernas», ¿lo pilláis?) y luego los cartagineses y romanos con sus monocultivos de cereales. De hecho me comenta que la vegetación originaria difiere mucho de la que hoy conocemos, basada esencialmente en el pino mediterraneo introducido por los catalanes en el siglo XIII. Antes era predominante la encina, el roble y el matorral.

Vamos, que sin refuerzos externos Menorca da para el soporte vital de una población humana muy reducida, eso siempre asumiendo que no cometemos el error de convertirla enteramente en un campo de cultivo. Menos mal que para ese entonces el turismo ya no será el sustento de nadie, que alivio, eh?

dido dijo...

Chungalin, interesante lo que comentas pero, en el documental “Petróleo, Humo y Reflejos” Richard Heimberg, autor de varios libros sobre el peak oil, reconoce que no es nada facil mantener la atención centrada en este problema. Es muy facil volver a la "normalidad" y él mismo se sorprende muchas veces actuando así.

Así que supongo no hay que ser demasiado duro con los "normales", muchas repeticiones hacen falta antes de aceptar una realidad tan dura.

Chungalin dijo...

Sí, dido, ya vi ese reportaje y me fijé mucho en la frase de Heinberg que comentas. Viniendo de una autoridad como él ya queda claro que no se pueden esperar cambios radicales de la mayoría. Por mi parte no se va a perder lo de repetir y repetir, aunque en algun momento habrá que pasar de predicar a actuar.

Por otra parte, prensa de hoy:
Ascome pide al Govern que investigue el apagón para poder pedir indemnizaciones

Más vale que en los años venideros la gente esté mejor informada sobre la realidad de los temas que aquí se tratan y empiecen a bajar el listón de la tolerancia, que está por las nubes hoy en día. Mientras los apagones sean por motivos tan nimios como una sobrecarga o un cable en mal estado...

Hace pocos días estuve hablando con un argentino a través del chat del eMule. Le comenté así por sorpresa lo de los recortes energéticos en su país, más que nada para ver su reacción:
«Dicen que hay que ahorrar. Una locura!»