¿Leyó el Pte. del Consell el informe antes de firmarlo?
Original de 22-6-2007
Publicado en Ultima Hora Menorca el 27-11-2008
En la Biblioteca Municipal de Ciutadella puede consultarse el volumen Plan de Desarrollo Sostenible, Estudio de Viabilidad, editado en 1999 por el Consell Insular de Menorca, en el que participaron Consell, Instituto de Desarrollo Sostenible e Institut Menorquí de Estudis.
Es una lástima que el Plan de Viabilidad de Menorca no pueda sacarse de la biblioteca como un libro más de consulta por la restringida tirada del mismo. El documento quizás más importante de cuantos se han impreso en Menorca, por lo que su contenido supone para el devenir futuro de la isla, apenas puede consultarse en una única copia y no puede sacarse de la biblioteca. Uno llegaría a pensar que a alguien no le interesó demasiado que las conclusiones del libro fueran la base del pensamiento de los menorquines...
Clic aquí para seguir leyendo...En el estudio puede leerse la Introducción al mismo que en su día firmó el entonces Presidente del Consell Insular de Menorca, Cristobal Triay Humbert.
La Introducción de un documento suele dar a entender el contenido de éste y suele incluir las razones alegadas en el mismo para su ejecución, etc. En este particular caso no es así. El Sr. Triay se carga, destruye, aplasta el documento entero, aniquila su esencia, ya en el segundo párrafo y de un simple plumazo. Donde todos y cada uno de los muchos especialistas que intervienen en el Plan hablan de desarrollo sostenible, nombrándolo así unánimemente docenas de veces a lo largo del estudio, el Sr. Triay, absolutamente ex cátedra, elimina el término «desarrollo sostenible» y lo cambia por «crecimiento sostenible». No se encuentra en todo el resto del informe, en ninguno de los diferentes apartados del estudio, realizado cada uno a veces por varios estudiosos a la vez, especializados ellos en la ciencia de la que trata cada capítulo, el término «crecimiento sostenible». Ni una sola vez. Pero el Sr. Cristobal Triay se apropia del informe entero y con el falaz término, con el oxímoron «crecimiento sostenible» introduce —y anula— el Estudio.
He aquí un ejemplo de un político del que no cabe más que pensar que está desinformado —pensar otra cosa sería quizás grosero e injusto— y que por ello utiliza vocablos que no son los que han recomendado las decenas de especialistas en el informe que el político mismo ha encargado.
Confundir desarrollo con crecimiento es una enorme barbaridad. Desarrollo habla de mejora en las condiciones que nos hacen humanos. Crecimiento es la antítesis de desarrollo, pues habla de empeoramiento de las condiciones que nos distinguen, por ejemplo, de los animales y las bacterias.
Desarrollo hace referencia a la cultura, el arte y el folklore, al conocimiento y la educación, a las relaciones sociales locales y globales, a la cobertura garantizada de las necesidades básicas como la alimentación, el agua potable o los servicios sanitarios y de higiene comunitaria, a la eliminación de castas sociales, también de las castas nacionales (la migración forzada de los más desfavorecidos), etc.
Crecimiento hace referencia, en cambio, al aumento de la capacidad de producción y consumo de bienes y servicios, sin atender siquiera a la utilidad social de cada bien o servicio producido, hace referencia al aumento de flujo de turistas y con ello de las distancias totales recorridas en avión, barco y automóvil por los beneficiarios de nuestra producción y por nosotros mismos, hace referencia a aumentar las infraestructuras que soportan todo ello, los servicios no básicos como la importación de alimentos exóticos, de agua embotellada potable, a la proliferación de empresas de cirugía estética en detrimento del uso del recurso humano en el desarrollo de la sanidad pública y básica, etc.
Gran diferencia la que hay entre desarrollo y crecimiento, sin duda.
En la Pág. 18 del mismo Estudio, ya fuera del alcance de la pluma del Sr. Triay Humbert, puede leerse:
Creo que puedo entender la falta de comprensión del Estudio por parte del Sr. Triay: la sutileza de los autores —o quizás del editor— es tal que, luchando de base contra el crecimiento insostenible, insustentable en el tiempo, y proponiendo un desarrollo sostenible como hacen, apenas nombran el crecimiento esporádicamente en todo el informe y no recomiendan ni una sola vez detener ningún crecimiento por completo.
Será verdad, lo que dice A. Bartlett, que la falta de comprensión de la función exponencial es el peor defecto de la raza humana. Tiene que ser que, el por entonces nuestro Presidente insular, no comprende que crecer un 1% es doblar la cantidad inicial en 70 años, un 2% doblar dos veces (x4) en el mismo tiempo, un 3% tres veces (x8), x16 si es un 4%, x32 si es un 5%. Tiene que ser que no comprende que, por ejemplo, dado que la cifra de vehículos en Menorca aumenta un 5.6% anualmente de media (DGT 1996-2001), en 70 años habría 50 veces la cifra actual de vehículos. Si ahora hay unos 70.000, luego habría 3 millones y medio de vehículos.
Será que no, que no se comprende. O que no se quiere comprender. No querer aprender pudiendo es necedad. Y deseo creer que es ignorancia simplemente.
Publicado en Ultima Hora Menorca el 27-11-2008
En la Biblioteca Municipal de Ciutadella puede consultarse el volumen Plan de Desarrollo Sostenible, Estudio de Viabilidad, editado en 1999 por el Consell Insular de Menorca, en el que participaron Consell, Instituto de Desarrollo Sostenible e Institut Menorquí de Estudis.
Es una lástima que el Plan de Viabilidad de Menorca no pueda sacarse de la biblioteca como un libro más de consulta por la restringida tirada del mismo. El documento quizás más importante de cuantos se han impreso en Menorca, por lo que su contenido supone para el devenir futuro de la isla, apenas puede consultarse en una única copia y no puede sacarse de la biblioteca. Uno llegaría a pensar que a alguien no le interesó demasiado que las conclusiones del libro fueran la base del pensamiento de los menorquines...
Clic aquí para seguir leyendo...En el estudio puede leerse la Introducción al mismo que en su día firmó el entonces Presidente del Consell Insular de Menorca, Cristobal Triay Humbert.
La Introducción de un documento suele dar a entender el contenido de éste y suele incluir las razones alegadas en el mismo para su ejecución, etc. En este particular caso no es así. El Sr. Triay se carga, destruye, aplasta el documento entero, aniquila su esencia, ya en el segundo párrafo y de un simple plumazo. Donde todos y cada uno de los muchos especialistas que intervienen en el Plan hablan de desarrollo sostenible, nombrándolo así unánimemente docenas de veces a lo largo del estudio, el Sr. Triay, absolutamente ex cátedra, elimina el término «desarrollo sostenible» y lo cambia por «crecimiento sostenible». No se encuentra en todo el resto del informe, en ninguno de los diferentes apartados del estudio, realizado cada uno a veces por varios estudiosos a la vez, especializados ellos en la ciencia de la que trata cada capítulo, el término «crecimiento sostenible». Ni una sola vez. Pero el Sr. Cristobal Triay se apropia del informe entero y con el falaz término, con el oxímoron «crecimiento sostenible» introduce —y anula— el Estudio.
He aquí un ejemplo de un político del que no cabe más que pensar que está desinformado —pensar otra cosa sería quizás grosero e injusto— y que por ello utiliza vocablos que no son los que han recomendado las decenas de especialistas en el informe que el político mismo ha encargado.
Confundir desarrollo con crecimiento es una enorme barbaridad. Desarrollo habla de mejora en las condiciones que nos hacen humanos. Crecimiento es la antítesis de desarrollo, pues habla de empeoramiento de las condiciones que nos distinguen, por ejemplo, de los animales y las bacterias.
Desarrollo hace referencia a la cultura, el arte y el folklore, al conocimiento y la educación, a las relaciones sociales locales y globales, a la cobertura garantizada de las necesidades básicas como la alimentación, el agua potable o los servicios sanitarios y de higiene comunitaria, a la eliminación de castas sociales, también de las castas nacionales (la migración forzada de los más desfavorecidos), etc.
Crecimiento hace referencia, en cambio, al aumento de la capacidad de producción y consumo de bienes y servicios, sin atender siquiera a la utilidad social de cada bien o servicio producido, hace referencia al aumento de flujo de turistas y con ello de las distancias totales recorridas en avión, barco y automóvil por los beneficiarios de nuestra producción y por nosotros mismos, hace referencia a aumentar las infraestructuras que soportan todo ello, los servicios no básicos como la importación de alimentos exóticos, de agua embotellada potable, a la proliferación de empresas de cirugía estética en detrimento del uso del recurso humano en el desarrollo de la sanidad pública y básica, etc.
Gran diferencia la que hay entre desarrollo y crecimiento, sin duda.
En la Pág. 18 del mismo Estudio, ya fuera del alcance de la pluma del Sr. Triay Humbert, puede leerse:
Las actuales tendencias de crecimiento (...) de la población, la creciente demanda de energía y recursos (...) son los elementos que configuran un grave panorama de las perspectivas del medio ambiente y del desarrollo en el futuro próximo.Grave panorama del desarrollo en el futuro, que impele a buscar un desarrollo sustentable, sostenible en el tiempo, que trate de evitar el crecimiento, dice el texto. Pero el Sr. Triay lo convierte en crecimiento sostenible.
Creo que puedo entender la falta de comprensión del Estudio por parte del Sr. Triay: la sutileza de los autores —o quizás del editor— es tal que, luchando de base contra el crecimiento insostenible, insustentable en el tiempo, y proponiendo un desarrollo sostenible como hacen, apenas nombran el crecimiento esporádicamente en todo el informe y no recomiendan ni una sola vez detener ningún crecimiento por completo.
Será verdad, lo que dice A. Bartlett, que la falta de comprensión de la función exponencial es el peor defecto de la raza humana. Tiene que ser que, el por entonces nuestro Presidente insular, no comprende que crecer un 1% es doblar la cantidad inicial en 70 años, un 2% doblar dos veces (x4) en el mismo tiempo, un 3% tres veces (x8), x16 si es un 4%, x32 si es un 5%. Tiene que ser que no comprende que, por ejemplo, dado que la cifra de vehículos en Menorca aumenta un 5.6% anualmente de media (DGT 1996-2001), en 70 años habría 50 veces la cifra actual de vehículos. Si ahora hay unos 70.000, luego habría 3 millones y medio de vehículos.
Será que no, que no se comprende. O que no se quiere comprender. No querer aprender pudiendo es necedad. Y deseo creer que es ignorancia simplemente.


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